Deportes
Leones Negros contó con apoyo de la afición
La manada responde al llamado de la directiva y casi llena el estadio Jalisco
GUADALAJARA, JALISCO (11/ABR/2015).- El llamado que hizo la directiva de Leones Negros a la manada funcionó, ya que la afición lleno casi el Estadio Jalisco para el
encuentro ante el Puebla, y no dejó de apoyar en todo momento a los suyos, ni cuando Matías Alustiza anotó desde el manchón penal.
La manada, lejos de darle la espalda a su equipo, comenzó a meter más presión al árbitro central Francisco Chacón, pidiendo tarjetas en cada falta y gritando contra el rival. No dejó el aficionado de corear el nombre de Leones, hizo la ola y logró incomodar al Puebla.
La explosión de la tribuna llegó cuando Luis Gabriel Rey marcó autogol en un tiro libre, que dio el empate 1-1 a los locales y provocó que volaran cervezas, camisas y toda la tensión retenida durante la semana. El punto es de oro contra un rival directo en el descenso, de ahí el festejo tan efusivo de la banca y la tribuna.
Los casi 100 aficionados del Puebla que se presentaron en el graderío del Jalisco fueron opacados por la mayoría universitaria, aunque al salir, los visitantes fueron los más contentos porque el punto es oro molido en la lucha por no descender.
Los filtros de seguridad para que la afición ingresara a las inmediaciones del Jalisco no fueron como en el cotejo de la semana pasada en el Clásico tapatío, ya que ahora no hubo detector de metales, tampoco se estuvo revisando persona por persona.
INFORMADOR / Alejandro Ramírez
La manada, lejos de darle la espalda a su equipo, comenzó a meter más presión al árbitro central Francisco Chacón, pidiendo tarjetas en cada falta y gritando contra el rival. No dejó el aficionado de corear el nombre de Leones, hizo la ola y logró incomodar al Puebla.
La explosión de la tribuna llegó cuando Luis Gabriel Rey marcó autogol en un tiro libre, que dio el empate 1-1 a los locales y provocó que volaran cervezas, camisas y toda la tensión retenida durante la semana. El punto es de oro contra un rival directo en el descenso, de ahí el festejo tan efusivo de la banca y la tribuna.
Los casi 100 aficionados del Puebla que se presentaron en el graderío del Jalisco fueron opacados por la mayoría universitaria, aunque al salir, los visitantes fueron los más contentos porque el punto es oro molido en la lucha por no descender.
Los filtros de seguridad para que la afición ingresara a las inmediaciones del Jalisco no fueron como en el cotejo de la semana pasada en el Clásico tapatío, ya que ahora no hubo detector de metales, tampoco se estuvo revisando persona por persona.
INFORMADOR / Alejandro Ramírez