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Lastimado y cojeando el “Big Ben” impone su ley de acero
Pese a un esguince en el tobillo izquierdo, Ben Roethlisberger lanzó cinco pases de anotación en el partido del domingo ante Tennessee
ESTADOS UNIDOS (11/OCT/2011).- Las lesiones son como cosquillas para Ben Roethlisberger. Le provocan ansias, dolor, pero las soporta.
En cada ocasión que sucede un percance dentro del emparrillado con el quarterback de los Acereros de Pittsburgh, se dice en los reportes durante la semana que Roethlisberger está en riesgo de perderse el siguiente partido, pero cada reporte de los diferentes especialistas o reporteros que cubren la NFL, Roethlisberger se encarga de desmentirlo y echarlo para abajo.
Y ahí está el “Big Ben”, alto, con presencia imponente, fuerte, listo y presente para volver a guiar a la ofensiva de Pittsburgh, como si nada le hubiera pasado. Tal vez esté tocado, tal vez su lesión es verdaderamente seria, pero para que lo derribe cualquier defensiva… es la misma historia, tienen que ingeniárselas y tener un plan a la defensiva muy efectivo para detenerlo.
Roethlisberger se olvidó de las dolencias que sufría en su tobillo izquierdo, le colocaron una bota en el pie, le inyectaron cortisona y a jugar. Completó una de sus mejores actuaciones individuales en su carrera de más de siete años, al empatar la marca de equipo que establecieron Mark Malone y Terry Bradshaw, con cinco pases de touchdown en el triunfo de los Acereros por 38-17 frente a los Titanes de Tennessee.
Solamente el mismo Ben Roethlisberger es quien le puede dar explicación a una situación en la que las molestias físicas o una lesión como la que arrastró durante la semana pasada en el tobillo izquierdo y que además de cargar con su dosis de dolor, cargó todos los días y hasta horas antes del partido ante Tennessee la especulación de si jugaría o no, parecen predestinarlo a tener un partido desastroso o irregular, y a la hora del partido ofrece una gran demostración de cómo lanzar el balón y mandar cinco envíos de anotación, como lo fue el domingo en el Heinz Field de Pittsburgh.
“Les digo, solamente estaba fingiendo mi lesión”, dijo Roethlisberger después del partido. “En realidad soy un tipo débil”.
“Big Ben” podrá bromear o hacer comentarios irónicos, pero durante el partido había momentos en los que se le veía cojear y apoyarse casi por totalidad en su tobillo derecho, su pie bueno. Y sin embargo, se las arregló para poner los números sólidos a los que él, sus compañeros y la afición de “acero” están acostumbrados: 24 pases completos de 34 intentos, 228 yardas y cinco pases de anotación, con un solo error, luego de que fue interceptado al final del segundo cuarto.
El dos veces campeón del Super Bowl es de los típicos mariscales de campo que bien podrían ser de los llamados de “hierro”, como Brett Favre o Peyton Manning, que pueden hilar infinidad de partidos iniciados de forma consecutiva hasta lograr un récord como el caso de Favre. Está más que probado que Roethlisberger es un roble y que podría entrar en esa categoría, pues aunque se lesiona, trabaja para que esa lesión no le impida seguir jugando. Y si esto no lo ha logrado, no ha sido por culpa de las lesiones, sino por factores externos.
Previo a la temporada 2010, fue sancionado por el comisionado de la NFL, Roger Goodell, con seis partidos de suspensión por violar el código de conducta personal. Roethlisberger fue acusado de haber agredido sexualmente a una joven estudiante de 20 años en marzo del año pasado en un centro nocturno en Georgia. Los fiscales federales decidieron no hacer cargos al atleta, pero Goodell no se tentó el corazón para suspenderlo, aunque finalmente fueron cuatro y no seis los juegos que se perdió, pues le redujeron dicho castigo.
Para como estaba su situación el domingo, Roethlisberger fue su mejor médico, pues trabajó en el campo de acuerdo a la condición que presentara su tobillo, y es por eso que trabajó eficientemente. Primero cambió su plan de juego, pues él está acostumbrado a acarrear el balón en algunas jugadas, y es una verdadera amenaza cuando no encuentra receptor y se decide a correr, aunque le toquen algunos fuertes golpes, su físico le permite soportarlo. Pero ayer no lo podía hacer, no podía arriesgar el físico, por lo que su plan B fue deshacerse del balón aunque fuera con pases cortos, y le salió a la perfección.
Roethlisberger terminó el partido ante la defensa de Titanes casi intocable y fue derribado en una sola ocasión. Ahí estuvo la mejor respuesta a su tobillo izquierdo: el ovoide lejos de él y cerca de los números de los receptores, pero ante todo, simple y pura inteligencia.
