Deportes
Arpad Fékete, institución y personaje
El húngaro dirigió 14 equipos del futbol azteca, entre ellos Chivas y Selección Nacional
GUADALAJARA, JALISCO (07/MAY/2011).- El Consulado de Hungría le realizó un merecido reconocimiento al legendario Arpad Fékete, quien recientemente cumplió 90 años y el consul, Alejandro Vázquez, le entregó un distintivo a su exitosa carrera deportiva, además, Fékete, quien estaba feliz por el detalle, recibió una camiseta del equipo Ujpest FC de Budapest, equipo que le dio la oportunidad en el profesionalismo.
Fékete, quien recientemente recibió también un reconocimiento por parte del Guadalajara, a quien le dio el segundo título de Liga, previo al enfrentamiento de la última fecha del torneo regular ante el Monterrey, se dijo contento, y si tuviera que escoger en otra vida alguna profesión, sería de nueva cuenta ligada al deporte, al futbol que tanto ama.
“Yo tengo mucho cariño por los equipos de Guadalajara, puede ser Chivas, Atlas, Oro o Tecos; esto es, porque trabajé muchas veces con ellos y me da mucha alegría encontrar a todas estas personas, porque son puros amigos. Igualmente no fui campeón, pero mí trabajo ha dejado muy buenas cosas en lo deportivo y todo México lo entiende”.
Fékete y sus recuerdos
Los años lo alejaron de las canchas, sin embargo, en la mirada del húngaro Fékete todavía existe un amor profundo por el futbol, cada rincón de su casa huele a este deporte de las patadas, cada muro tiene una historia que contar entre distinciones, reconocimientos, recortes de periódicos, medallas y algo de lo que más ganó: títulos.
Técnico de equipos como Chivas, Atlas, Oro, Pumas, Tigres, por mencionar sólo algunos, Fékete llegó a México casi por una situación fortuita. Y es que luego de haber sido contratado por un equipo de Nueva York, el cual dejó tras su partido de debut, según cuenta, luego de encontrarse en el descanso del primer tiempo con la sorpresa de que sus jugadores pedían cerveza y vino para refrescarse.
“Mi llegada a México es algo muy curioso y mucho tuvo que ver la suerte. En 1956 vine a Estados Unidos, como ya tenía bastante buen nombre dirigiendo en Europa, un promotor me pidió venir como técnico a Nueva York, pero en el primer partido, al medio tiempo para platicar cómo saldríamos para el segundo, un jugador dice: ‘¡me traen una cerveza!’, y otro pedía un vino, entonces yo les dije que eso de ‘chupar’ alcohol no iba con el futbol y como insistieron que estaban acostumbrados a eso, pues yo les dije que entonces jugarían solos”, recuerda un Fekete que parece nostálgico por el pasado.
“Hablé con el presidente y le dije que yo venía de países donde el futbol era como una religión y que venía a hacer las cosas con seriedad, no para chupar alcohol y le di las gracias, le dije que no me interesaba más y me fui”.
En su mente Fékete se disponía a volver a Europa, sin embargo, el destino le tenía en puerta una oferta que cambiaría su vida. Su renuncia por no estar de acuerdo con la indisciplina de su nuevo equipo tuvo ecos que llegaron hasta un promotor mexicano que se encontraba en Nueva York buscando justamente un estratega húngaro para las Chivas.
Querían uno de ese país por el grato sabor de boca que había dejado Jorge Orth, otro húngaro que había dejado al “Rebaño” para emigrar al futbol argentino con el River Plate.
“Después un promotor mexicano que estaba en Nueva York buscando un entrenador húngaro supo que yo había renunciado y me dijo que en Guadalajara habían tenido un entrenador de mi país que se llamaba Jorge Orth y que ya había terminado su contrato y se iba al River Plate, pero que querían otro y me dijo que hablaría con su presidente Evaristo Cárdenas para ver si le interesaba”, explica Fékete, sentado en su sillón favorito, mientras mueve las manos como queriendo tocar sus palabras.
