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Elena Matute concluye su gestión con una carta

A través de una misiva, Elena Matute advierte que su decisión de renunciar a la Dirección de Cultura de Guadalajara se debe al “ambiente de desconfianza y golpes bajos”

GUADALAJARA, JALISCO.- Tras presentar su renuncia como titular de la Dirección de Cultura de Guadalajara, Elena Matute envió a la redacción de EL INFORMADOR, un comunicado en el que advierte que “ante  las circunstancias que se han dado, me veo en la necesidad de aclarar ciertos puntos”. Con ello, establece un breve recuento de sus acciones al frente de la dependencia.

De esta forma, señala: “Cuando el doctor Petersen (Alfonso) me ofreció el cargo de Directora general de Cultura de esta ciudad, lo acepté como un honor y le aseguro de mi gratitud por su confianza. Dado que soy una ciudadana sin ninguna afiliación política, está claro que el alcalde me hizo esta propuesta en consideración de mi trayectoria profesional. Acepté asumir este nuevo cargo, pensando que me daría la oportunidad de mejorar y crear espacios y actividades que propicien el desarrollo cultural de la ciudadanía”.

En la misiva, establece que su programa se dividió en dos partes: “Lo primero fue que los espacios que están a cargo de esta Dirección, que son seis museos, el Panteón de Belén, cinco centros culturales, 12 bibliotecas, el Planetario (Severo Díaz Galindo), la Galería Chapultepec, recuperaran su dignidad y mejoraran su infraestructura, para  poder así dar mejor servicio y atender a más público”. El segundo punto, añade, “consistía en actividades al aire libre que consisten en conciertos, bailables, Festival de Danza, Festival Cultural de Mayo, ferias, fiestas, coros, teatro etcétera, en diferentes zonas de la ciudad”.

Sin embargo, vale la pena advertir que la gestión de Elena Matute al frente de la Dirección de Cultura de Guadalajara comenzó con seis centros culturales: Oblatos, Colomos, Luis Páez Brotchie, Atlas, El Sauz y San Diego, aunque desde principios de 2008 los dos últimos ya no estaban operando.

EL INFORMADOR publicó en mayo de este año que “el San Diego es ahora la sede para ensayos de los grupos artísticos y el Sauz desapareció a mediados de 2007 por recorte del presupuesto, según indican distintas fuentes del interior del Ayuntamiento”. Entonces, Matute señaló que era un malentendido, dado que en el segundo caso el edificio fue requerido por el DIF, “nos dijeron que necesitaban el espacio para hacer todos sus programas y ya vimos que algunas de sus actividades se entrelazan con lo que hacíamos en el centro cultural”.

Mientras tanto, en el resto de los centros culturales ha habido una notoria disminución en el número y calidad de los talleres ofertados.

Por otra parte, aunque Matute anuncia la existencia de 12 bibliotecas, solo han podido encontrarse ocho, las cuales operan con acervos de entre cinco mil y 12 mil títulos, principalmente para estudiantes de primaria y secundaria.
Con respecto a las actividades masivas, Matute se ha adjudicado la realización del Festival Cultural de Mayo, evento que está a cargo de Sergio Alejandro Matos y para el cual sólo otorgaba una parte del presupuesto (el cual cobró doble este 2008, según establece en su informe) y el equipo de tarimas para algunas actividades realizadas en las plazas.
En el documento enviado a esta redacción, Matute añade que durante su gestión buscó mejorar la infraestructura de los espacios culturales, “por ejemplo, restaurar el Panteón de Belén, integrar la finca aledaña al Museo de la Ciudad, dotar de techo al Museo Raúl Anguiano”.

En el primer punto, cabe hacer mención que presupuesto para restaurar el Panteón de Belén es recurso federal y no de la Dirección de Cultura; por otra parte, aún no se ha integrado a la finca aledaña al Museo de la Ciudad.
Elena Matute cierra su carta advirtiendo que le resulta difícil continuar “trabajando en un ambiente de desconfianza y golpes bajos, me retiro de la Dirección de Cultura, sin haber podido concretar  mi programa, eso sí, ya muy avanzado”.

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