Economía
China, unido al comercio de América Latina
El país asiático pone su interés en la industria minera mexicana y en las maquiladoras situadas en la Frontera Norte
CIUDAD DE MÉXICO (24/ENE/2011).- Con la crisis financiera, el volumen de negocios entre China y Latinoamérica se ha intensificado dado que el único lugar donde hay dinero para las empresas latinoamericanas necesitadas de capital y liquidez es en el país asiático, asegura Erik Bethel, presidente y socio fundador de SinoLatin Capital, un banco de inversiones cubano-americano cuya compañía global tiene su sede en Shanghai.
A su vez, las empresas chinas están ávidas de invertir en negocios latinoamericanos de cobre, petróleo, oro, lo mismo que de productores de carne, lácteos, frutas o vegetales, pero en el caso de México tienen un interés adicional importante: invertir o coinvertir en maquiladoras de la Frontera Norte para traer productos chinos para ser el ensamble final y después venderlos en Estados Unidos.
Constituido por un grupo de banqueros latinoamericanos que viven en China y hablan mandarín, SinoCapital se enfoca en transacciones relacionadas con recursos naturales entre el país asiático y América Latina (AL).
En cuatro años hasta 2009, agrega, empresarios chinos invirtieron en AL nueve mil millones de dólares, apenas 10% del total de inversión extranjera directa de China, cuya economía ha crecido a tasas de 10% anual.
Bethel dice que China tiene necesidad de usar su dinero —alrededor de 2.5 trillones de dólares en reservas— en materias primas para lograr la industrialización del país, con una población de mil 300 millones de personas, en su mayoría rural y en la pobreza y sin recursos naturales ni tierra cultivable. “México tiene como socio importante a Estados Unidos y lo seguirá siendo, pero con China tiene mucho que ganar y poco que perder”, señala el banquero de inversión. “Pero existe la oportunidad y el interés de empresas chinas de enlazarse con México, dados los importantes yacimientos de cobre, plata, oro y petróleo que hay aquí. Y México tiene otra ventaja: sus numerosas maquiladoras en la frontera con Estados Unidos; a los chinos les interesaría invertir o coinvertir en esas maquiladoras, para traer productos de China, hacer el ensamble final en ellas y después vender los productos en Estados Unidos”.
El banquero explicó además que la inversión de China en el extranjero es algo muy nuevo, de hace unos tres años, y en AL es todavía más reciente. Y si México está atrás respecto de otros países de la región, no es por mucho, porque apenas se están abriendo las relaciones con China en toda la región.
Para ilustrar el interés de las empresas chinas en México, el presidente de SinoLatin Capital, aseguró que hay multinacionales mexicanas muy importantes que han tenido mucho éxito en China. Por ejemplo, Gruma abrió una planta de tortillas y tiene el contrato de todos los KFC (Kentucky Fried Chicken) de China para hacer los wraps (tortillas de harina), y KFC es la cadena con más volumen en aquel país, así que a Gruma le ha ido muy bien. Mientras tanto, Bimbo invirtió en una panadería llamada Panrico en Beijing y también le ha ido bien. Otras empresas mexicanas quieren entrar. Bachoco y otras multinacionales de pollo venden patas de pollo a China a precios altos.
Otros sectores
Y hablando de inversiones chinas en AL y México, hay empresas mineras que están buscando oportunidades. Una se llama Jinchuan que ha invertido en una compañía de cobre en Chihuahua.
China invierte en recursos naturales porque está tratando de industrializar el país pero en condiciones distintas a como hizo Inglaterra, que no tenía territorio pero sí colonias, o Estados Unidos que tenía mucho territorio y recursos y escasa población. China no tiene recursos y tiene 800 millones de personas en la miseria que viven en el campo, ganando dos dólares al día, expuso Bethel. El Gobierno está fomentando que esa gente se mude a las ciudades, así que la tasa de urbanización, que hoy es de 40% más o menos, llegará a 60% en cinco ó 10 años. ¿Qué significa eso? Una persona del campo que llega a las ciudades aumenta sus ingresos y puede comprar más proteínas, y eso tiene muchas implicaciones inmediatas en demanda de alimentos, como carne y soya. Luego compra un auto, y eso tiene implicaciones para el acero, petróleo, cobre, y estamos hablando de números inmensos de personas. Esa es la razón por la que China está tan interesada en AL.
