Economía

Reclama Estados Unidos por el predominio de Telmex

Señala su control en 70 zonas telefónicas de México

WASHINGTON. La Representación Comercial de la Casa Blanca (USTR, por sus siglas en inglés) pidió a la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel) de México hacer “lo necesario” y “tan pronto como sea posible” para que Teléfonos de México (Telmex) ofrezca tarifas competitivas en 70 zonas telefónicas de nuestro país.

En su revisión anual del sector de telecomunicaciones, Estados Unidos identificó las prácticas de Telmex, propiedad de Carlos Slim, como uno de los pendientes comerciales con México, especialmente lo que calificó como la incapacidad de los reguladores mexicanos de consolidar áreas telefónicas regionales. “Actualmente no se requiere que Telmex ofrezca una interconexión competitiva a 199 zonas telefónicas que cubren a 25% de la población de México y los clientes de tales zonas no pueden elegir a un proveedor de larga distancia”, señaló la USTR.

La entidad de la Casa Blanca señaló que esto implica que “Telmex tiene un monopolio en los servicios de telecomunicaciones a estos clientes”, e indicó que la situación afecta tanto a los consumidores de Estados Unidos como a las otras empresas de servicios de telefonía. “Telmex cobra tarifas hasta 10 veces de la tasa de interconexión regulada en una de esas zonas telefónicas”, señaló la USTR.

La agencia estadounidense hizo notar que en 2008 la Cofetel ordenó a Telmex ofrecer tarifas competitivas de interconexión en 70 de esos mercados, pero la empresa telefónica obtuvo un amparo judicial para bloquear la orden, “extendiendo su monopolio a tales áreas”.

La revisión de Estados Unidos es parte de las obligaciones del Ejecutivo de esa nación bajo la Sección 1377 de la Ley de Comercio Global y Competitividad de 1988, que incluye observaciones sobre el sector de telecomunicaciones a nivel internacional. NTX

El proyecto de Calderón

La iniciativa de reforma anunciada ayer por el Gobierno federal para contrarrestar las prácticas monopólicas contempla tres propósitos: facilitar el cumplimiento de la legislación de competencia; mejorar la eficacia y transparencia de la Comisión Federal de Competencia, y establecer instrumentos efectivos para investigar y sancionar prácticas anticompetitivas, monopólicas u oligopólicas.

Para alcanzar estos propósitos, se contemplan 10 medidas:

 1.-Terminación anticipada de los procesos que revisan prácticas monopólicas.
 2.-Se introduce la figura de audiencia oral en la materia.
 3.-Se simplifica la notificación de concentraciones en los mercados.
 4.-Se optimiza y transparenta la operación de la Comisión Federal de Competencia.
 5.-Se refrendan las facultades de la comisión para revisar prácticas monopólicas en actividades reservadas al Estado o en empresas, o entidades paraestatales.
 6.-Se da a la Cofeco la facultad de obligar a los agentes económicos a proporcionar la información necesaria para emitir sus opiniones.
 7.-Se fortalecen las sanciones de la Comisión Federal de Competencia.
 8.-Se incorpora la alternativa para determinar poder sustancial conjunto a uno o varios agentes económicos.
 9.-Se propone que la comisión pueda ordenar la práctica de medidas cautelares y su ejecución.
10.-La comisión podrá realizar visitas de verificación de manera expedita, eficiente y equitativa.
FUENTE: Presidencia de la República.

Telón de Fondo
Iniciativa que pone a prueba


Los jóvenes, sensibles a los costos en telecomunicaciones y esparcimiento, tienen a sus “villanos” favoritos en prácticas monopólicas en televisión, conexión a internet, telefonía fija y celular, empresas de cine o de videojuegos. En el otro extremo, los productores agropecuarios tienen desde hace decenios al acaparador, al intermediario, como quien se queda injustamente con la mayor parte de lo que pagan los consumidores por sus productos. Y bueno, también está el caso de los monopolios de propiedad estatal, legitimados constitucionalmente pero que constituyen costos fuera de mercado para insumos básicos, como los combustibles o la energía eléctrica.

En cualquier caso, sorprende que una economía como la mexicana, una de las mayores del planeta, subsista con precios inflados sobre los costos, castigando cotidianamente los bolsillos de todos los mexicanos al pagar más que los habitantes de otras naciones por los mismos productos y servicios.

En este contexto, la reforma propuesta por el Presidente Calderón parece valiosa, aunque tendrá que pasar por “la coladera” de una clase política que no está exenta de beneficios y privilegios por parte de quienes ejercen dominio económico en diversos sectores mercantiles.

¿Será posible impulsar la legítima competencia, que beneficiaría a todos los consumidores en México? Esta por verse. JAC

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