Deportes

¡Viven!

Sobre el final, Chivas logra romper un partido repleto de pifias e inoperancia; la semifinal se resuelve el domingo en CU

ZAPOPAN, JALISCO (13/MAY/2011).- Decía Albert Camus que todo lo que sabe de la vida lo aprendió del futbol, el empate a uno entre Chivas y Pumas le da enteramente la razón.

Pasión, alegría, desconfianza, incertidumbre, emociones, desesperación y soledad, fueron los invitados de primera fila en una noche plagada de anécdotas anoche en la nueva casa de la Chivas. Asimismo, la historia hizo acto de presencia y le recordó a los Pumas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) que las fronteras jaliscienses continúan siendo impenetrables cuando enfrentan a las Chivas.

La primera mitad parecía presagiar el típico duelo entre conjuntos catalogados grandes en el futbol mexicano: trabado, sin espacios, ausente de magia y con más cuidados defensivos que astucias ofensivas. Los Pumas intentaron de distintas formas, probando de larga distancia, a través de la pelota parada y con destellos que no lograron romper la cabaña del “Rebaño Sagrado”.

Por su parte, las Chivas lucieron rotas y sin creatividad; parecía que la juventud le pasaba factura a un equipo que ha apostado permanentemente por su cantera.

Sin embargo, el árbitro del partido, Paul Delgadillo, encontró entre los silenciosos primeros 45 minutos, un resquicio para encender a una tribuna apagada, decepcionada de la inoperancia de ambos conjuntos. Primero, expulsó a Héctor Reynoso al minuto 33, tras un intercambio de palabras. La afición sin poder encontrar explicaciones, comenzó a especular y a recordar aquella polémica expulsión a Érick el “Cubo” Torres ante el Atlas en el Estadio Jalisco. Sin embargo, cuando el panorama lucía gris, la gente gritaba con vehemencia insultos al hombre de negro y la final se alejaba a cada minuto, Paul Delgadillo mandó a las regaderas al jugador universitario, David Cabrera, dejando en paridad numérica a ambas escuadras.

La segunda mitad prolongaba el poco brillo de la primera: trazos horizontales sin claridad y más faltas que futbol. Sin embargo, al minuto 52, una desatención de los rojiblancos permitió que Dante López le pusiera una pelota como con la mano a Efraín Velarde que, a unos centímetros del área chica, remató de cabeza para dejar sin alcance a Luis Michel.
El estadio se hundió en una depresión inesperada, reivindicando la frase de un aficionado que acongojado estalló en un grito: “con jóvenes no se ganan campeonatos, Vergara”.

Las Chivas lucían tan lejos de un gol, que hasta el aficionado más rojiblanco hubiera decretado anticipadamente la caída de los tapatíos. A pesar de esto, Alejandro el “Picolín” Palacios volvió a ser el salvador de las Chivas este campeonato. Si en Ciudad Universitaria, el “Picolín” erró ante un sencillo disparo de Xavier Báez en pelota parada, la Liguilla no fue distinta.

Al minuto 88, cuando el partido agonizaba y la multitud encontraba las puertas de salida, Omar Arellano disparó de afuera del área y clavó el empate, contando con la innegable complicidad del guardameta universitario.

A partir de ahí, por fin se sintió ambiente de Liguilla; las Chivas empujaron alentadas por una afición que veía en la empresa rojiblanco un acto heroico. Los Pumas también contraatacaron y pusieron en aprietos a los rayados.

Al final, todo va a Ciudad Universitaria, en donde los Pumas contarán con algo más que el espíritu del centenario de la Máxima Casa de Estudios. Por su parte, las Chivas van por la hazaña que mantenga a su afición prendida del sueño de la doceava estrella.

Alineaciones
Chivas: Luis Michel, Héctor Reynoso, Mario de Luna, Omar Esparza (Jesús Sánchez, 61’), Miguel Ponce, Xavier Báez, Patricio Araujo, Alberto Medina (Adolfo Bautista, 79’), Omar Arellano, Marco Fabián y Érick Torres (Kristian Álvarez, 36’). D.T. José Luis Real.

Pumas: Alejandro Palacios, Marco Palacios, Darío Verón, Efraín Velarde, Israel Castro, David Cabrera, Javier Cortés, Luis Fuentes, Francisco Palencia (Carlo Orrantia, 64’), Dante López (Juan Carlos Cacho, 61’) y Martín Bravo (Jehú Chiapas, 55’). D.T. Guillermo Vázquez.

Sigue el “maleficio”
Ventinueve años sin ganar


Con el empate 1-1, los universitarios tienen 29 años sin poder ganarle a Chivas en Guadalajara, ya sea jugando en el Estadio Jalisco o ahora en el Omnilife. La última victoria de los capitalinos frente al “Rebaño” en nuestra ciudad, fue el 7 de febrero de 1982, en la jornada 22 del torneo 81-82, por marcador de 1-0. A partir de esa fecha y con el cotejo de ayer, el Guadalajara tiene aquí 12 triunfos y 21 empates frente a la UNAM.

Temas

Sigue navegando