Deportes

José Tomás indulta toro en Barcelona

En las postrimerías se pidió con insistencia el indulto, que el presidente no dudo en conceder, escribiéndose así una página más en la historia de esta plaza, que desde el año 2001, con el indulto de un toro de Torrealta, de nombre “Zafiro”, a cargo de “Finito de Córdoba”, no vivía una tarde así

BARCELONA.- Una tarde épica e histórica fue la que se vivió en la última corrida de la temporada en Barcelona, con un magistral José Tomás, que realizó una fenomenal faena a su segundo, un gran toro de Núñez del Cuvillo, de nombre “Idílico”, premiado con los honores del indulto.

José Tomás realizó una gran faena a su primero, al que toreó de forma magistral de capote, sobre todo en un ajustadísimo quite por chicuelinas, que tuvo su réplica por parte de Serafín Marín en su turno con otro por gaoneras, muy aplaudidos ambos. En la faena de muleta destacó el temple y la verdad del toreo de José Tomás.

En el quinto llegó la apoteosis. Un toro que demostró extraordinaria bravura en el caballo con dos varas en las que empujó con fuerza y fijeza. Tomás lo recibió de capote con lances a la verónica de gran solemnidad. En la muleta fue la locura, con el toro a más, tomando los engaños por abajo y abriéndose al final de cada muletazo. Tomás realizó la faena de la temporada en Barcelona.

Un trasteo que fue ganando en intensidad por momentos, con un Tomás cada vez más “metido” y relajado, roto y “abandonado el cuerpo”, con enjundiosas series por ambos lados de suma profundidad y exquisito temple, embarcando las embestidas del animal con largura y despaciosidad.

El toro, quería más guerra, y las tandas fueron aumentando en números de pases sin solución de continuidad, y aquello tomó cotas de emoción indescriptibles.

La plaza, un fervor. La gente lo vivió puesta en pie y con una pasión desbordada. En las postrimerías se pidió con insistencia el indulto, que el presidente no dudo en conceder, escribiéndose así una página más en la historia de esta plaza, que desde el año 2001, con el indulto de un toro de Torrealta, de nombre “Zafiro”, a cargo de “Finito de Córdoba”, no vivía una tarde así.

Luis Francisco Esplá no pudo obtener trofeos por culpa de la espada, pero dejó su especial magisterio sobre todo en el primero, un toro al que realizó una aseada y compacta labor, acoplándose por momentos con muletazos de calidad sobre todo por el lado derecho. Faena de personal torería, pero sin rúbrica con el estoque.

A Serafín Marín le costó mucho estar frente a su primero, un toro incierto que se acabó muy pronto y con el que a base de firmeza y disposición, sobre todo por el pitón derecho, consiguió pasajes muy estimables. El mal uso de los aceros le privó de una oreja.

En el sexto salió a por todas, y después del alboroto del toro anterior, instrumentó una faena repleta de torería y de bonitos muletazos con ambas manos. Cortó una merecida oreja.

Temas

Sigue navegando