— ¿Hay algún caso que dé evidencia de esas oportunidades que abre China?
— Perú, que en muchos sentidos se parece a México, es un país minero y también tiene una costa importante en el Pacífico. Hace dos años, la empresa china Chinalco compró una minera canadiense que tenía todos los activos en Perú. El activo se llamaba Toromocho, la empresa china pagó casi mil millones de dólares y los últimos años los ha pasado desarrollando ese proyecto con una inversión de casi tres mil millones de dólares. Los chinos han cumplido con programas sociales para ayudar al pueblo, con las reglas de medio ambiente y han creado empleo y pagarán regalías al Gobierno. Todos saldrán ganando. Eso se puede hacer en México.
De todas las exportaciones latinas a China, Chile ha hecho 18%, Perú 14% y Brasil 12%; esos países están ligados al crecimiento de China, y China sí crece (ha crecido a tasas de 10% anual en los últimos 30 años).
— ¿No ha restringido la crisis financiera la disponibilidad de recursos chinos para inversión?
— No. China tiene 2.5 trillones de dólares en reservas. Y sigue creciendo al 10% —en el último trimestre creció 12 por ciento—. Tiene muchísimo dinero, y casi todas sus reservas están en dólares. Hay mucho miedo de que se devalúe el dólar, porque se devaluará su riqueza, así que también tratan de diversificar y ser dueños de activos, no sólo de dólares.
— ¿Cuánto ha invertido China en América Latina?
— De 2005 a 2009, han sido nueve mil millones de dólares invertidos en AL, eso no incluye inversión a través de Islas Caimán u otros paraísos fiscales, y eso representa alrededor de 10% de toda la inversión extranjera directa China. También invierten mucho en minas en Australia y África. La cifra tampoco incluye préstamos como el hecho a Petrobras de 10 mil millones de dólares y que será pagado con petróleo.
Los recursos naturales
China consume más de seis millones de toneladas de cobre y sólo produce un millón de toneladas, y sin cobre no se pueden fabricar refrigeradores sin tubos de cobre, plomería, cables eléctricos.
Además, el petróleo y el sector agropecuario son atractivos para el país asiático.
"China seguirá creciendo y en los próximos 10 años veremos tasas de 8% a 10% anual, y México tiene mucho para ganar y poco para perder"
Erik Bethel, presidente y socio fundador de SinoLatin Capital.
A su vez, las empresas chinas están ávidas de invertir en negocios latinoamericanos de cobre, petróleo, oro, lo mismo que de productores de carne, lácteos, frutas o vegetales, pero en el caso de México tienen un interés adicional importante: invertir o coinvertir en maquiladoras de la Frontera Norte para traer productos chinos para ser el ensamble final y después venderlos en Estados Unidos.
Constituido por un grupo de banqueros latinoamericanos que viven en China y hablan mandarín, SinoCapital se enfoca en transacciones relacionadas con recursos naturales entre el país asiático y América Latina (AL).
En cuatro años hasta 2009, agrega, empresarios chinos invirtieron en AL nueve mil millones de dólares, apenas 10% del total de inversión extranjera directa de China, cuya economía ha crecido a tasas de 10% anual.
Bethel dice que China tiene necesidad de usar su dinero —alrededor de 2.5 trillones de dólares en reservas— en materias primas para lograr la industrialización del país, con una población de mil 300 millones de personas, en su mayoría rural y en la pobreza y sin recursos naturales ni tierra cultivable. “México tiene como socio importante a Estados Unidos y lo seguirá siendo, pero con China tiene mucho que ganar y poco que perder”, señala el banquero de inversión. “Pero existe la oportunidad y el interés de empresas chinas de enlazarse con México, dados los importantes yacimientos de cobre, plata, oro y petróleo que hay aquí. Y México tiene otra ventaja: sus numerosas maquiladoras en la frontera con Estados Unidos; a los chinos les interesaría invertir o coinvertir en esas maquiladoras, para traer productos de China, hacer el ensamble final en ellas y después vender los productos en Estados Unidos”.
El banquero explicó además que la inversión de China en el extranjero es algo muy nuevo, de hace unos tres años, y en AL es todavía más reciente. Y si México está atrás respecto de otros países de la región, no es por mucho, porque apenas se están abriendo las relaciones con China en toda la región.
