Entretenimiento
Diego Luna quiere un mejor México
Como muchos, el actor considera que los jóvenes son la esperanza de México
LOS ÁNGELES, ESTADOS UNIDOS (10/NOV/2010).- A pesar de tener grandes desafíos y seguir tratando de definir su identidad, México tiene esperanzas y es allí donde el cine puede poner su granito de arena, afirmó el actor y director Diego Luna.
La televisión, inestabilidad económica, narcotráfico, clasismo y racismo en México fueron algunos de los temas que el lunes por la noche abordó el protagonista de filmes como Y tu mamá también durante una entrevista con un catedrático de la Universidad del Sur de California.
A 100 años del inicio de la Revolución y el Bicentenario del alzamiento por la Independencia, México sigue en busca de una identidad, subrayó Luna, quien comparó a nuestro país con un muchacho en pubertad. “México es como un adolescente que todavía está viendo quién quiere ser, lo que le gusta, lo que no le gusta”.
Y por su misma juventud el país que dice a pesar de todo ama también tiene esperanzas, agregó. “Yo soy parte de ese país”, apuntó Luna durante la entrevista de dos horas en un recinto lleno de jóvenes. “Hay esperanzas porque cuando eres muchacho siempre hay esperanzas”.
Luna comenzó su crítica al sistema mexicano con la televisión, que calificó como “un gran asunto a resolver”: “Creo que a veces hemos menospreciado a la audiencia. A veces fue irrespetuosa la manera como tratamos al público”.
Aclaró que no quería enfocarse en ningún asunto específico sino enfatizar que uno no debe tener miedo a los cambios y que éste es el mensaje de cintas como Milk. “No es sólo la televisión, es todo. Nosotros somos responsables de construir la realidad que queremos vivir. Si no estamos contentos, debemos comenzar a cambiar lo que no nos gusta. Si no te gusta tu vida, trata de cambiarla”.
El clasismo y racismo evitan que los mexicanos se acerquen, explicó durante la charla en inglés. “El clasismo es definitivamente el problema más grande que tenemos. El racismo y el clasismo son asuntos que, de nuevo, no permiten que nos conectemos”.
Momento de transformación
Para Luna, el gran cambio en la sociedad mexicana comenzó poco después de una gran catástrofe, como lo fue el terremoto que azotó al Distrito Federal en 1985. “Probablemente sea tonto, pero quizás nos dimos cuenta que estábamos perdiendo la vida y necesitábamos conectar con la gente que estaba a nuestro alrededor”.
Insinuó estar promoviendo cambios con su trabajo, tanto como actor y director, así como promotor de documentales a través del festival rodante Ambulante. “Creo que el cine puede ayudar. Cine es llamar la atención a asuntos que te importan, es saber dónde estás y en relación a qué estás”.
El actor explicó en ese sentido que “el documental es un arma, un recurso para hacer cambios. Uno puede ver una película y decir: ‘No, así no quiero vivir, así no quiero que vivan mis hijos’”.
La televisión, inestabilidad económica, narcotráfico, clasismo y racismo en México fueron algunos de los temas que el lunes por la noche abordó el protagonista de filmes como Y tu mamá también durante una entrevista con un catedrático de la Universidad del Sur de California.
A 100 años del inicio de la Revolución y el Bicentenario del alzamiento por la Independencia, México sigue en busca de una identidad, subrayó Luna, quien comparó a nuestro país con un muchacho en pubertad. “México es como un adolescente que todavía está viendo quién quiere ser, lo que le gusta, lo que no le gusta”.
Y por su misma juventud el país que dice a pesar de todo ama también tiene esperanzas, agregó. “Yo soy parte de ese país”, apuntó Luna durante la entrevista de dos horas en un recinto lleno de jóvenes. “Hay esperanzas porque cuando eres muchacho siempre hay esperanzas”.
Luna comenzó su crítica al sistema mexicano con la televisión, que calificó como “un gran asunto a resolver”: “Creo que a veces hemos menospreciado a la audiencia. A veces fue irrespetuosa la manera como tratamos al público”.
Aclaró que no quería enfocarse en ningún asunto específico sino enfatizar que uno no debe tener miedo a los cambios y que éste es el mensaje de cintas como Milk. “No es sólo la televisión, es todo. Nosotros somos responsables de construir la realidad que queremos vivir. Si no estamos contentos, debemos comenzar a cambiar lo que no nos gusta. Si no te gusta tu vida, trata de cambiarla”.
El clasismo y racismo evitan que los mexicanos se acerquen, explicó durante la charla en inglés. “El clasismo es definitivamente el problema más grande que tenemos. El racismo y el clasismo son asuntos que, de nuevo, no permiten que nos conectemos”.
Momento de transformación
Para Luna, el gran cambio en la sociedad mexicana comenzó poco después de una gran catástrofe, como lo fue el terremoto que azotó al Distrito Federal en 1985. “Probablemente sea tonto, pero quizás nos dimos cuenta que estábamos perdiendo la vida y necesitábamos conectar con la gente que estaba a nuestro alrededor”.
Insinuó estar promoviendo cambios con su trabajo, tanto como actor y director, así como promotor de documentales a través del festival rodante Ambulante. “Creo que el cine puede ayudar. Cine es llamar la atención a asuntos que te importan, es saber dónde estás y en relación a qué estás”.
El actor explicó en ese sentido que “el documental es un arma, un recurso para hacer cambios. Uno puede ver una película y decir: ‘No, así no quiero vivir, así no quiero que vivan mis hijos’”.