Deportes
Una suspensión revolucionaria
Red Bull puede ser quien fije el camino a seguir en cuanto a suspensión trasera en F1
GUADALAJARA, JALISCO (16/AGO/2010).- La carrera de F1 el primero de agosto nos mostró una patente superioridad de Red Bull: Una diferencia de 1.2 segundos de superioridad frente al segundo calificado, 17.2 de diferencia entre el primero y el segundo lugar y un Vettel que se dio el lujo de un pase por pits y salir en tercer lugar. Hacía tiempo que no se veía algo así.
La temporada anterior, vimos cómo los autos de la escudería Braun y su piloto Jenson Button en especial, aprovecharon la ventaja que les dio aparecer en las primeras competencias con una pieza que a ojos vistas llegaba al límite. Quienes se apegaron al espíritu del reglamento, interpretaron ese difusor como ilegal; quienes se apegaron a la letra y la estiraron hasta sus últimas consecuencias, fueron recompensados con varias carreras de ventaja, tantas, que con media temporada de triunfos y media temporada en lugares secundarios, le bastó a Jenson Button para obtener el campeonato que tanto dinero le costó por haber tenido la esfera de cristal descompuesta.
Red Bull había desarrollado para la temporada anterior un vehículo que a primera vista tenía las menores posibilidades de aprovechar las ventajas que daría el difusor. El razonamiento técnico es el siguiente:
El difusor es una bandeja invertida de forma de cuña, cuya punta corre hacia el frente, de manera que con la velocidad genera un vacío, ese vacío propicia que el auto se pegue mejor al piso (comparémoslo con una ventosa pegada a la pista). En consecuencia: mientras mayor es ese difusor, se tendrán mayores ventajas al tomar las curvas.
Red Bull concibió un auto con los elementos elásticos de la suspensión trasera localizados en la parte inferior del auto, a diferencia de todos los demás que los colocan arriba, esto trae varias ventajas; primero: centro de gravedad más bajo; segundo: elementos más ligeros en la suspensión sin perder solidez. Basta comentar que la varilla que transmite el esfuerzo de la suspensión a los elementos elásticos hace la función de jalar (push rod) en lugar de empujar, (pull rod) Es lógico que una varilla que jala necesita menos resistencia, material y peso, comparada con una varilla que empuja realizando un esfuerzo equivalente.
A cambio, daba menos espacio para colocar un difusor más grande, porque ese espacio ya estaba ocupado por los elásticos.
La desventaja aerodinámica que otorgaba esta suspensión trasera, que sólo emplea Red Bull, se compensaba con un mejor desarrollo en la carrocería. La interpretación extrema de Braun dio al traste con las ventajas de diseño tan concienzudamente elaboradas por Adrian Newey, el ingeniero genial tras del diseño de Red Bull.
Este año Red Bull presentó el desarrollo de ambas ideas, un difusor bien equilibrado y su suspensión pull rod. Los demás fabricantes no pueden copiar esa suspensión durante este campeonato, porque los chasises por reglamento se encuentran homologados y no se pueden modificar. Son como los círculos concéntricos que integra Ferrari en sus rines: difusores de calor que son muy útiles, pero nadie puede copiar porque los rines también son homologados.
La moneda está en el aire. Ferrari toma un segundo aire que los aficionados aplaudimos, en medio de ellos McLaren que con irregularidades en su desempeño, pero bien puede dar una sorpresa, ante todo que sus pilotos sí han sabido ser equipo aunque no se hagan concesiones; al menos no se golpean en mitad de la pista.
Fantasear con el sueño de que Mercedes pudiera tener una posibilidad matemática es tomar cifras pero no apegarnos a la realidad.
El día de hoy, los pilotos que cuentan con posibilidades reales de ser campeones son Webber, Hamilton, Vettel, Button y Alonso, mencionados en el orden que a la fecha llevan en el campeonato. Será difícil apostar por uno, pero sí puedo aventurar un pronóstico: Gane o no gane Red Bull el campeonato, la suspensión pull rod aparecerá en más de una escudería el próximo año.