Líderes semanales
Pasadores
Jugador Equipo Yardas TD Rival
Eli Manning Gigantes N.Y. 420 3 Seattle
Matt Schaub Houston 416 2 Oakland
Aaron Rodgers Green Bay 396 2 Atlanta
Drew Brees N. Orleáns 359 2 Carolina
Tom Brady N. Inglaterra 321 1 Jets N.Y.
Corredores
BenJarvus Green-Ellis N. Inglaterra 136 2 Jets N.Y.
Frank Gore San Francisco 125 1 Tampa Bay
Ryan Matthews San Diego 125 0 Denver
Willis McGahee Denver 125 0 San Diego
Adrian Peterson Minnesota 122 3 Arizona
Receptores
Victor Cruz Gigantes N.Y. 161 1 Seattle
James Jones Green Bay 140 1 Atlanta
Jason Avant Filadelfia 139 0 Buffalo
Doug Baldwin Seattle 136 1 Gigantes N.Y.
Jimmy Graham N. Orleáns 129 0 Carolina
CONFERENCIA AMERICANA
División Este
Equipo G P E Pct.
Buffalo 4 1 0 .800
N. Inglaterra 4 1 0 .800
Jets N.Y. 2 3 0 .400
Miami 0 4 0 .000
División Norte
Baltimore 3 1 0 .750
Cincinnati 3 2 0 .600
Pittsburgh 3 2 0 .600
Cleveland 2 2 0 .500
División Sur
Houston 3 2 0 .600
Tennessee 3 2 0 .600
Jacksonville 1 4 0 .200
Indianápolis 0 5 0 .000
División Oeste
San Diego 4 1 0 .800
Oakland 3 2 0 .600
Kansas City 2 3 0 .400
Denver 1 4 0 .200
CONFERENCIA NACIONAL
División Este
Washington 3 1 0 .750
Gigantes N.Y. 3 2 0 .600
Dallas 2 2 0 .500
Filadelfia 1 4 0 .200
División Norte
*Detroit 4 0 0 1.000
Green Bay 5 0 0 1.000
*Chicago 2 2 0 .500
Minnesota 1 4 0 .200
División Sur
N. Orleáns 4 1 0 .800
Tampa Bay 3 2 0 .600
Atlanta 2 3 0 .400
Carolina 1 4 0 .200
División Oeste
San Francisco 4 1 0 .800
Seattle 2 3 0 .400
Arizona 1 4 0 .200
San Luis 0 4 0 .000
*Jugaban en el partido de Lunes por la Noche
En cada ocasión que sucede un percance dentro del emparrillado con el quarterback de los Acereros de Pittsburgh, se dice en los reportes durante la semana que Roethlisberger está en riesgo de perderse el siguiente partido, pero cada reporte de los diferentes especialistas o reporteros que cubren la NFL, Roethlisberger se encarga de desmentirlo y echarlo para abajo.
Y ahí está el “Big Ben”, alto, con presencia imponente, fuerte, listo y presente para volver a guiar a la ofensiva de Pittsburgh, como si nada le hubiera pasado. Tal vez esté tocado, tal vez su lesión es verdaderamente seria, pero para que lo derribe cualquier defensiva… es la misma historia, tienen que ingeniárselas y tener un plan a la defensiva muy efectivo para detenerlo.
Roethlisberger se olvidó de las dolencias que sufría en su tobillo izquierdo, le colocaron una bota en el pie, le inyectaron cortisona y a jugar. Completó una de sus mejores actuaciones individuales en su carrera de más de siete años, al empatar la marca de equipo que establecieron Mark Malone y Terry Bradshaw, con cinco pases de touchdown en el triunfo de los Acereros por 38-17 frente a los Titanes de Tennessee.
Solamente el mismo Ben Roethlisberger es quien le puede dar explicación a una situación en la que las molestias físicas o una lesión como la que arrastró durante la semana pasada en el tobillo izquierdo y que además de cargar con su dosis de dolor, cargó todos los días y hasta horas antes del partido ante Tennessee la especulación de si jugaría o no, parecen predestinarlo a tener un partido desastroso o irregular, y a la hora del partido ofrece una gran demostración de cómo lanzar el balón y mandar cinco envíos de anotación, como lo fue el domingo en el Heinz Field de Pittsburgh.
“Les digo, solamente estaba fingiendo mi lesión”, dijo Roethlisberger después del partido. “En realidad soy un tipo débil”.
“Big Ben” podrá bromear o hacer comentarios irónicos, pero durante el partido había momentos en los que se le veía cojear y apoyarse casi por totalidad en su tobillo derecho, su pie bueno. Y sin embargo, se las arregló para poner los números sólidos a los que él, sus compañeros y la afición de “acero” están acostumbrados: 24 pases completos de 34 intentos, 228 yardas y cinco pases de anotación, con un solo error, luego de que fue interceptado al final del segundo cuarto.
