Economía
Irlanda lucha por evitar un rescate de la UE
La nación luchaba este lunes para solucionar los problemas económicos sin ayuda exterior, a pesar de la presión creciente de sus socios europeos
DUBLÍN,IRLANDA (15/NOV/2010).- El primer ministro irlandés Brian Cowen reafirmó el lunes que Irlanda no solicitará a la Unión Europea ni al Fondo Monetario Internacional (
FMI) una ayuda financiera.
"Irlanda no presentará una solicitud de financiación estatal porque estamos completamente financiados hasta mediados del próximo año", declaró a la radio RTE.
Cowen dijo que ha habido mucha preocupación dentro de la eurozona acerca de las condiciones del mercado y sobre el elevado costo del dinero en el mercado de bonos, pero que la situación se había apaciguado este lunes.
"Estamos discutiendo con nuestros socios acerca de cuál es la mejor forma de sostener la estabilidad financiera y la banca dentro de la eurozona", explicó.
Asimismo precisó que no pensaba que fuese necesario encontrar un acuerdo sobre una ayuda financiera en los dos próximos días, cuando los ministros de Finanzas de la eurozona se reunirán.
Irlanda luchaba este lunes para solucionar los problemas del país sin ayuda exterior, a pesar de la presión creciente de sus socios europeos preocupados por un posible contagio al resto de la eurozona.
"Tenemos que resolver nuestro propio problema", afirmó el secretario de Estado irlandés de Asuntos Europeos, Dick Roche.
Poco antes, un portavoz del ministerio de Finanzas aseguró que "continúan las conversaciones en curso a un nivel oficial con colegas internacionales a la luz de las condiciones actuales del mercado" pero insistió en que "Irlanda no ha hecho ninguna solicitud de ayuda exterior".
El gobierno irlandés trata de convencer desde hace varios días de que puede solucionar solo la crisis, en momentos en que una intervención exterior podría ser considerada como una cesión de soberanía en un contexto político interno ya de por sí muy tenso debido a la corta minoría gubernamental en el parlamento.
"La soberanía de este país se ganó con esfuerzo y este gobierno no va a cederle esa soberanía a nadie", aseguró este fin de semana el ministro de Empresa Batt O'Keefe.
Sin embargo, según varios medios británicos hubo "conversaciones de emergencia" la noche del domingo en Bruselas sobre las condiciones de una ayuda europea a Irlanda que podría alcanzar los 90.000 millones de euros (122.000 millones de dólares).
La oposición pareció confirmar estas especulaciones. Michael Noonan, del principal partido de oposición Fine Gael, se mostró convencido de que hay una rescate en preparación, y calificó los desmentidos gubernamentales de "combate de retaguardia para salvar las apariencias".
La delicada situación de las arcas públicas irlandesas suscita también "tensiones" e "inquietud" para la estabilidad financiera del "conjunto de la Eurozona", según admitió el lunes un portavoz de la Comisión Europea, reafirmando al mismo tiempo que no se prevé un plan de rescate para Dublín.
Los bonos irlandeses se dispararon la semana pasada a niveles sin precedentes desde el ingreso de este país en la zona euro debido a los temores de los inversores a que el país no pueda controlar un déficit que debería rondar este año 32% de su Producto Interior Bruto (PIB) debido a los planes de rescate bancarios.
La tasa de los bonos irlandeses a 10 años siguió cayendo este lunes, cuando se estableció en 7,768%, contra 7,926% el viernes, y casi 9% el pasado jueves, en la estela de una declaración tranquilizadora de cinco ministros de Finanzas europeos el viernes en el marco del G20.
Los miembros de la Eurozona también temen un posible "contagio" de la situación irlandesa a países frágiles como Portugal o España, cuyos bonos también aumentaron.
El ministro portugués de Economía, Fernando Teixeira dos Santos, instó este lunes a las autoridades de Dublín a hacer "lo más adecuado para Irlanda y para el euro", en una invitación indirecta a que aceptara la ayuda europea.
Por su parte, el Banco Central Europeo (BCE) dijo esperar una posición "clara" de Irlanda para "tranquilizar a los mercados", según Ewald Nowotny, miembro del consejo de gobernadores de la institución.
El portavoz del ministerio de Finanzas reiteró el lunes que "Irlanda está totalmente financiada" hasta mediados de 2011.
Pero algunos analistas estiman que el coste excesivo del rescate de los bancos irlandeses -unos 50.000 millones de euros (68.000 millones de dólares)- podría aumentar y obligar a Dublín a pedir prestado antes de los previsto.
