Economía
Las familias esperan gastar menos en esta Navidad
Las fiestas decembrinas será difícil para muchos jaliscienses
GUADALAJARA, JALISCO (12/DIC/2011).- La cena de Navidad que servirá Zenaida Hernández para sus familiares tendrá menos guisos.
“Tendré que comprar menos productos para la cena, porque el dinero ya no le ajusta como antes”, dice esta mujer delgada de 48 años y piel morena. Mientras barre las calles de la colonia Americana en Guadalajara, afirma que antes, con el sueldo que le dejaba limpiar casas habitación, le ajustaba para que en su hogar de Lomas del Sur, en Tlajomulco, invitara a cenar a sus hermanos, hermanas, sobrinos, hijos y nietos.
“Las navidades anteriores eran mejores, las cosas y los alimentos valían menos; hoy decidimos decirles a mis nietos que el Niño Dios no vendría para que se conformen con un carrito, es que ya no podemos comprar un regalo grandote. También en la familia pensamos en cooperarnos para cenar un pollo, es que todo está muy caro”.
Zenaida es un ejemplo de que festejar la Navidad este año será más difícil para muchos jaliscienses. La crisis económica, el desempleo, el aumento en los costos de los alimentos y los bajos salarios han obligado a que los ciudadanos reduzcan sus gastos y eviten el despilfarro propio de la temporada.
Jorge Antonio Mejía, profesor investigador del Centro Universitario de Ciencias Económicos Administrativas, dijo que de acuerdo a la encuesta de ingresos y egresos elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la mayoría de los mexicanos, es decir, entre 55% y 60%, gana entre cuatro y cinco salarios mínimos, lo que significa un sueldo mensual de entre seis y siete mil pesos al mes.
Indicó que el problema se complica para quienes viven en pobreza o en situación vulnerable extrema, que en Jalisco llegan al menos a las 250 mil personas. Durante estas fechas ellos no tendrán cena, y mucho menos regalos.
También pesa el desempleo. Según datos del Inegi, la tasa de desempleo a nivel nacional se ubicó en 5% durante octubre de 2011, lo que significa que hay 2.4 millones de desempleados. En su reporte, el Inegi indicó que el resultado se aprecia más si se compara con el mismo mes de 2010, cuando había 2.7 millones de desempleados.
Juan Manuel Natividad Rivera, un hombre muy alto, fuerte, quien es conserje de un condominio en el centro de Guadalajara, dice que cada Navidad se va a Naucalpan, Estado de México, lugar donde nació. Reconoce que su familia tiene menos ánimo para festejar la Navidad.
“Antes hacíamos cenas con hasta cuatro tipos de guisados, ahora vamos a hacer uno o dos, porque ya la familia no puede cooperar para la cena debido a que mis hermanos se quedaron sin empleo”.
El especialista del CUCEA, explicó que en esta temporada aumentan más los precios de los productos. Las razones son que al haber mayor consumo de los alimentos, hay mayor demanda, se encarecen los productos y esto trae como consecuencia aumento de precios.
Además, indicó que el mercado mexicano es dependiente de la importación de granos y cereales, que también empujan los precios hacia arriba por la depreciación de la moneda mexicana respecto al dólar. Además, las sequías e inundaciones que repercuten inmediatamente en el precio de la carne.
Jorge Antonio Mejía explicó que el panorama económico para el 2012 será más complicado, porque no están dadas las condiciones nacionales ni internacionales para salir del bache financiero.
“Las perspectivas concretamente a nivel internacional son de crecimientos nulos en la zona europea, Estados Unidos no crecerá más de 1.5%, y en el caso de América Latina y México los crecimientos económicos, en el mejor de los casos, no pasaran de 3.5 por ciento.
“Pero si a las potencias les va a ir mal no esperemos que a nosotros los mexicanos nos vaya mejor, porque las mercancías que exportamos a esos países no van a ser consumidas como en años previos, y ello complicará el crecimiento del país, los salarios y habrá más desempleo”.
“Tendré que comprar menos productos para la cena, porque el dinero ya no le ajusta como antes”, dice esta mujer delgada de 48 años y piel morena. Mientras barre las calles de la colonia Americana en Guadalajara, afirma que antes, con el sueldo que le dejaba limpiar casas habitación, le ajustaba para que en su hogar de Lomas del Sur, en Tlajomulco, invitara a cenar a sus hermanos, hermanas, sobrinos, hijos y nietos.
“Las navidades anteriores eran mejores, las cosas y los alimentos valían menos; hoy decidimos decirles a mis nietos que el Niño Dios no vendría para que se conformen con un carrito, es que ya no podemos comprar un regalo grandote. También en la familia pensamos en cooperarnos para cenar un pollo, es que todo está muy caro”.
Zenaida es un ejemplo de que festejar la Navidad este año será más difícil para muchos jaliscienses. La crisis económica, el desempleo, el aumento en los costos de los alimentos y los bajos salarios han obligado a que los ciudadanos reduzcan sus gastos y eviten el despilfarro propio de la temporada.
Jorge Antonio Mejía, profesor investigador del Centro Universitario de Ciencias Económicos Administrativas, dijo que de acuerdo a la encuesta de ingresos y egresos elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la mayoría de los mexicanos, es decir, entre 55% y 60%, gana entre cuatro y cinco salarios mínimos, lo que significa un sueldo mensual de entre seis y siete mil pesos al mes.
Indicó que el problema se complica para quienes viven en pobreza o en situación vulnerable extrema, que en Jalisco llegan al menos a las 250 mil personas. Durante estas fechas ellos no tendrán cena, y mucho menos regalos.
También pesa el desempleo. Según datos del Inegi, la tasa de desempleo a nivel nacional se ubicó en 5% durante octubre de 2011, lo que significa que hay 2.4 millones de desempleados. En su reporte, el Inegi indicó que el resultado se aprecia más si se compara con el mismo mes de 2010, cuando había 2.7 millones de desempleados.
Juan Manuel Natividad Rivera, un hombre muy alto, fuerte, quien es conserje de un condominio en el centro de Guadalajara, dice que cada Navidad se va a Naucalpan, Estado de México, lugar donde nació. Reconoce que su familia tiene menos ánimo para festejar la Navidad.
“Antes hacíamos cenas con hasta cuatro tipos de guisados, ahora vamos a hacer uno o dos, porque ya la familia no puede cooperar para la cena debido a que mis hermanos se quedaron sin empleo”.
El especialista del CUCEA, explicó que en esta temporada aumentan más los precios de los productos. Las razones son que al haber mayor consumo de los alimentos, hay mayor demanda, se encarecen los productos y esto trae como consecuencia aumento de precios.
Además, indicó que el mercado mexicano es dependiente de la importación de granos y cereales, que también empujan los precios hacia arriba por la depreciación de la moneda mexicana respecto al dólar. Además, las sequías e inundaciones que repercuten inmediatamente en el precio de la carne.
Jorge Antonio Mejía explicó que el panorama económico para el 2012 será más complicado, porque no están dadas las condiciones nacionales ni internacionales para salir del bache financiero.
“Las perspectivas concretamente a nivel internacional son de crecimientos nulos en la zona europea, Estados Unidos no crecerá más de 1.5%, y en el caso de América Latina y México los crecimientos económicos, en el mejor de los casos, no pasaran de 3.5 por ciento.
“Pero si a las potencias les va a ir mal no esperemos que a nosotros los mexicanos nos vaya mejor, porque las mercancías que exportamos a esos países no van a ser consumidas como en años previos, y ello complicará el crecimiento del país, los salarios y habrá más desempleo”.