BEIJING, CHINA.- El boxeador tailandés Amnat Ruenroeng, que estuvo en prisión, se lamentó de que sus compañeros de cárcel le vieran caer derrotado el martes en los Juegos Olímpicos de Beijing.
an>
Ruenroeng, que fue encarcelado por un robo, criticó la actuación de los jueces después de perder 5-2 con el mongol Ser
damba Purevdorj en los cuartos de final del peso minimosca.
"Sé que todo el mundo en la cárcel se pondría triste cuando lo vieron", dijo Ruenroeng, de 28 años.
"Hice todo lo posible. Di muchos golpes pero no conseguí ningún punto. No importa cuánto lo intenté, perdí", añadió.
El ex campeón de kick-boxing fue liberado en un perdón especial concedido por el cumpleaños del rey Bhumibol Adulyadej el año pasado después de ser encarcelado en 2004.
Ruenroeng describió su comportamiento criminal como un período oscuro de su vida y dijo estar encantado de estar en libertad y pelear de nuevo.
"Robé un collar pero me entregué a la policía. Para mí era mejor vivir en la cárcel en aquel tiempo", dijo. "Estoy realmente feliz de estar aquí. Es fantástico tener a mis seguidores detrás".
Ruenroeng pensó que su carrera de boxeador había acabado cuando fue encarcelado. "No pensé en volver a boxear. Me lo quité de la cabeza", dijo. Pero entonces fue convencido por el jefe de los guardias de la prisión de unirse a un programa de boxeo, y el año pasado ganó el campeonato aficionado tailandés cuando estaba todavía detrás de los barrotes.
"Estuve en prisión dos años y medio y fui liberado por el cumpleaños del rey Bhumibol Adulyadej", dijo. "Mi boxeo y buen comportamiento fueron las razones principales (para su puesta en libertad anticipada)".
El púgil tailandés dijo que estuvo feliz de pelear contra el mongol pero no podía entender por qué no marcó puntos.
"Me sentí bien y mi actuación fue fantástica. Fue justo lo que esperaba. Pero los puntos no subieron después del primer asalto", dijo Ruenroeng.
La historia de Ruenroeng es común en Tailandia, donde las cárceles están íntimamente conectadas con mundo del boxeo.
El año pasado, la traficante de drogas Siriporn 'Samson' Taweesuk ganó su libertad venciendo el título del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) minimosca en un combate organizado en la prisión Klong Prem, conocida como el 'Bangkok Hilton'.
El cuento tuvo un final de cine cuando la boxeadora vendió su historia a una productora estadounidense.