“Él llamó y le dijo: ‘¡Oiga presidente, ya tengo un entrenador húngaro que acaba de renunciar de su equipo al medio tiempo y como usted quiere uno dígame!’ y para pronto me vine a Guadalajara para hablar con el señor Evaristo.
“Me pidió que le leyera mi currículo y me dijo que tenía mucho interés en mí. Ahí le dije que entonces firmábamos contrato, pero me dijo que le bastaba con mi palabra y que yo tenía mi lugar seguro, entonces comencé a trabajar un día después”.
Fékete saca del anecdotario vivencias de su niñez en Hungría y de su juventud como futbolista en equipos de países como Italia y Francia, pero invariablemente todo lo lleva a México, donde ya cumplió cinco décadas y media de residencia. Entonces la pregunta se vuelve casi obligada: ¿Se siente más mexicano que húngaro?
“Yo respeto mi nacionalidad de Hungría, pero tengo más simpatía como mexicano, porque a mí mi trabajo me ha dado muchas cosas, teniendo muy buenos resultados e incluso he dirigido también a la Selección mexicana y por eso me siento más mexicano que húngaro”, dice.
“Antes cada dos años iba a Hungría a visitar a mis familiares, pero después ya no pudimos ir, han muerto algunos, uno de mis hermanos ya murió y ahora no puedo ir por mi estado de salud, que no me permite viajar largo tiempo en avión; la última vez que fui a mi país fue hace siete años”.
Chivas
En su cabeza todavía no estaba la idea de que pasaría el resto de su vida en México, pero tras un primer año con Chivas en el que terminó tercero, y un año después, en la temporada 1958-59, le daría al Guadalajara su segundo título en la era profesional, lo marcaron y lo catapultaron a la cúspide y a la mira de muchos equipos que luego no lo dejarían volver a su patria.
“No lo pensé, pero los resultados se fueron dando de una manera muy buena, fue algo grande y debo decir que soy un hombre feliz de la vida, todos los resultados han estado a favor mío y eso me ha hecho muy, pero muy feliz, soy un hombre completo.
“Todo salió muy bien como jugador, como entrenador, he ganado buen dinero y todo ha sido muy bueno en mi vida. Vivo bien”.
En 1960, Fékete dejó al Guadalajara con una cosecha de dos títulos y dos Campeón de Campeones. Su destino ahora era el Oro Jalisco, equipo con el cual en su segunda temporada cuajó un nuevo título. Irónicamente le arrebató a Chivas el cetro en la última jornada. También conquistó el Campeón de Campeones.
Después se fue al Deportivo Toluca, luego al Atlas y al Laguna FC. Después fue nombrado técnico de la Selección mexicana.
En 1971 pasó a las filas del Club Deportivo y Social Jalisco para dirigir sólo tres partidos y después enrolarse con los Pumas, en la temporada 74-75 donde logró hacer dueño al equipo unamita de la Copa México y del título de Campeón de Campeones.
En 1976, fue contratado por los Tigres para salvarlos del descenso, objetivo que logró y a partir del cual entonces se le quedaría el apodo de “El Bombero”.
“Si me pusieron ‘El Bombero’ fue porque salvé a muchos equipos. Cuando alguno tenía problemas decían ‘¡llama al ‘Bombero’!’, porque yo he entrenado a Chivas, Atlas, Oro, Nacional, como cinco o seis equipos de aquí. La mayoría traían problemas para irse a segunda, y como yo sacaba al equipo de su problema por eso me decían así”, recuerda y esboza una sonrisa.
*¿Le gustaba su apodo? *Se le preguntó.
“Verdaderamente nunca lo pensé. Pero ahora como ya tengo muchos años, casi 100, no tiene chiste buscar cosas del pasado si me gustaba o no, no puedo vivir mejor que como vivo ahora, ya tengo todo y lo único que busco es tener una vida equilibrada, mi esposa y yo nos dedicamos a gozar la vida”.
