Economía

El Infonavit, beneficiario de las clases medias

En los últimos siete años ha beneficiado proporcionalmente más a los que reciben mejor retribución laboral, afirma especialista

MÉXICO.- La promoción de construcción de vivienda popular en el país ha sido una política de Gobierno por casi 38 años, fundamentalmente a través del Instituto Nacional de Fomento de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), creado el primero de mayo de 1972 para dar cumplimiento al artículo 123 constitucional, que en la fracción XII, apartado A, finca a los patrones del país la obligación de proporcionar a sus trabajadores “habitaciones cómodas e higiénicas”.

Luego de un crecimiento gradual del Infonavit, como entidad financiera y constructora de desarrollos habitacionales, el Gobierno le dio un giro fundamental: dejar de construir para convertirse exclusivamente en intermediario crediticio entre constructores privados y trabajadores.

Este giro, fortalecido por durante Gobierno de Vicente Fox Quesada, permitió una meta muy ambiciosa: construir un millón de casas-habitación por año, en un país donde 40% de sus habitantes viven en condiciones insatisfactorias.

Este impulso, que fue continuado por el Gobierno de Felipe Calderón significó una fuerte expansión de la industria de la construcción, un sector que dinamiza poderosamente a la economía nacional.

Su defecto, señala el arquitecto José de Jesús García Rojas Armengol, es que el Infonavit ha perdido su sentido de beneficiador popular, para concentrarse en las clases medias del país.

 En 2008, 16.3% de los créditos hipotecarios otorgados por la institución fueron para trabajadores que ganan menos de dos salarios mínimos (108 pesos por día); el año pasado, la información preliminar del Infonavit marginó al sector laboral que menos gana pues, de acuerdo con información de García Rojas, 65.27% del total de créditos se otorgó a personas que generan de dos a 3.9% salarios mínimos, y 34.73% a los que reciben de cuatro a 6.9 salarios mínimos.

Los que menos ganan, marginados

Jesús García Rojas, quien laboró de 1977 a 1995 en diversos puestos del Infonavit, que incluyeron el ser delegado en Jalisco y luego subdirector general de Evaluación Técnica del instituto, señala en un diagnóstico que “Con el propósito de otorgar un mayor número de créditos, a partir de 2003 se redujeron los montos máximos del crédito, hasta que se observó que, debido a los costos de producción, era imposible generar oferta con estos valores, por lo que en 2006 se elevaron los montos máximos de crédito”.

García Rojas, quien también laboró en áreas de proyectos del Instituto Mexicano del Seguro Social (1972-1976) y en Banobras (1995-2002), asegura que el Infonavit manifiesta “desalineación entre el otorgamiento de créditos con la demanda existente, persistiendo desviaciones y distorsiones” que causan que los acreditados en el Infonavit con una retribución menor a dos salarios mínimos, que representan 31.8% de la demanda de vivienda tengan un déficit de atención de 15.37% a 25.69% de 2003 al presente año.

RECUADRO
Pierden los que ganan menos

Distribución de los créditos hipotecarios del Infonavit entre trabajadores afiliados de 2003 a 2009, por nivel de ingresos

SALARIO (SM) PROPORCION PROPORCIÓN
TRABAJADORES CRÉDITOS
Menos de 2 31.80% 10.42%
De 2 a 3.9 36.67% 39.77%
De 4 a 6.9 17.63% 28.75%
De 7 a 10.9 8.33% 10.23%
11 o más 8.54% 10.85%

Salario o salarios mínimos. En Guadalajara es de 55.84 pesos por día.

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