Economía
Hay debilidad en las cifras económicas
Según la Universidad de Michigan, el descenso de la confianza en los consumidores redujo los intereses de los inversionistas
CIUDAD DE MÉXICO (02/AGO/2010).- Los resultados de las pruebas de estrés en Europa redujeron las presiones en los mercados financieros.
Sin embargo, pesó más el reporte del Producto Interno Bruto (PIB) de Estados Unidos difundido el viernes, que mostró un avance de 2.4% a tasa anual entre abril y junio, frente al crecimiento de 3.7% en el primer trimestre del año, según la revisión del Departamento de Comercio.
La debilidad de la economía y el fuerte descenso en la confianza de los consumidores en julio, según la Universidad de Michigan, redujeron el apetito de los inversionistas por valores bursátiles, fortaleciendo a la divisa estadounidense.
La debilidad de algunos indicadores de la economía estadounidense difundidos recientemente apoyan la desaceleración prevista para la segunda mitad del año y para el próximo año, la cual se reflejó en la cifra del PIB del segundo trimestre.
En el dato de julio de la confianza de los consumidores destacó la mayor preocupación por las finanzas personales y el estado general de la economía, además de reflejar débiles perspectivas de empleo e ingresos.
Sin embargo, pesó más el reporte del Producto Interno Bruto (PIB) de Estados Unidos difundido el viernes, que mostró un avance de 2.4% a tasa anual entre abril y junio, frente al crecimiento de 3.7% en el primer trimestre del año, según la revisión del Departamento de Comercio.
La debilidad de la economía y el fuerte descenso en la confianza de los consumidores en julio, según la Universidad de Michigan, redujeron el apetito de los inversionistas por valores bursátiles, fortaleciendo a la divisa estadounidense.
La debilidad de algunos indicadores de la economía estadounidense difundidos recientemente apoyan la desaceleración prevista para la segunda mitad del año y para el próximo año, la cual se reflejó en la cifra del PIB del segundo trimestre.
En el dato de julio de la confianza de los consumidores destacó la mayor preocupación por las finanzas personales y el estado general de la economía, además de reflejar débiles perspectivas de empleo e ingresos.