Para la temporada 77-78 firmó con Tecos, equipo con el cual logró un gran torneo. En la 78-79 estuvo con Atlante, después con la UdeG del 79 al 82 y en ese mismo año pasó al León. Para 1983 fue al Morelia donde dirigió sólo un juego, regreso al León y después al Guadalajara en el torneo 89-90 donde los resultados no se le dieron como en su primera etapa y ahí prácticamente le llegó el retiro de las canchas.
Fékete asegura que su prioridad desde su alejamiento como técnico ha sido disfrutar de la vida y de sus logros, por los cuales incluso fue distinguido con una medalla por parte de su país.
Pero en los últimos años las enfermedades y una embolia cerebral lo han puesto delicado. Fekete asegura que poco sale a la calle, pero aun así no deja de intentar una vida normal.
“Yo nunca conocí las enfermedades, pero en los últimos años ya tengo muchos problemas. He sufrido muchas cosas y he tenido una operación que me ha provocado muchas cosas. Sufrí una embolia cerebral que es una enfermedad que da muchos muertos. Me estaba dando un shock que me tenía muerto, pero ahora es para mí un recuerdo. Yo vivo para contarlo.
“Manejo igual que antes, aunque voy a lugares a los que después no sé y me pierdo. Para regresar no me acuerdo y luego tengo que preguntar cómo volver a mi casa”.
—¿Quiénes son los jugadores que más recuerda de los que usted dirigió?
—No quiero decir nombres porque me parecería injusto, es algo en lo que creo que podría omitir a gente muy valiosa, porque yo dirigí a jugadores muy buenos, muy valiosos”.
FRASE
"Yo soy muy buen ‘bombero’ porque he salvado a muchos equipos en un futbol mexicano, que es de primera línea "
Arpad Fékete,
ex técnico.
Arpad Fékete Priska
Fecha de nacimiento: 5 de marzo de 1921
Lugar de nacimiento: Hungría
Club de debut como jugador: Ujpest FC de Budapest
Equipos como jugador: Ujpest, Carmen de Bucarest, Como Calcio 1907, Cagliari
Calcio, Spal 1907, Pro Sesto, Cerdeña
y Olimpia de Montpellier.
Equipos en México como técnico: Guadalajara,
Nacional, Oro, Toluca, Atlas, Pumas, Laguna, Jalisco, Tigres, UAG, Atlante, UdeG, León y Morelia.
Fékete, quien recientemente recibió también un reconocimiento por parte del Guadalajara, a quien le dio el segundo título de Liga, previo al enfrentamiento de la última fecha del torneo regular ante el Monterrey, se dijo contento, y si tuviera que escoger en otra vida alguna profesión, sería de nueva cuenta ligada al deporte, al futbol que tanto ama.
“Yo tengo mucho cariño por los equipos de Guadalajara, puede ser Chivas, Atlas, Oro o Tecos; esto es, porque trabajé muchas veces con ellos y me da mucha alegría encontrar a todas estas personas, porque son puros amigos. Igualmente no fui campeón, pero mí trabajo ha dejado muy buenas cosas en lo deportivo y todo México lo entiende”.
Fékete y sus recuerdos
Los años lo alejaron de las canchas, sin embargo, en la mirada del húngaro Fékete todavía existe un amor profundo por el futbol, cada rincón de su casa huele a este deporte de las patadas, cada muro tiene una historia que contar entre distinciones, reconocimientos, recortes de periódicos, medallas y algo de lo que más ganó: títulos.
Técnico de equipos como Chivas, Atlas, Oro, Pumas, Tigres, por mencionar sólo algunos, Fékete llegó a México casi por una situación fortuita. Y es que luego de haber sido contratado por un equipo de Nueva York, el cual dejó tras su partido de debut, según cuenta, luego de encontrarse en el descanso del primer tiempo con la sorpresa de que sus jugadores pedían cerveza y vino para refrescarse.
