Deportes
Siguen sin acuerdo en la NFL
Los jugadores y los dueños siguen sin llegar a un acuerdo en torno al contrato laboral
NUEVA YORK, N.Y. (27/ENE/2011).- La NFL ya está sintiendo los efectos financieros generados por la incertidumbre de sus negociaciones contractuales con el sindicato de jugadores.
La liga calcula que sus pérdidas netas acumulativas de ingresos podrían alcanzar mil 700 millones de dólares para el 2015 si no hay un acuerdo con los líderes sindicales antes de que arranque la próxima temporada regular.
En una sesión de hora y media con reporteros el jueves en la sede de la liga, media docena de ejecutivos de la NFL se pusieron a explicar por qué creen que ambas partes pudieran perder cientos de millones de dólares si no se alcanza un nuevo acuerdo colectivo de trabajo para el 3 de marzo, fecha en que vence el plazo.
"Los jugadores tienen mucho en riesgo; los clubes tienen mucho en riesgo", dijo Jeff Pash, principal negociador laboral de la NFL. "Sabemos que las consecuencias financieras de no llegar a un acuerdo -de una demora significativa en llegar a un acuerdo- serán significativas y serán compartidas. No caen sólo sobre una de las partes".
Las renovaciones de acuerdos con patrocinadores ya están siendo problemáticas, pues algunas compañías le han dicho a la NFL que no darán dinero si hay una huelga, señaló Eric Grubman, vicepresidente ejecutivo de la liga para operaciones de negocios.
La NFL calcula que habría un recorte en los ingresos netos de 120 millones de dólares si no se alcanza un nuevo acuerdo para principios de marzo; de 350 millones de dólares si no hay acuerdo para agosto, antes de que comience la pretemporada; y de mil millones de dólares si no hay un contrato nuevo hasta septiembre. Las pérdidas continuarían a lo largo de los años siguientes, señaló la liga, porque sería difícil recuperar el negocio en ciertas áreas.
Algunas de esas áreas en que se prevé habría pérdidas serían la de ingresos por venta de boletos, porque 16 de las 32 franquicias de la liga se han comprometido a mantener los precios estables como resultado de la incertidumbre; en las renovaciones de abonos de boletos para toda la temporada; en los ingresos por patrocinios y en las ventas de artículos al por menor.
En base principalmente a las pérdidas en venta de boletos, la reducción en los ingresos podría alcanzar "más de 400 millones de dólares por semana una vez que comience la temporada regular", señaló Grubman.
El sindicato cree que los propietarios impondrán un cierre patronal en una fecha que incluso podría ser el 4 de marzo.
"Si la NFL quiere tomar la medida más importante para los aficionados, deberían hacer lo mismo que Joe Namath (ex quarterback que garantizó que sus Jets vencerían a los Colts en el Super Bowl y lo cumplió) y simplemente garantizar que no habrá un cierre patronal", escribió George Atallah, vocero sindical, en un correo electrónico dirigido a The Associated Press.
La liga calcula que sus pérdidas netas acumulativas de ingresos podrían alcanzar mil 700 millones de dólares para el 2015 si no hay un acuerdo con los líderes sindicales antes de que arranque la próxima temporada regular.
En una sesión de hora y media con reporteros el jueves en la sede de la liga, media docena de ejecutivos de la NFL se pusieron a explicar por qué creen que ambas partes pudieran perder cientos de millones de dólares si no se alcanza un nuevo acuerdo colectivo de trabajo para el 3 de marzo, fecha en que vence el plazo.
"Los jugadores tienen mucho en riesgo; los clubes tienen mucho en riesgo", dijo Jeff Pash, principal negociador laboral de la NFL. "Sabemos que las consecuencias financieras de no llegar a un acuerdo -de una demora significativa en llegar a un acuerdo- serán significativas y serán compartidas. No caen sólo sobre una de las partes".
Las renovaciones de acuerdos con patrocinadores ya están siendo problemáticas, pues algunas compañías le han dicho a la NFL que no darán dinero si hay una huelga, señaló Eric Grubman, vicepresidente ejecutivo de la liga para operaciones de negocios.
La NFL calcula que habría un recorte en los ingresos netos de 120 millones de dólares si no se alcanza un nuevo acuerdo para principios de marzo; de 350 millones de dólares si no hay acuerdo para agosto, antes de que comience la pretemporada; y de mil millones de dólares si no hay un contrato nuevo hasta septiembre. Las pérdidas continuarían a lo largo de los años siguientes, señaló la liga, porque sería difícil recuperar el negocio en ciertas áreas.
Algunas de esas áreas en que se prevé habría pérdidas serían la de ingresos por venta de boletos, porque 16 de las 32 franquicias de la liga se han comprometido a mantener los precios estables como resultado de la incertidumbre; en las renovaciones de abonos de boletos para toda la temporada; en los ingresos por patrocinios y en las ventas de artículos al por menor.
En base principalmente a las pérdidas en venta de boletos, la reducción en los ingresos podría alcanzar "más de 400 millones de dólares por semana una vez que comience la temporada regular", señaló Grubman.
El sindicato cree que los propietarios impondrán un cierre patronal en una fecha que incluso podría ser el 4 de marzo.
"Si la NFL quiere tomar la medida más importante para los aficionados, deberían hacer lo mismo que Joe Namath (ex quarterback que garantizó que sus Jets vencerían a los Colts en el Super Bowl y lo cumplió) y simplemente garantizar que no habrá un cierre patronal", escribió George Atallah, vocero sindical, en un correo electrónico dirigido a The Associated Press.