Deportes
La casta de campeón de Hugo de Alba Jr. viene de familia
El tirador deportivo tapatío se enorgullece de ser bicampeón juvenil del mundo y poder representar a México con triunfos
GUADALAJARA, JALISCO (23/MAR/2012).- Llevando con orgullo el nombre de México y de Jalisco, Hugo de Alba Jr., repitió en lo más alto del podio, al llevarse el primer lugar en el Campeonato Mundial Juvenil de Tiro al Blanco en Movimiento, hazaña que hiciera hace un año en Portugal y que ahora se celebró en su casa, en Guadalajara.
La mirada atenta de su padre, también de nombre Hugo de Alba por herencia de su abuelo, quien le da un beso en la mejilla al campeón, a modo de felicitación y como muestra del orgullo que siente por él, da el aval para comenzar una plática en donde el juvenil confiesa sus sentimientos hacia el deporte y de cómo fue que llegó a ser el mejor de su especialidad.
—¿Cómo fue que te iniciaste en este mundo del tiro?
—“Desde niño, mi papá me metió a practicar al campo de tiro; mi abuelo también era tirador. Es una costumbre de familia que lleva muchos años, se puede decir que es una tradición”.
—¿A qué edad comenzaste a disparar?
—“Comencé a tirar con rifle de copitas aproximadamente a la edad de cinco años; ahora tengo 17 años, por lo que tengo 12 años en este deporte”.
—¿Qué representa para ti el tiro?
—“Me da mucha tranquilidad, siento que aquí es donde puedo despejarme, cuando estoy tirando. Definitivamente es lo que más me gusta hacer”.
—¿Cómo fue que llegaste a competir?
—“Conforme iba practicando, tanto mi papá como gente que sabe de este deporte, vieron que tenía potencial, por lo que me fueron inscribiendo en diferentes torneos, algunos en otros estados de la República, otros a nivel internacional; de esta manera fui subiendo de nivel hasta llegar a ser campeón mundial”.
—¿Recuerdas a qué edad y cuál fue tu primer torneo?
—“Fue a los 12 años de edad, en el Club Cinegético, en una tirada nacional, con chavos de mi edad y también con gente más grande”.
—¿En qué consiste este deporte?
—“Es un deporte de mucha concentración, que no admite errores, porque al fallar un blanco bajan mucho tus probabilidades de ganar, porque siempre habrá un tirador limpio. ¿Qué quiero decir con esto? que siempre habrá alguien que acertará en todos sus disparos. Si llegas a perder tu concentración, aunque sea por un instante, fallas. No es como cualquier otro deporte, como el futbol, el tenis, etcétera, en el que te admite errores, tú puedes fallar un tiro a gol y podrás tener más oportunidades de anotar; aquí, al fallar un blanco, prácticamente estás diciendo adiós al triunfo”.
—¿En qué consisten tus entrenamientos?
— “Entreno dos veces a la semana, los jueves y los domingos. Entreno de dos a cuatro horas, en el Club Cinegético, que es donde me formé y donde estoy acostumbrado a estar”.
—¿Cómo fue la obtención del primer campeonato mundial, hace un año?
—“Fue en Pevidem, Portugal, el año pasado. Había aproximadamente 60 tiradores de mi categoría. Confieso que fue una tirada muy difícil, ya que de todas las categorías habíamos casi 500; en los primeros 10 blancos, quedaron eliminados más de la mitad. Al finalizar el mundial, fuimos casi 50; afortunadamente, quedé campeón”.
—¿Fuiste el más chico de edad?
—“Así es. De hecho, en el ranking mundial, estoy en el lugar 12 y dentro de los primeros 50. No hay nadie más joven que yo”.
—¿Quiénes son tus ejemplos a seguir?
—“Admiro mucho a mi papá (Hugo de Alba), a mi tío Guillermo (De Alba) y a mi abuelo (también de nombre Hugo de Alba). Me dicen que fue un gran tirador, yo no lo pude conocer; todo queda en familia”.
—¿Qué sientes ahora que refrendaste tu título mundial?
“Fue una tirada muy interesante, ya que fallé dos blancos, pero también otros de mi categoría fallaron, además de que fui el único de mi categoría que pudo concluir toda la ronda, los demás quedaron descalificados; en el blanco 22, ya no había ningún juvenil mas que yo”.
—¿No sentiste presión al estar participando en tu casa, en Guadalajara?
“Estaba muy nervioso de que el campeonato mundial fuera en Guadalajara, me tuve que concentrar muchísimo, no es solamente el momento, todo el tiempo no puedes perder la concentración, hasta comer mucho cuenta como distractor; debes de tratar de no hablar, traer un buen libro, unos 10 ó 15 minutos antes de tirar debes de separarte de los demás, para que mentalices tus disparos a los blancos”.