“Mi llegada a México es algo muy curioso y mucho tuvo que ver la suerte. En 1956 vine a Estados Unidos, como ya tenía bastante buen nombre dirigiendo en Europa, un promotor me pidió venir como técnico a Nueva York, pero en el primer partido, al medio tiempo para platicar cómo saldríamos para el segundo, un jugador dice: ‘¡me traen una cerveza!’, y otro pedía un vino, entonces yo les dije que eso de ‘chupar’ alcohol no iba con el futbol y como insistieron que estaban acostumbrados a eso, pues yo les dije que entonces jugarían solos”, recuerda un Fekete que parece nostálgico por el pasado.
“Hablé con el presidente y le dije que yo venía de países donde el futbol era como una religión y que venía a hacer las cosas con seriedad, no para chupar alcohol y le di las gracias, le dije que no me interesaba más y me fui”.
En su mente Fékete se disponía a volver a Europa, sin embargo, el destino le tenía en puerta una oferta que cambiaría su vida. Su renuncia por no estar de acuerdo con la indisciplina de su nuevo equipo tuvo ecos que llegaron hasta un promotor mexicano que se encontraba en Nueva York buscando justamente un estratega húngaro para las Chivas.
Querían uno de ese país por el grato sabor de boca que había dejado Jorge Orth, otro húngaro que había dejado al “Rebaño” para emigrar al futbol argentino con el River Plate.
“Después un promotor mexicano que estaba en Nueva York buscando un entrenador húngaro supo que yo había renunciado y me dijo que en Guadalajara habían tenido un entrenador de mi país que se llamaba Jorge Orth y que ya había terminado su contrato y se iba al River Plate, pero que querían otro y me dijo que hablaría con su presidente Evaristo Cárdenas para ver si le interesaba”, explica Fékete, sentado en su sillón favorito, mientras mueve las manos como queriendo tocar sus palabras.
“Él llamó y le dijo: ‘¡Oiga presidente, ya tengo un entrenador húngaro que acaba de renunciar de su equipo al medio tiempo y como usted quiere uno dígame!’ y para pronto me vine a Guadalajara para hablar con el señor Evaristo.
“Me pidió que le leyera mi currículo y me dijo que tenía mucho interés en mí. Ahí le dije que entonces firmábamos contrato, pero me dijo que le bastaba con mi palabra y que yo tenía mi lugar seguro, entonces comencé a trabajar un día después”.
Fékete saca del anecdotario vivencias de su niñez en Hungría y de su juventud como futbolista en equipos de países como Italia y Francia, pero invariablemente todo lo lleva a México, donde ya cumplió cinco décadas y media de residencia. Entonces la pregunta se vuelve casi obligada: ¿Se siente más mexicano que húngaro?
“Yo respeto mi nacionalidad de Hungría, pero tengo más simpatía como mexicano, porque a mí mi trabajo me ha dado muchas cosas, teniendo muy buenos resultados e incluso he dirigido también a la Selección mexicana y por eso me siento más mexicano que húngaro”, dice.
“Antes cada dos años iba a Hungría a visitar a mis familiares, pero después ya no pudimos ir, han muerto algunos, uno de mis hermanos ya murió y ahora no puedo ir por mi estado de salud, que no me permite viajar largo tiempo en avión; la última vez que fui a mi país fue hace siete años”.
Chivas
En su cabeza todavía no estaba la idea de que pasaría el resto de su vida en México, pero tras un primer año con Chivas en el que terminó tercero, y un año después, en la temporada 1958-59, le daría al Guadalajara su segundo título en la era profesional, lo marcaron y lo catapultaron a la cúspide y a la mira de muchos equipos que luego no lo dejarían volver a su patria.
“No lo pensé, pero los resultados se fueron dando de una manera muy buena, fue algo grande y debo decir que soy un hombre feliz de la vida, todos los resultados han estado a favor mío y eso me ha hecho muy, pero muy feliz, soy un hombre completo.
“Todo salió muy bien como jugador, como entrenador, he ganado buen dinero y todo ha sido muy bueno en mi vida. Vivo bien”.
