Deportes
Aficionados viven fiesta afuera del Omnilife
Las Chivas se enfrentan en casa a los Tigres
GUADALAJARA, JALISCO (02/MAR/2014).- Josué Álvarez y su hijo son de los aficionados que cada quince días asisten al Estadio Omnilife para apoyar a
Chivas, pero este domingo vienen más motivados por el ambiente que se viviría ante la visita de Tigres, predicción que se cumplió. Y es que el área de comida es una fiesta llena de actividades para toda la familia.
"Oímos que iba a estar bueno el ambiente, y así es, está mejor que otros partidos", contó el hombre en entrevista para este medio". Padre e hijo salieron de su casa en Tonalá después de las 13:00 horas, y después de dos horas y tres camiones abordados arribaron al inmueble plateado, "nos gusta llegar temprano y comer algo, o comprar un refresco". El niño de diez años, cuya mejilla luce pintada con un escudo del Guadalajara, confirma con la cabeza lo que dice su padre y añade con seguridad que Chivas va a vencer al equipo rival.
Alrededor de ellos, aproximadamente dos mil personas degustan de tortas ahogadas, papas, loches, en el área de comida del estadio. Desde las 15:00 horas convirtieron el sitio en una verdadera fiesta futbolera: competencias de dominadas, espectáculos de bailes, retas infantiles, entre otras actividades, acompañadas de fondo por el sonido del mariachi.La mayoría de los aficionados lucía camisa rojiblanca.
En el otro extremo del estadio, apostados a las afueras se encuentran 80 camiones de Tigres, según la cifra que otorgó el presidente del equipo. Los casi ocho mil aficionados vinieron del norte para hacer su propia celebración: carne asada, cervezas y cánticos para apoyar a su equipo.
EL INFORMADOR / ILSE MARTÍNEZ
"Oímos que iba a estar bueno el ambiente, y así es, está mejor que otros partidos", contó el hombre en entrevista para este medio". Padre e hijo salieron de su casa en Tonalá después de las 13:00 horas, y después de dos horas y tres camiones abordados arribaron al inmueble plateado, "nos gusta llegar temprano y comer algo, o comprar un refresco". El niño de diez años, cuya mejilla luce pintada con un escudo del Guadalajara, confirma con la cabeza lo que dice su padre y añade con seguridad que Chivas va a vencer al equipo rival.
Alrededor de ellos, aproximadamente dos mil personas degustan de tortas ahogadas, papas, loches, en el área de comida del estadio. Desde las 15:00 horas convirtieron el sitio en una verdadera fiesta futbolera: competencias de dominadas, espectáculos de bailes, retas infantiles, entre otras actividades, acompañadas de fondo por el sonido del mariachi.La mayoría de los aficionados lucía camisa rojiblanca.
En el otro extremo del estadio, apostados a las afueras se encuentran 80 camiones de Tigres, según la cifra que otorgó el presidente del equipo. Los casi ocho mil aficionados vinieron del norte para hacer su propia celebración: carne asada, cervezas y cánticos para apoyar a su equipo.
EL INFORMADOR / ILSE MARTÍNEZ