Deportes
Aficiones se olvidan de la violencia en Querétaro
Simpatizantes de Gallos y Zorros tienen pequeños conatos, que no pasaron a mayores
QUERÉTARO, QUERÉTARO (24/FEB/2013).- El intenso y ordenado operativo de seguridad puede inhibir enfrentamientos masivos, pero no las pequeñas batallas.
Y es que pese a que los seguidores rojinegros pasaron más de seis horas resguardados en un traspatio de La Corregidora, se les permitía salir a comprar víveres —casi siempre bebidas alcohólicas—, siempre y cuando salieran en pequeños grupos y despojados de sus camisetas rojinegras.
Los operativos no pueden inhibir las ganas de pelear. Por eso, y pese a que estaban frente a una veintena de elementos policiacos, un pequeño grupo de seguidores de ambos equipos intentaron intercambiar golpes, y al no lograrlo, terminaron aventándose botellas de cerveza, que, en el caso de los rojinegros, incluso estaban llenas del vital líquido —al menos así lo consideran los barristas—.
La rápida intervención de los policías acabó con el conflicto, donde detuvieron a por lo menos cinco seguidores de cada equipo.
Acuden las familias
La publicitada violencia que se podría presentar en el Querétaro-Atlas no espantó a las familias locales, que llegaron al Estadio La Corregidora.
Alma Delia llegó con su hermana, su mamá y su sobrino Alan de tres años.
“Nosotras siempre venimos a apoyar al equipo y confiamos en que no pasará nada”, afirmó al llegar, sin el menor viso de temor.
Alma dijo que el inmueble es seguro y que confían en el operativo de seguridad. Por el contrario, la seguidora de los Gallos se trajo un amargo recuerdo de Guadalajara, precisamente en aquél partido donde los plumíferos descendieron frente a los Zorros.
El deseo de Alma, sin embargo, no era de revancha. “Queremos un partido de familia, como antes, que gane el mejor y ya”.
Sin contratiempos
Las porras del Atlas abandonaron La Corregidora sin contratiempos, luego de permanecer resguardados una hora por parte de la Policía Estatal.
Al silbatazo final, los porristas rojinegros fueron desalojados del estadio hacia el traspatio designado para guardar sus autobuses.
Unos metros atrás se registró un enfrentamiento entre la Policía municipal y Estatal contra miembros de la Resistencia Albiazul, que intentaron acercarse a la zona designada para resguardo de los seguidores del Atlas.
Tras desahogarse el tránsito en las avenidas aledañas al estadio, los autobuses rojinegros salieron fuertemente resguardados para ser conducidos a la caseta para tomar la carretera de regreso a Guadalajara.
Mario Valdez/Enviado
LA CIFRA
1 hora después de finalizado el juego, salieron las porras rojinegras
REPORTE
Once heridos, pero no de gravedad
La Unidad Estatal de Protección Civil, encabezada por Gerardo Quirarte, reportó un saldo final de 11 personas lesionadas, tras las pequeñas riñas, pero ninguna fue considerada de gravedad. Entre ellas hubo dos polícias descalabrados.
FRASE
"El saldo al final fueron algunos conatos de riña, pero nada fuerte, el operativo podemos calificarlo de exitoso".
Gerardo Quirarte, director de Protección Civil de Querétaro.
Y es que pese a que los seguidores rojinegros pasaron más de seis horas resguardados en un traspatio de La Corregidora, se les permitía salir a comprar víveres —casi siempre bebidas alcohólicas—, siempre y cuando salieran en pequeños grupos y despojados de sus camisetas rojinegras.
Los operativos no pueden inhibir las ganas de pelear. Por eso, y pese a que estaban frente a una veintena de elementos policiacos, un pequeño grupo de seguidores de ambos equipos intentaron intercambiar golpes, y al no lograrlo, terminaron aventándose botellas de cerveza, que, en el caso de los rojinegros, incluso estaban llenas del vital líquido —al menos así lo consideran los barristas—.
La rápida intervención de los policías acabó con el conflicto, donde detuvieron a por lo menos cinco seguidores de cada equipo.
Acuden las familias
La publicitada violencia que se podría presentar en el Querétaro-Atlas no espantó a las familias locales, que llegaron al Estadio La Corregidora.
Alma Delia llegó con su hermana, su mamá y su sobrino Alan de tres años.
“Nosotras siempre venimos a apoyar al equipo y confiamos en que no pasará nada”, afirmó al llegar, sin el menor viso de temor.
Alma dijo que el inmueble es seguro y que confían en el operativo de seguridad. Por el contrario, la seguidora de los Gallos se trajo un amargo recuerdo de Guadalajara, precisamente en aquél partido donde los plumíferos descendieron frente a los Zorros.
El deseo de Alma, sin embargo, no era de revancha. “Queremos un partido de familia, como antes, que gane el mejor y ya”.
Sin contratiempos
Las porras del Atlas abandonaron La Corregidora sin contratiempos, luego de permanecer resguardados una hora por parte de la Policía Estatal.
Al silbatazo final, los porristas rojinegros fueron desalojados del estadio hacia el traspatio designado para guardar sus autobuses.
Unos metros atrás se registró un enfrentamiento entre la Policía municipal y Estatal contra miembros de la Resistencia Albiazul, que intentaron acercarse a la zona designada para resguardo de los seguidores del Atlas.
Tras desahogarse el tránsito en las avenidas aledañas al estadio, los autobuses rojinegros salieron fuertemente resguardados para ser conducidos a la caseta para tomar la carretera de regreso a Guadalajara.
Mario Valdez/Enviado
LA CIFRA
1 hora después de finalizado el juego, salieron las porras rojinegras
REPORTE
Once heridos, pero no de gravedad
La Unidad Estatal de Protección Civil, encabezada por Gerardo Quirarte, reportó un saldo final de 11 personas lesionadas, tras las pequeñas riñas, pero ninguna fue considerada de gravedad. Entre ellas hubo dos polícias descalabrados.
FRASE
"El saldo al final fueron algunos conatos de riña, pero nada fuerte, el operativo podemos calificarlo de exitoso".
Gerardo Quirarte, director de Protección Civil de Querétaro.