Entretenimiento
Bebe busca evolución y empatía
La cantante española se maravilla porque sus canciones le digan algo a gente tan diversa
GUADALAJARA, JALISCO (16/ABR/2013).- “La música no cambia. Los que cambiamos somos nosotros”, quien habla es María Nieve Rebolledo Vila. Bajo ese nombre puede ser que muy pocos la conozcan, pero en el mundo artístico se le reconoce como: Bebe.
La intérprete española, creadora de temas como ''K.I.E.R.E.M.E.'', ''Malo'', ''Como los olivos'', ''Ella'' y ''Pa’ mi casa'', llega para presentarse en la Perla Tapatía el próximo 21 de abril, en el Teatro Estudio Cavaret, con un nuevo disco bajo el brazo, ''Un pokito de rocanrol''. Cabe decir que la reflexión que hace Bebe sobre la música tiene mucho que ver con su evolución no sólo como artista sino como mujer.
La cantante se dio a conocer en 2004, gracias al disco ''Pafuera telarañas'', una producción que la convirtió rápidamente en un fenómeno de ventas. Ese fenómeno incluyó ser nominada al Grammy, premio contemplado dentro y fuera de España y una feroz exposición mediática. Pero ella siguió siendo la misma, pese a tener a medio mundo a sus pies. “Jamás me sentí abrumada por lo que pasó. Como tampoco me siento ahora”, confiesa en entrevista.
—Guadalajara es la penúltima ciudad que visitas en esta gira por América Latina, ¿qué balance haces del “tour”?
—La verdad es que soy muy feliz y muy afortunada. Los miembros de la banda y yo hemos tenido una recepción feliz en cada uno de los países y ciudades donde nos hemos presentado, tanto en Chile, como en Perú y ahora en México. Esa recepción le da mucho sentido a todo por lo que estamos haciendo. El cariño del público hace que compense el tener que dejar atrás a nuestros hijos, con un mar de por medio. Pero sobre el escenario eso se olvida, se siente maravilloso.
—¿Te esperabas esta recepción tras una ausencia de casi tres años de la escena discográfica?
—Al venir (a México) siempre nos tratan con mucha calidez. Siempre tenemos la duda de que a lo mejor no pase nada, de que a lo mejor las cosas no sean tan fluidas, pero la verdad es que todo ha sido maravilloso. El público latinoamericano es mucho más efusivo, caliente, salvaje y divertido. Es la verdad y no se trata de menospreciar a otros lugares, porque a final de cuentas, cada uno tiene que recibir la música a su manera. Pero el calor y el fuego que aquí se desprende es hermoso.
—¿Qué tanta diferencia hay entre la Bebe que lanzó el disco “Pafuera telarañas” en 2004 y la que presentó “Un pokito de rocanrol” a principios de 2012?
—Estoy mucho más tranquila con todo. Ya he tomado una conciencia mucho más grande sobre lo que trabajaba, lo que hacía, asimilando las cuestiones del mundo de la música en el que me había metido. Y lo más importante es que acababa de ser mamá, ¡Estaba flotando! Y sigo flotando. La energía de ''Un pokito de rocanrol'' es mucho más positiva, más alegre. Bastante diferente a la de discos anteriores.
—La fama también te trajo mucha exposición mediática, muchos chismes, muchos ataques, ¿cómo lidiaste con eso?
—Al final, lo que he aprendido es tomarse todo lo malo con sentido del humor. Y entender que soy una privilegiada, porque puedo hacer lo que me gusta, lo que deseo, expresarme como quiero y emocionar a la gente con lo que hago. Al ver con distancia y perspectiva todo lo que he vivido, creo que ha sido bueno en general. Y creo que eso compensa aquellas cosas malas que hayan podido pasar.
—El público que te escucha es de mujeres que tienen tu edad, niñas y damas maduras, ¿te sorprende tener fanáticas de un rango de edad tan amplio?
—Nunca me ha dejado de sorprender, no tanto la edad de quienes me escuchan, sino la empatía, el lazo que se forma por algo que yo escribí en la intimidad, que es una reflexión personal, y que termina significando algo para alguien más. Es indescriptible el darse cuenta de toda la repercusión que tiene mi trabajo sobre el día a día de otras personas y en otros países, incluso con personas que no hablan en mi idioma.