—¿Ahora qué es lo que viene?
—“Este es mi último año de Junior, por lo que iré por todos los eventos en los que pueda participar, conseguir nuevamente el campeonato del mundo en Seniors y entrar en algún campeonato panamericano y olímpico”.
La mirada atenta de su padre, también de nombre Hugo de Alba por herencia de su abuelo, quien le da un beso en la mejilla al campeón, a modo de felicitación y como muestra del orgullo que siente por él, da el aval para comenzar una plática en donde el juvenil confiesa sus sentimientos hacia el deporte y de cómo fue que llegó a ser el mejor de su especialidad.
—¿Cómo fue que te iniciaste en este mundo del tiro?
—“Desde niño, mi papá me metió a practicar al campo de tiro; mi abuelo también era tirador. Es una costumbre de familia que lleva muchos años, se puede decir que es una tradición”.
—¿A qué edad comenzaste a disparar?
—“Comencé a tirar con rifle de copitas aproximadamente a la edad de cinco años; ahora tengo 17 años, por lo que tengo 12 años en este deporte”.
—¿Qué representa para ti el tiro?
—“Me da mucha tranquilidad, siento que aquí es donde puedo despejarme, cuando estoy tirando. Definitivamente es lo que más me gusta hacer”.
—¿Cómo fue que llegaste a competir?
—“Conforme iba practicando, tanto mi papá como gente que sabe de este deporte, vieron que tenía potencial, por lo que me fueron inscribiendo en diferentes torneos, algunos en otros estados de la República, otros a nivel internacional; de esta manera fui subiendo de nivel hasta llegar a ser campeón mundial”.
—¿Recuerdas a qué edad y cuál fue tu primer torneo?
—“Fue a los 12 años de edad, en el Club Cinegético, en una tirada nacional, con chavos de mi edad y también con gente más grande”.
—¿En qué consiste este deporte?
—“Es un deporte de mucha concentración, que no admite errores, porque al fallar un blanco bajan mucho tus probabilidades de ganar, porque siempre habrá un tirador limpio. ¿Qué quiero decir con esto? que siempre habrá alguien que acertará en todos sus disparos. Si llegas a perder tu concentración, aunque sea por un instante, fallas. No es como cualquier otro deporte, como el futbol, el tenis, etcétera, en el que te admite errores, tú puedes fallar un tiro a gol y podrás tener más oportunidades de anotar; aquí, al fallar un blanco, prácticamente estás diciendo adiós al triunfo”.
—¿En qué consisten tus entrenamientos?
— “Entreno dos veces a la semana, los jueves y los domingos. Entreno de dos a cuatro horas, en el Club Cinegético, que es donde me formé y donde estoy acostumbrado a estar”.
—¿Cómo fue la obtención del primer campeonato mundial, hace un año?
—“Fue en Pevidem, Portugal, el año pasado. Había aproximadamente 60 tiradores de mi categoría. Confieso que fue una tirada muy difícil, ya que de todas las categorías habíamos casi 500; en los primeros 10 blancos, quedaron eliminados más de la mitad. Al finalizar el mundial, fuimos casi 50; afortunadamente, quedé campeón”.
—¿Fuiste el más chico de edad?
—“Así es. De hecho, en el ranking mundial, estoy en el lugar 12 y dentro de los primeros 50. No hay nadie más joven que yo”.
—¿Quiénes son tus ejemplos a seguir?
—“Admiro mucho a mi papá (Hugo de Alba), a mi tío Guillermo (De Alba) y a mi abuelo (también de nombre Hugo de Alba). Me dicen que fue un gran tirador, yo no lo pude conocer; todo queda en familia”.
—¿Qué sientes ahora que refrendaste tu título mundial?
“Fue una tirada muy interesante, ya que fallé dos blancos, pero también otros de mi categoría fallaron, además de que fui el único de mi categoría que pudo concluir toda la ronda, los demás quedaron descalificados; en el blanco 22, ya no había ningún juvenil mas que yo”.
—¿No sentiste presión al estar participando en tu casa, en Guadalajara?
“Estaba muy nervioso de que el campeonato mundial fuera en Guadalajara, me tuve que concentrar muchísimo, no es solamente el momento, todo el tiempo no puedes perder la concentración, hasta comer mucho cuenta como distractor; debes de tratar de no hablar, traer un buen libro, unos 10 ó 15 minutos antes de tirar debes de separarte de los demás, para que mentalices tus disparos a los blancos”.
—¿Ahora qué es lo que viene?
—“Este es mi último año de Junior, por lo que iré por todos los eventos en los que pueda participar, conseguir nuevamente el campeonato del mundo en Seniors y entrar en algún campeonato panamericano y olímpico”.