No me da miedo equivocarme, pero si quisiera hacerlo diría que nadie le copiará a Ferrari los difusores de calor que integran en sus rines. Al tiempo.
La temporada anterior, vimos cómo los autos de la escudería Braun y su piloto Jenson Button en especial, aprovecharon la ventaja que les dio aparecer en las primeras competencias con una pieza que a ojos vistas llegaba al límite. Quienes se apegaron al espíritu del reglamento, interpretaron ese difusor como ilegal; quienes se apegaron a la letra y la estiraron hasta sus últimas consecuencias, fueron recompensados con varias carreras de ventaja, tantas, que con media temporada de triunfos y media temporada en lugares secundarios, le bastó a Jenson Button para obtener el campeonato que tanto dinero le costó por haber tenido la esfera de cristal descompuesta.
Red Bull había desarrollado para la temporada anterior un vehículo que a primera vista tenía las menores posibilidades de aprovechar las ventajas que daría el difusor. El razonamiento técnico es el siguiente:
El difusor es una bandeja invertida de forma de cuña, cuya punta corre hacia el frente, de manera que con la velocidad genera un vacío, ese vacío propicia que el auto se pegue mejor al piso (comparémoslo con una ventosa pegada a la pista). En consecuencia: mientras mayor es ese difusor, se tendrán mayores ventajas al tomar las curvas.
Red Bull concibió un auto con los elementos elásticos de la suspensión trasera localizados en la parte inferior del auto, a diferencia de todos los demás que los colocan arriba, esto trae varias ventajas; primero: centro de gravedad más bajo; segundo: elementos más ligeros en la suspensión sin perder solidez. Basta comentar que la varilla que transmite el esfuerzo de la suspensión a los elementos elásticos hace la función de jalar (push rod) en lugar de empujar, (pull rod) Es lógico que una varilla que jala necesita menos resistencia, material y peso, comparada con una varilla que empuja realizando un esfuerzo equivalente.
A cambio, daba menos espacio para colocar un difusor más grande, porque ese espacio ya estaba ocupado por los elásticos.
La desventaja aerodinámica que otorgaba esta suspensión trasera, que sólo emplea Red Bull, se compensaba con un mejor desarrollo en la carrocería. La interpretación extrema de Braun dio al traste con las ventajas de diseño tan concienzudamente elaboradas por Adrian Newey, el ingeniero genial tras del diseño de Red Bull.
Este año Red Bull presentó el desarrollo de ambas ideas, un difusor bien equilibrado y su suspensión pull rod. Los demás fabricantes no pueden copiar esa suspensión durante este campeonato, porque los chasises por reglamento se encuentran homologados y no se pueden modificar. Son como los círculos concéntricos que integra Ferrari en sus rines: difusores de calor que son muy útiles, pero nadie puede copiar porque los rines también son homologados.
La moneda está en el aire. Ferrari toma un segundo aire que los aficionados aplaudimos, en medio de ellos McLaren que con irregularidades en su desempeño, pero bien puede dar una sorpresa, ante todo que sus pilotos sí han sabido ser equipo aunque no se hagan concesiones; al menos no se golpean en mitad de la pista.
Fantasear con el sueño de que Mercedes pudiera tener una posibilidad matemática es tomar cifras pero no apegarnos a la realidad.
El día de hoy, los pilotos que cuentan con posibilidades reales de ser campeones son Webber, Hamilton, Vettel, Button y Alonso, mencionados en el orden que a la fecha llevan en el campeonato. Será difícil apostar por uno, pero sí puedo aventurar un pronóstico: Gane o no gane Red Bull el campeonato, la suspensión pull rod aparecerá en más de una escudería el próximo año.
No me da miedo equivocarme, pero si quisiera hacerlo diría que nadie le copiará a Ferrari los difusores de calor que integran en sus rines. Al tiempo.