Bebe en concierto / 21 de abril / Teatro Estudio Cavaret / 21:00 horas / Boletos 440 pesos en el Sistema Ticketmaster
La intérprete española, creadora de temas como ''K.I.E.R.E.M.E.'', ''Malo'', ''Como los olivos'', ''Ella'' y ''Pa’ mi casa'', llega para presentarse en la Perla Tapatía el próximo 21 de abril, en el Teatro Estudio Cavaret, con un nuevo disco bajo el brazo, ''Un pokito de rocanrol''. Cabe decir que la reflexión que hace Bebe sobre la música tiene mucho que ver con su evolución no sólo como artista sino como mujer.
La cantante se dio a conocer en 2004, gracias al disco ''Pafuera telarañas'', una producción que la convirtió rápidamente en un fenómeno de ventas. Ese fenómeno incluyó ser nominada al Grammy, premio contemplado dentro y fuera de España y una feroz exposición mediática. Pero ella siguió siendo la misma, pese a tener a medio mundo a sus pies. “Jamás me sentí abrumada por lo que pasó. Como tampoco me siento ahora”, confiesa en entrevista.
—Guadalajara es la penúltima ciudad que visitas en esta gira por América Latina, ¿qué balance haces del “tour”?
—La verdad es que soy muy feliz y muy afortunada. Los miembros de la banda y yo hemos tenido una recepción feliz en cada uno de los países y ciudades donde nos hemos presentado, tanto en Chile, como en Perú y ahora en México. Esa recepción le da mucho sentido a todo por lo que estamos haciendo. El cariño del público hace que compense el tener que dejar atrás a nuestros hijos, con un mar de por medio. Pero sobre el escenario eso se olvida, se siente maravilloso.
—¿Te esperabas esta recepción tras una ausencia de casi tres años de la escena discográfica?
—Al venir (a México) siempre nos tratan con mucha calidez. Siempre tenemos la duda de que a lo mejor no pase nada, de que a lo mejor las cosas no sean tan fluidas, pero la verdad es que todo ha sido maravilloso. El público latinoamericano es mucho más efusivo, caliente, salvaje y divertido. Es la verdad y no se trata de menospreciar a otros lugares, porque a final de cuentas, cada uno tiene que recibir la música a su manera. Pero el calor y el fuego que aquí se desprende es hermoso.
—¿Qué tanta diferencia hay entre la Bebe que lanzó el disco “Pafuera telarañas” en 2004 y la que presentó “Un pokito de rocanrol” a principios de 2012?
—Estoy mucho más tranquila con todo. Ya he tomado una conciencia mucho más grande sobre lo que trabajaba, lo que hacía, asimilando las cuestiones del mundo de la música en el que me había metido. Y lo más importante es que acababa de ser mamá, ¡Estaba flotando! Y sigo flotando. La energía de ''Un pokito de rocanrol'' es mucho más positiva, más alegre. Bastante diferente a la de discos anteriores.
—La fama también te trajo mucha exposición mediática, muchos chismes, muchos ataques, ¿cómo lidiaste con eso?
—Al final, lo que he aprendido es tomarse todo lo malo con sentido del humor. Y entender que soy una privilegiada, porque puedo hacer lo que me gusta, lo que deseo, expresarme como quiero y emocionar a la gente con lo que hago. Al ver con distancia y perspectiva todo lo que he vivido, creo que ha sido bueno en general. Y creo que eso compensa aquellas cosas malas que hayan podido pasar.
—El público que te escucha es de mujeres que tienen tu edad, niñas y damas maduras, ¿te sorprende tener fanáticas de un rango de edad tan amplio?
—Nunca me ha dejado de sorprender, no tanto la edad de quienes me escuchan, sino la empatía, el lazo que se forma por algo que yo escribí en la intimidad, que es una reflexión personal, y que termina significando algo para alguien más. Es indescriptible el darse cuenta de toda la repercusión que tiene mi trabajo sobre el día a día de otras personas y en otros países, incluso con personas que no hablan en mi idioma.
Bebe en concierto / 21 de abril / Teatro Estudio Cavaret / 21:00 horas / Boletos 440 pesos en el Sistema Ticketmaster