Cultura
Viena alberga el único museo de obras de arte falsificadas de Europa
El particular museo llamado Fälschermuseum (Museo de los Falsificadores, en alemán) expone replicas de obras de pintores reconocidos
VIENA, AUSTRIA (08/FEB/2013).- En Viena existe un insólito museo de arte en el que las obras que cuelgan de sus paredes y las postales que puede comprar el visitante como recuerdo tienen la misma autenticidad: ninguna.
Todos los cuadros expuestos en el llamado Fälschermuseum (Museo de los Falsificadores, en alemán) están firmados por los más famosos imitadores de arte como el británico Tom Keating (1917-1984), el holandés Han van Meegeren (1889-1947) o el alemán Konrad Kujau (1938-2000).
La colección abarca cuadros y bocetos falsos de genios del arte universal como Rafael, Van Gogh, Monet, Rembrandt, Schiele o Klimt. La directora del museo, Diane Grobe, aseguró que hoy en día el de falsificador de maestros antiguos es un “oficio” en vías de extinción.
Imitar el estilo y la textura de las grandes pinturas clásicas “implica una elaboración minuciosa y una inversión considerable en materiales originales que no son fáciles de conseguir”, como los aglutinantes, pigmentos o matizadores, explicó.
“Como consecuencia, los copistas contemporáneos arriesgan menos y prefieren falsificar obras abstractas que no requieran tanto esfuerzo de producción”, aseguró la directora.
Grobe indicó que se estima que del 10 a 15 por ciento de las obras que se exhiben en las pinacotecas en todo el mundo podrían ser falsificaciones, y en algunos casos se ha tardado décadas en descubrir que no se trataba de un original.
El insólito museo vienés no solo ilustra acerca de las historias más extravagantes de los falsificadores más famosos, sino que también relata curiosidadecomo el caso del renacentista Miguel Ángel, considerado como uno de los primeros “falsificadores” de la historia del arte.
Durante su período de formación, con apenas 15 años, calcó en su taller un cuadro de forma tan exacta que, a la hora de devolverlo, se quedó con el original y entregó el duplicado.
Todos los cuadros expuestos en el llamado Fälschermuseum (Museo de los Falsificadores, en alemán) están firmados por los más famosos imitadores de arte como el británico Tom Keating (1917-1984), el holandés Han van Meegeren (1889-1947) o el alemán Konrad Kujau (1938-2000).
La colección abarca cuadros y bocetos falsos de genios del arte universal como Rafael, Van Gogh, Monet, Rembrandt, Schiele o Klimt. La directora del museo, Diane Grobe, aseguró que hoy en día el de falsificador de maestros antiguos es un “oficio” en vías de extinción.
Imitar el estilo y la textura de las grandes pinturas clásicas “implica una elaboración minuciosa y una inversión considerable en materiales originales que no son fáciles de conseguir”, como los aglutinantes, pigmentos o matizadores, explicó.
“Como consecuencia, los copistas contemporáneos arriesgan menos y prefieren falsificar obras abstractas que no requieran tanto esfuerzo de producción”, aseguró la directora.
Grobe indicó que se estima que del 10 a 15 por ciento de las obras que se exhiben en las pinacotecas en todo el mundo podrían ser falsificaciones, y en algunos casos se ha tardado décadas en descubrir que no se trataba de un original.
El insólito museo vienés no solo ilustra acerca de las historias más extravagantes de los falsificadores más famosos, sino que también relata curiosidadecomo el caso del renacentista Miguel Ángel, considerado como uno de los primeros “falsificadores” de la historia del arte.
Durante su período de formación, con apenas 15 años, calcó en su taller un cuadro de forma tan exacta que, a la hora de devolverlo, se quedó con el original y entregó el duplicado.