Deportes
''Canelo'' Álvarez cierra con triunfo el año
El “Orgullo de Jalisco” batallaa con el sudafricano Lovemore N ́Dou, a quien derrota por decisión unánime en Veracruz
VERACRUZ (05/DIC/2010).- En una pelea que cerró a tambor batiente, pero en la cual se topó con un adversario verdaderamente fuerte y complicado, anoche el jalisciense Saúl “Canelo” Álvarez consiguió un triunfo por la vía de la decisión unánime sobre el sudafricano Lovemore N’Dou, y con ello defendió exitosamente por tercera ocasión el cetro superwelter Plata del Consejo Mundial de Boxeo (CMB).
Las calificaciones finales de los tres jueces que sancionaron el combate fueron de 119-109, 120- 108 y 120-108, todas en favor de Álvarez, quien mantiene su récord inmaculado.
Álvarez empezó el enfrentamiento con un round de estudio, pero luego intentó ser trepidante mostrando lo mejor de su repertorio con ganchos y volados que hacían estremecer al abogado sudafricano avecindado en Australia, que, sin embargo, nunca tuvieron la suficiente dinamita para derribarlo.
Prácticamente desde el segundo giro la afición veracruzana que se dio cita en el Estadio de Beisbol “Beto Ávila” esperaba el nocáut del mexicano, uno de esos contundentes con los cuales ha acostumbrado ya a su afición a verlo ganar, pero éste no llegaba.
N’Dou, al paso de los rounds, demostró que no sería una perita en dulce para el oriundo de Juanacatlán y también respondía con poderosas combinaciones de ambas manos que “Canelo” asimilaba con fuerza, pero retrocediendo un poco.
Así la pelea se fue yendo con un “Canelo” lejano al nocáut y un rival que parecía que nunca iba a caer. La afición fue la primera en pedir y exigir al jalisciense y los gritos de reproche no se hicieron esperar en algún sector del parque de pelota.
Gritos como “¡Chávez, Chávez!” eran lanzados esperando una respuesta del mexicano.
Al final la contienda se fue a la ruta larga para que los jueces fueran los que decidieran el triunfo en favor de Álvarez, quien fue despedido con aplausos por el esfuerzo que hizo y muy a pesar de que el cloroformo no apareció arriba del tinglado.
Ponce de León se erige con el triunfo
En un pleito que pudo resolver desde los primeros asaltos, el chihuahuense y ex olímpico mexicano, Daniel Ponce de León se indigestó con el rival y pasó algunos apuros para imponerse al argentino Sergio Medina, en el pleito de la división superpluma, coestelar de la velada.
Sin embargo, tras aplicar una dosis de ganchos con ambas manos, pudo poner fin a la contienda para alzar los brazos con una victoria por nocáut técnico a los dos minutos y 59 segundos del séptimo asalto.
Ponce de León tuvo a su merced al rival desde el primer asalto cuando lo sometió con un poderoso envío de mano izquierda que encontró el rostro del sudamericano, sin embargo, la campana lo salvó.
En el segundo episodio y consciente de que el enemigo no estaba mostrando absolutamente ningún peligro a la ofensiva, Ponce de León pudo enviarlo a la lona, pero tras la cuenta de protección se incorporó para seguir en la juerga.
En los siguientes asaltos, el pampero se le indigestó al también ex monarca del Consejo Mundial de Boxeo, pero lo fue machucando tanto hasta que en el sexto lo pudo volver a doblar para ponerlo en la lona. Otra vez la campana fue su mejor aliado.
Pero en el séptimo episodio el castigo ya era tanto que el réferi decidió intervenir para evitar un castigo mayor y proteger la integridad de Medina.
Gustavo López Jaime/ Enviado especial
Las calificaciones finales de los tres jueces que sancionaron el combate fueron de 119-109, 120- 108 y 120-108, todas en favor de Álvarez, quien mantiene su récord inmaculado.
Álvarez empezó el enfrentamiento con un round de estudio, pero luego intentó ser trepidante mostrando lo mejor de su repertorio con ganchos y volados que hacían estremecer al abogado sudafricano avecindado en Australia, que, sin embargo, nunca tuvieron la suficiente dinamita para derribarlo.
Prácticamente desde el segundo giro la afición veracruzana que se dio cita en el Estadio de Beisbol “Beto Ávila” esperaba el nocáut del mexicano, uno de esos contundentes con los cuales ha acostumbrado ya a su afición a verlo ganar, pero éste no llegaba.
N’Dou, al paso de los rounds, demostró que no sería una perita en dulce para el oriundo de Juanacatlán y también respondía con poderosas combinaciones de ambas manos que “Canelo” asimilaba con fuerza, pero retrocediendo un poco.
Así la pelea se fue yendo con un “Canelo” lejano al nocáut y un rival que parecía que nunca iba a caer. La afición fue la primera en pedir y exigir al jalisciense y los gritos de reproche no se hicieron esperar en algún sector del parque de pelota.
Gritos como “¡Chávez, Chávez!” eran lanzados esperando una respuesta del mexicano.
Al final la contienda se fue a la ruta larga para que los jueces fueran los que decidieran el triunfo en favor de Álvarez, quien fue despedido con aplausos por el esfuerzo que hizo y muy a pesar de que el cloroformo no apareció arriba del tinglado.
Ponce de León se erige con el triunfo
En un pleito que pudo resolver desde los primeros asaltos, el chihuahuense y ex olímpico mexicano, Daniel Ponce de León se indigestó con el rival y pasó algunos apuros para imponerse al argentino Sergio Medina, en el pleito de la división superpluma, coestelar de la velada.
Sin embargo, tras aplicar una dosis de ganchos con ambas manos, pudo poner fin a la contienda para alzar los brazos con una victoria por nocáut técnico a los dos minutos y 59 segundos del séptimo asalto.
Ponce de León tuvo a su merced al rival desde el primer asalto cuando lo sometió con un poderoso envío de mano izquierda que encontró el rostro del sudamericano, sin embargo, la campana lo salvó.
En el segundo episodio y consciente de que el enemigo no estaba mostrando absolutamente ningún peligro a la ofensiva, Ponce de León pudo enviarlo a la lona, pero tras la cuenta de protección se incorporó para seguir en la juerga.
En los siguientes asaltos, el pampero se le indigestó al también ex monarca del Consejo Mundial de Boxeo, pero lo fue machucando tanto hasta que en el sexto lo pudo volver a doblar para ponerlo en la lona. Otra vez la campana fue su mejor aliado.
Pero en el séptimo episodio el castigo ya era tanto que el réferi decidió intervenir para evitar un castigo mayor y proteger la integridad de Medina.
Gustavo López Jaime/ Enviado especial