Las nuevas tensiones se producen cuando el gobierno debe presentar el 7 de diciembre al Parlamento el presupuesto para 2011, que se enmarca en un plan de ajuste de cuatro años.
"Irlanda no presentará una solicitud de financiación estatal porque estamos completamente financiados hasta mediados del próximo año", declaró a la radio RTE.
Cowen dijo que ha habido mucha preocupación dentro de la eurozona acerca de las condiciones del mercado y sobre el elevado costo del dinero en el mercado de bonos, pero que la situación se había apaciguado este lunes.
"Estamos discutiendo con nuestros socios acerca de cuál es la mejor forma de sostener la estabilidad financiera y la banca dentro de la eurozona", explicó.
Asimismo precisó que no pensaba que fuese necesario encontrar un acuerdo sobre una ayuda financiera en los dos próximos días, cuando los ministros de Finanzas de la eurozona se reunirán.
Irlanda luchaba este lunes para solucionar los problemas del país sin ayuda exterior, a pesar de la presión creciente de sus socios europeos preocupados por un posible contagio al resto de la eurozona.
"Tenemos que resolver nuestro propio problema", afirmó el secretario de Estado irlandés de Asuntos Europeos, Dick Roche.
Poco antes, un portavoz del ministerio de Finanzas aseguró que "continúan las conversaciones en curso a un nivel oficial con colegas internacionales a la luz de las condiciones actuales del mercado" pero insistió en que "Irlanda no ha hecho ninguna solicitud de ayuda exterior".
El gobierno irlandés trata de convencer desde hace varios días de que puede solucionar solo la crisis, en momentos en que una intervención exterior podría ser considerada como una cesión de soberanía en un contexto político interno ya de por sí muy tenso debido a la corta minoría gubernamental en el parlamento.
"La soberanía de este país se ganó con esfuerzo y este gobierno no va a cederle esa soberanía a nadie", aseguró este fin de semana el ministro de Empresa Batt O'Keefe.
Sin embargo, según varios medios británicos hubo "conversaciones de emergencia" la noche del domingo en Bruselas sobre las condiciones de una ayuda europea a Irlanda que podría alcanzar los 90.000 millones de euros (122.000 millones de dólares).
La oposición pareció confirmar estas especulaciones. Michael Noonan, del principal partido de oposición Fine Gael, se mostró convencido de que hay una rescate en preparación, y calificó los desmentidos gubernamentales de "combate de retaguardia para salvar las apariencias".
La delicada situación de las arcas públicas irlandesas suscita también "tensiones" e "inquietud" para la estabilidad financiera del "conjunto de la Eurozona", según admitió el lunes un portavoz de la Comisión Europea, reafirmando al mismo tiempo que no se prevé un plan de rescate para Dublín.
Los bonos irlandeses se dispararon la semana pasada a niveles sin precedentes desde el ingreso de este país en la zona euro debido a los temores de los inversores a que el país no pueda controlar un déficit que debería rondar este año 32% de su Producto Interior Bruto (PIB) debido a los planes de rescate bancarios.
La tasa de los bonos irlandeses a 10 años siguió cayendo este lunes, cuando se estableció en 7,768%, contra 7,926% el viernes, y casi 9% el pasado jueves, en la estela de una declaración tranquilizadora de cinco ministros de Finanzas europeos el viernes en el marco del G20.
Los miembros de la Eurozona también temen un posible "contagio" de la situación irlandesa a países frágiles como Portugal o España, cuyos bonos también aumentaron.
El ministro portugués de Economía, Fernando Teixeira dos Santos, instó este lunes a las autoridades de Dublín a hacer "lo más adecuado para Irlanda y para el euro", en una invitación indirecta a que aceptara la ayuda europea.
Por su parte, el Banco Central Europeo (BCE) dijo esperar una posición "clara" de Irlanda para "tranquilizar a los mercados", según Ewald Nowotny, miembro del consejo de gobernadores de la institución.
El portavoz del ministerio de Finanzas reiteró el lunes que "Irlanda está totalmente financiada" hasta mediados de 2011.
Pero algunos analistas estiman que el coste excesivo del rescate de los bancos irlandeses -unos 50.000 millones de euros (68.000 millones de dólares)- podría aumentar y obligar a Dublín a pedir prestado antes de los previsto.
Las nuevas tensiones se producen cuando el gobierno debe presentar el 7 de diciembre al Parlamento el presupuesto para 2011, que se enmarca en un plan de ajuste de cuatro años.