Deportes
Beenhakker por fin habló de su polémica salida del América
El técnico holandés asegura que Emilio Diez Barroso, quien fuese presidente de las Águilas, le pidió que no alineara a Joaquín del Olmo
MÉXICO, D.F.- El que fuera director técnico del América entre 1994 y 1995, el holandés Leo Beenhakker, reveló que por defender al entonces jugador Joaquín del Olmo en su alineación, el entonces presidente azulcrema, Emilio Diez Barroso, decidió cesarlo del club.
El entrenador holandés -quien también dirigió a escuadras europeas como el Real Madrid- fue el hombre que paró en la cancha a un equipo de estilo ofensivo, futbol espectáculo que la afición agradeció en los años 90.
Y aunque regresó a Coapa para 2003 y 2004, el director técnico ya no pudo plantear un once ideal creador de goles, aunque sí logró cierta regularidad.
En entrevista vía telefónica con Cuauhtémoc Blanco para su programa de televisión por cable, Beenhakker respondió por primera vez a la pregunta del por qué salió del club de manera sorpresiva en el ya lejano 6 de abril de 1995, previo a la Liguilla, cuando aquel equipo era líder general, el más goleador -con Kalusha, “Zague” y Biyik- y se perfilaba como campeón.
“Por el presidente aquel (Diez Barroso) que quería meter mano en el equipo”, mencionó el técnico para luego bromear: “la culpa la tenía Del Olmo”.
Y explicó: “Joaquín tenía conflictos económicos con el presidente, y me dijo que el chico no iba a jugar, pero yo no iba a romper a mi equipo”.
Por ello -agregó- luego del domingo cuando jugó Del Olmo, “el lunes siguiente, a las 7:30 en mi casa de Cuernavaca, me llama Rubolotta (entonces vicepresidente del América) y me dice que agarre mis maletas”.
El holandés mencionó que en los años noventa llegó a Coapa con el objetivo de “coordinar el talento que tenía este equipo, estaba mentalmente muy fuerte, además de que yo tenía la idea de que ese equipo fuera capaz de dominar el futbol mexicano e internacional”.
Tras el cese, América se derrumbó, no sólo en ese torneo, sino para el resto de la década, y Leo no había querido explicar las razones.
El entrenador holandés -quien también dirigió a escuadras europeas como el Real Madrid- fue el hombre que paró en la cancha a un equipo de estilo ofensivo, futbol espectáculo que la afición agradeció en los años 90.
Y aunque regresó a Coapa para 2003 y 2004, el director técnico ya no pudo plantear un once ideal creador de goles, aunque sí logró cierta regularidad.
En entrevista vía telefónica con Cuauhtémoc Blanco para su programa de televisión por cable, Beenhakker respondió por primera vez a la pregunta del por qué salió del club de manera sorpresiva en el ya lejano 6 de abril de 1995, previo a la Liguilla, cuando aquel equipo era líder general, el más goleador -con Kalusha, “Zague” y Biyik- y se perfilaba como campeón.
“Por el presidente aquel (Diez Barroso) que quería meter mano en el equipo”, mencionó el técnico para luego bromear: “la culpa la tenía Del Olmo”.
Y explicó: “Joaquín tenía conflictos económicos con el presidente, y me dijo que el chico no iba a jugar, pero yo no iba a romper a mi equipo”.
Por ello -agregó- luego del domingo cuando jugó Del Olmo, “el lunes siguiente, a las 7:30 en mi casa de Cuernavaca, me llama Rubolotta (entonces vicepresidente del América) y me dice que agarre mis maletas”.
El holandés mencionó que en los años noventa llegó a Coapa con el objetivo de “coordinar el talento que tenía este equipo, estaba mentalmente muy fuerte, además de que yo tenía la idea de que ese equipo fuera capaz de dominar el futbol mexicano e internacional”.
Tras el cese, América se derrumbó, no sólo en ese torneo, sino para el resto de la década, y Leo no había querido explicar las razones.