En 1960, Fékete dejó al Guadalajara con una cosecha de dos títulos y dos Campeón de Campeones. Su destino ahora era el Oro Jalisco, equipo con el cual en su segunda temporada cuajó un nuevo título. Irónicamente le arrebató a Chivas el cetro en la última jornada. También conquistó el Campeón de Campeones.
Después se fue al Deportivo Toluca, luego al Atlas y al Laguna FC. Después fue nombrado técnico de la Selección mexicana.
En 1971 pasó a las filas del Club Deportivo y Social Jalisco para dirigir sólo tres partidos y después enrolarse con los Pumas, en la temporada 74-75 donde logró hacer dueño al equipo unamita de la Copa México y del título de Campeón de Campeones.
En 1976, fue contratado por los Tigres para salvarlos del descenso, objetivo que logró y a partir del cual entonces se le quedaría el apodo de “El Bombero”.
“Si me pusieron ‘El Bombero’ fue porque salvé a muchos equipos. Cuando alguno tenía problemas decían ‘¡llama al ‘Bombero’!’, porque yo he entrenado a Chivas, Atlas, Oro, Nacional, como cinco o seis equipos de aquí. La mayoría traían problemas para irse a segunda, y como yo sacaba al equipo de su problema por eso me decían así”, recuerda y esboza una sonrisa.
*¿Le gustaba su apodo? *Se le preguntó.
“Verdaderamente nunca lo pensé. Pero ahora como ya tengo muchos años, casi 100, no tiene chiste buscar cosas del pasado si me gustaba o no, no puedo vivir mejor que como vivo ahora, ya tengo todo y lo único que busco es tener una vida equilibrada, mi esposa y yo nos dedicamos a gozar la vida”.
Para la temporada 77-78 firmó con Tecos, equipo con el cual logró un gran torneo. En la 78-79 estuvo con Atlante, después con la UdeG del 79 al 82 y en ese mismo año pasó al León. Para 1983 fue al Morelia donde dirigió sólo un juego, regreso al León y después al Guadalajara en el torneo 89-90 donde los resultados no se le dieron como en su primera etapa y ahí prácticamente le llegó el retiro de las canchas.
Fékete asegura que su prioridad desde su alejamiento como técnico ha sido disfrutar de la vida y de sus logros, por los cuales incluso fue distinguido con una medalla por parte de su país.
Pero en los últimos años las enfermedades y una embolia cerebral lo han puesto delicado. Fekete asegura que poco sale a la calle, pero aun así no deja de intentar una vida normal.
“Yo nunca conocí las enfermedades, pero en los últimos años ya tengo muchos problemas. He sufrido muchas cosas y he tenido una operación que me ha provocado muchas cosas. Sufrí una embolia cerebral que es una enfermedad que da muchos muertos. Me estaba dando un shock que me tenía muerto, pero ahora es para mí un recuerdo. Yo vivo para contarlo.
“Manejo igual que antes, aunque voy a lugares a los que después no sé y me pierdo. Para regresar no me acuerdo y luego tengo que preguntar cómo volver a mi casa”.
—¿Quiénes son los jugadores que más recuerda de los que usted dirigió?
—No quiero decir nombres porque me parecería injusto, es algo en lo que creo que podría omitir a gente muy valiosa, porque yo dirigí a jugadores muy buenos, muy valiosos”.
FRASE
"Yo soy muy buen ‘bombero’ porque he salvado a muchos equipos en un futbol mexicano, que es de primera línea "
Arpad Fékete,
ex técnico.
Arpad Fékete Priska
Fecha de nacimiento: 5 de marzo de 1921
Lugar de nacimiento: Hungría
Club de debut como jugador: Ujpest FC de Budapest
Equipos como jugador: Ujpest, Carmen de Bucarest, Como Calcio 1907, Cagliari
Calcio, Spal 1907, Pro Sesto, Cerdeña
y Olimpia de Montpellier.
Equipos en México como técnico: Guadalajara,
Nacional, Oro, Toluca, Atlas, Pumas, Laguna, Jalisco, Tigres, UAG, Atlante, UdeG, León y Morelia.