El dos veces campeón del Super Bowl es de los típicos mariscales de campo que bien podrían ser de los llamados de “hierro”, como Brett Favre o Peyton Manning, que pueden hilar infinidad de partidos iniciados de forma consecutiva hasta lograr un récord como el caso de Favre. Está más que probado que Roethlisberger es un roble y que podría entrar en esa categoría, pues aunque se lesiona, trabaja para que esa lesión no le impida seguir jugando. Y si esto no lo ha logrado, no ha sido por culpa de las lesiones, sino por factores externos.
Previo a la temporada 2010, fue sancionado por el comisionado de la NFL, Roger Goodell, con seis partidos de suspensión por violar el código de conducta personal. Roethlisberger fue acusado de haber agredido sexualmente a una joven estudiante de 20 años en marzo del año pasado en un centro nocturno en Georgia. Los fiscales federales decidieron no hacer cargos al atleta, pero Goodell no se tentó el corazón para suspenderlo, aunque finalmente fueron cuatro y no seis los juegos que se perdió, pues le redujeron dicho castigo.
Para como estaba su situación el domingo, Roethlisberger fue su mejor médico, pues trabajó en el campo de acuerdo a la condición que presentara su tobillo, y es por eso que trabajó eficientemente. Primero cambió su plan de juego, pues él está acostumbrado a acarrear el balón en algunas jugadas, y es una verdadera amenaza cuando no encuentra receptor y se decide a correr, aunque le toquen algunos fuertes golpes, su físico le permite soportarlo. Pero ayer no lo podía hacer, no podía arriesgar el físico, por lo que su plan B fue deshacerse del balón aunque fuera con pases cortos, y le salió a la perfección.
Roethlisberger terminó el partido ante la defensa de Titanes casi intocable y fue derribado en una sola ocasión. Ahí estuvo la mejor respuesta a su tobillo izquierdo: el ovoide lejos de él y cerca de los números de los receptores, pero ante todo, simple y pura inteligencia.
Líderes semanales
Pasadores
Jugador Equipo Yardas TD Rival
Eli Manning Gigantes N.Y. 420 3 Seattle
Matt Schaub Houston 416 2 Oakland
Aaron Rodgers Green Bay 396 2 Atlanta
Drew Brees N. Orleáns 359 2 Carolina
Tom Brady N. Inglaterra 321 1 Jets N.Y.
Corredores
BenJarvus Green-Ellis N. Inglaterra 136 2 Jets N.Y.
Frank Gore San Francisco 125 1 Tampa Bay
Ryan Matthews San Diego 125 0 Denver
Willis McGahee Denver 125 0 San Diego
Adrian Peterson Minnesota 122 3 Arizona
Receptores
Victor Cruz Gigantes N.Y. 161 1 Seattle
James Jones Green Bay 140 1 Atlanta
Jason Avant Filadelfia 139 0 Buffalo
Doug Baldwin Seattle 136 1 Gigantes N.Y.
Jimmy Graham N. Orleáns 129 0 Carolina
CONFERENCIA AMERICANA
División Este
Equipo G P E Pct.
Buffalo 4 1 0 .800
N. Inglaterra 4 1 0 .800
Jets N.Y. 2 3 0 .400
Miami 0 4 0 .000
División Norte
Baltimore 3 1 0 .750
Cincinnati 3 2 0 .600
Pittsburgh 3 2 0 .600
Cleveland 2 2 0 .500
División Sur
Houston 3 2 0 .600
Tennessee 3 2 0 .600
Jacksonville 1 4 0 .200
Indianápolis 0 5 0 .000
División Oeste
San Diego 4 1 0 .800
Oakland 3 2 0 .600
Kansas City 2 3 0 .400
Denver 1 4 0 .200
CONFERENCIA NACIONAL
División Este
Washington 3 1 0 .750
Gigantes N.Y. 3 2 0 .600
Dallas 2 2 0 .500
Filadelfia 1 4 0 .200
División Norte
*Detroit 4 0 0 1.000
Green Bay 5 0 0 1.000
*Chicago 2 2 0 .500
Minnesota 1 4 0 .200
División Sur
N. Orleáns 4 1 0 .800
Tampa Bay 3 2 0 .600
Atlanta 2 3 0 .400
Carolina 1 4 0 .200
División Oeste
San Francisco 4 1 0 .800
Seattle 2 3 0 .400
Arizona 1 4 0 .200
San Luis 0 4 0 .000
*Jugaban en el partido de Lunes por la Noche