Para ilustrar el interés de las empresas chinas en México, el presidente de SinoLatin Capital, aseguró que hay multinacionales mexicanas muy importantes que han tenido mucho éxito en China. Por ejemplo, Gruma abrió una planta de tortillas y tiene el contrato de todos los KFC (Kentucky Fried Chicken) de China para hacer los wraps (tortillas de harina), y KFC es la cadena con más volumen en aquel país, así que a Gruma le ha ido muy bien. Mientras tanto, Bimbo invirtió en una panadería llamada Panrico en Beijing y también le ha ido bien. Otras empresas mexicanas quieren entrar. Bachoco y otras multinacionales de pollo venden patas de pollo a China a precios altos.
Otros sectores
Y hablando de inversiones chinas en AL y México, hay empresas mineras que están buscando oportunidades. Una se llama Jinchuan que ha invertido en una compañía de cobre en Chihuahua.
China invierte en recursos naturales porque está tratando de industrializar el país pero en condiciones distintas a como hizo Inglaterra, que no tenía territorio pero sí colonias, o Estados Unidos que tenía mucho territorio y recursos y escasa población. China no tiene recursos y tiene 800 millones de personas en la miseria que viven en el campo, ganando dos dólares al día, expuso Bethel. El Gobierno está fomentando que esa gente se mude a las ciudades, así que la tasa de urbanización, que hoy es de 40% más o menos, llegará a 60% en cinco ó 10 años. ¿Qué significa eso? Una persona del campo que llega a las ciudades aumenta sus ingresos y puede comprar más proteínas, y eso tiene muchas implicaciones inmediatas en demanda de alimentos, como carne y soya. Luego compra un auto, y eso tiene implicaciones para el acero, petróleo, cobre, y estamos hablando de números inmensos de personas. Esa es la razón por la que China está tan interesada en AL.
— ¿Hay algún caso que dé evidencia de esas oportunidades que abre China?
— Perú, que en muchos sentidos se parece a México, es un país minero y también tiene una costa importante en el Pacífico. Hace dos años, la empresa china Chinalco compró una minera canadiense que tenía todos los activos en Perú. El activo se llamaba Toromocho, la empresa china pagó casi mil millones de dólares y los últimos años los ha pasado desarrollando ese proyecto con una inversión de casi tres mil millones de dólares. Los chinos han cumplido con programas sociales para ayudar al pueblo, con las reglas de medio ambiente y han creado empleo y pagarán regalías al Gobierno. Todos saldrán ganando. Eso se puede hacer en México.
De todas las exportaciones latinas a China, Chile ha hecho 18%, Perú 14% y Brasil 12%; esos países están ligados al crecimiento de China, y China sí crece (ha crecido a tasas de 10% anual en los últimos 30 años).
— ¿No ha restringido la crisis financiera la disponibilidad de recursos chinos para inversión?
— No. China tiene 2.5 trillones de dólares en reservas. Y sigue creciendo al 10% —en el último trimestre creció 12 por ciento—. Tiene muchísimo dinero, y casi todas sus reservas están en dólares. Hay mucho miedo de que se devalúe el dólar, porque se devaluará su riqueza, así que también tratan de diversificar y ser dueños de activos, no sólo de dólares.
— ¿Cuánto ha invertido China en América Latina?
— De 2005 a 2009, han sido nueve mil millones de dólares invertidos en AL, eso no incluye inversión a través de Islas Caimán u otros paraísos fiscales, y eso representa alrededor de 10% de toda la inversión extranjera directa China. También invierten mucho en minas en Australia y África. La cifra tampoco incluye préstamos como el hecho a Petrobras de 10 mil millones de dólares y que será pagado con petróleo.
Los recursos naturales
China consume más de seis millones de toneladas de cobre y sólo produce un millón de toneladas, y sin cobre no se pueden fabricar refrigeradores sin tubos de cobre, plomería, cables eléctricos.
Además, el petróleo y el sector agropecuario son atractivos para el país asiático.
"China seguirá creciendo y en los próximos 10 años veremos tasas de 8% a 10% anual, y México tiene mucho para ganar y poco para perder"
Erik Bethel, presidente y socio fundador de SinoLatin Capital.