Economía

Más pobreza extrema: BID

De acuerdo con un ejercicio realizado por el organismo entre 19 países de América Latina, el número de mexicanos pobres pasaría de 20.6% a 27.5% de la población total

CIUDAD DE MÉXICO.- La actual crisis alimentaria profundiza la pobreza de los países, y en México empujará a cerca de 7.5 millones de personas al interior de la línea de pobreza extrema, señaló el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Con ello, 30 millones de mexicanos estarán viviendo en pobreza extrema.

De acuerdo con un ejercicio realizado por el organismo entre 19 países de América Latina, el número de mexicanos pobres pasaría de 20.6% a 27.5% de la población total.

La Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) en su metodología, señala que 18.2% de la población del país vivía pobreza alimentaria en 2005; esto es, cerca de 19 millones de personas tenían ingresos que no les permitía cubrir las necesidades de alimentación correspondientes a los requerimientos establecidos en una canasta alimentaria elaborada por INEGI-CEPAL.

En tanto, en 2006, 21 millones 657 mil personas se encontraban en una situación de “pobreza de capacidades”, esto es que su ingreso fue menor al necesario para cubrir el patrón de consumo básico de alimentación, salud y educación.

El BID señala que México tendría que destinar 2% del Producto Interno Bruto para evitar una agudización de los niveles de pobreza en respuesta al choque del alza en los precios internacionales de los alimentos.

“Las familias de bajos ingresos pueden ser llevadas hacia una mayor pobreza si los altos precios de los productos agrícolas tales como el trigo, el arroz y la semilla de soya permanecen consistentemente altos, y los países no logran aumentar su producción agrícola ni los ingresos de los pobres”, explicó José Cuesta, autor de la investigación del BID.

Las familias pobres gastan la mayor parte de sus ingresos en alimentos y tienen insuficientes activos y ahorros para enfrentar el costo creciente de los artículos de primera necesidad, expuso el BID.

El organismo detalla que los gobiernos de la región consideran diversas políticas para lidiar con el alza en los costos de la comida, incluyendo controles de precios, subsidios, y restricciones a las exportaciones y a la distribución de alimentos, “pero, si no se diseñan cuidadosamente, estas políticas pueden ser contraproducentes, porque podrían beneficiar a personas que no necesitan los subsidios y limitarían los incentivos para elevar la oferta de alimentos”, indicó José Cuesta.

En consecuencia, dijo, la mejor política sería incrementar las transferencias directas a los pobres, así como efectuar medidas que fomenten la producción agrícola doméstica.

Otro ejemplo de la mayor pobreza, es el de Chile, que vería un incremento en el porcentaje de la población pobre de 12.3% a 17.2% de la población total. En tanto, Costa Rica y El Salvador tendrían aumentos significativos.

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