Deportes
Schneider abandona el hospital, tras operación
El jugador uruguayo estaba en riesgo de perder la visión en el ojo izquierdo
MÉXICO.- El atacante uruguayo Ignacio Schneider, del
club Querétaro de Primera División "A", abandonó esta tarde el hospital donde la víspera fue intervenido quirúrgicamente tras un golpe que lo puso en riesgo de perder la visión en el ojo izquierdo.
Visiblemente consternado por lo que sucedió, el charrúa salió por su propio pie, acompañado por su esposa e hija, para dirigirse a un hotel de la capital mexicana donde tendrá cuidados especiales antes de someterse a otras pruebas médicas el próximo miércoles en que se conozca en forma definitiva si salvará la visión.
El atacante de Gallos Blancos recibió un golpe con el codo por parte del brasileño Izaías Ramos a los 68 minutos del encuentro entre Socio Aguila y Querétaro en el Estadio Azteca. En un principio, se temió que pudiera perder incluso el ojo al momento del percance.
El jugador de 25 años fue trasladado en ambulancia a un hospital al sur del Distrito Federal donde tuvo una operación que duró tres horas y media.
Con una sudadera café y bermudas tipo militar, Schneider se veía consternado y no emitió declaraciones a los medios de comunicación, que desde la víspera han estado atentos a su situación a solicitud expresa de autoridades del club que prefirieron reservar los comentarios para después.
Armando Vélez, doctor de Gallos Blancos, explicó qué tipo de cuidados deberá tener el futbolista durante las próximas 48 horas, "tendrá una dieta normal y el miércoles prepararnos para la revisión, necesita (en el ojo) un cuidado especial, se le aplica ahí un medicamento".
Dijo que podrá bañarse sin problemas sólo con la precaución de que no le caiga agua en el área intervenida. "Debe mantener el ojo tapado las 24 horas con una gasa estéril pero cada dos horas descubrirlo para ponerle gotas y antibióticos, un tratamiento tanto local como oral".
El doctor comentó que el jugador salió del sanatorio sin necesidad de estar sedado "aunque siente molestias, pero las normales después de la cirugía".
El miércoles el jugador acudirá a una clínica especializada, ubicada a la salida de la carretera a Toluca, para otro examen que determinará la gravedad del daño causado y por la tarde acudirá al hospital donde estuvo internado la víspera para recibir otra valoración de un retinologo.
Hasta el momento de abandonar el nosocomio, el uruguayo no había recibido comunicación por parte del brasileño Izaías Ramos, quien fue el que le propinó el golpe durante el encuentro del domingo en el estadio Azteca, lo que tiene molestos a integrantes de la directiva de Gallos blancos.
Quien sí acudió fue Jaime Ordiales, director deportivo del América, quien estuvo al pendiente de la situación del jugador, ya que se comunicó por teléfono con el presidente Ulises Zurita.
VEA LA NOTA DE CUANDO EL FUTBOLISTA INGRESÓ AL HOSPITAL
Visiblemente consternado por lo que sucedió, el charrúa salió por su propio pie, acompañado por su esposa e hija, para dirigirse a un hotel de la capital mexicana donde tendrá cuidados especiales antes de someterse a otras pruebas médicas el próximo miércoles en que se conozca en forma definitiva si salvará la visión.
El atacante de Gallos Blancos recibió un golpe con el codo por parte del brasileño Izaías Ramos a los 68 minutos del encuentro entre Socio Aguila y Querétaro en el Estadio Azteca. En un principio, se temió que pudiera perder incluso el ojo al momento del percance.
El jugador de 25 años fue trasladado en ambulancia a un hospital al sur del Distrito Federal donde tuvo una operación que duró tres horas y media.
Con una sudadera café y bermudas tipo militar, Schneider se veía consternado y no emitió declaraciones a los medios de comunicación, que desde la víspera han estado atentos a su situación a solicitud expresa de autoridades del club que prefirieron reservar los comentarios para después.
Armando Vélez, doctor de Gallos Blancos, explicó qué tipo de cuidados deberá tener el futbolista durante las próximas 48 horas, "tendrá una dieta normal y el miércoles prepararnos para la revisión, necesita (en el ojo) un cuidado especial, se le aplica ahí un medicamento".
Dijo que podrá bañarse sin problemas sólo con la precaución de que no le caiga agua en el área intervenida. "Debe mantener el ojo tapado las 24 horas con una gasa estéril pero cada dos horas descubrirlo para ponerle gotas y antibióticos, un tratamiento tanto local como oral".
El doctor comentó que el jugador salió del sanatorio sin necesidad de estar sedado "aunque siente molestias, pero las normales después de la cirugía".
El miércoles el jugador acudirá a una clínica especializada, ubicada a la salida de la carretera a Toluca, para otro examen que determinará la gravedad del daño causado y por la tarde acudirá al hospital donde estuvo internado la víspera para recibir otra valoración de un retinologo.
Hasta el momento de abandonar el nosocomio, el uruguayo no había recibido comunicación por parte del brasileño Izaías Ramos, quien fue el que le propinó el golpe durante el encuentro del domingo en el estadio Azteca, lo que tiene molestos a integrantes de la directiva de Gallos blancos.
Quien sí acudió fue Jaime Ordiales, director deportivo del América, quien estuvo al pendiente de la situación del jugador, ya que se comunicó por teléfono con el presidente Ulises Zurita.
VEA LA NOTA DE CUANDO EL FUTBOLISTA INGRESÓ AL HOSPITAL