Cultura
Rivelino, una voz para contar silencios
El artista jalisciense lleva su magna exposición de 11 esculturas de bronce a Postdam, Alemania, su cuarta escala en Europa
VEA AQUÍ LA FOTOGALERÍA DE SU OBRA
GUADALAJARA, JALISCO (13/JUL/2010).- Donde reina el silencio, todo habla. En los muros, la naturaleza se transforma en comunión con las ideas del artista: es el estudio de Rivelino, reinterpretación de un laboratorio donde la creatividad cobra vida en las manos de quienes ahí trabajan.
Crisálidas y semillas germinando recorren las paredes del recinto donde el artista jalisciense lleva a monumentales cuadros y efigies su estética, en la que diversos metales, cerámica, barro y fibras como algodón y papel están presentes.
No es a través de sus palabras sino de su obra que Rivelino comunica su forma de entender el mundo y, en específico, a las sociedades. Inquieto investigador de la conducta humana, el artista nacido en San José de Gracia, Jalisco, cambió el consultorio del psicólogo que pudo ser por la experiencia orgánica de trabajar con metales, arcillas y pintura para crear. Nada es obra de la casualidad, y todo se resume en la sencilla premisa de su vocación: “prefiero ser un artista feliz aficionado a la psicología, que un psicólogo infeliz aficionado al arte”.
En el centro de su santuario, anclado en el corazón de la capital del país, un guardián (el onceavo busto de bronce de la exposición Nuestros silencios que ha recorrido Portugal, España y Bélgica) observa el trabajo de todo su equipo, custodia el recinto y comunica, aún con la boca cerrada por una placa. Es en este escenario donde todo sucede.
Un principio natural
La historia de cómo Rivelino decidió que su propuesta estética fuera accesible para que se contemplara no sólo con los ojos sino también con las manos, tiene un principio personal difícil de adivinar: su mejor amiga de la infancia es ciega e interpretar el mundo desde ese ángulo, es algo que el artista no olvida; lo evidencia un anillo en su mano en el que su nombre está escrito en braille.
Para entender la exposición Nuestros silencios hay que sentirla, a primera vista los 10 guardianes -bustos colosales de casi cuatro metros de altura- llevan la boca sellada por una placa. Uno tras otro revelan un poderoso mensaje: la necesidad de expresarse y la censura.
Rivelino apostó por una exposición que invitara a reflexionar sobre todos esos mensajes que se callan. “Merecía toda mi atención gritarle a la gente a través de 11 esculturas que era importante hablar, decir que los niños merecen el 100% de atención o pedir que no golpeen a las mujeres; hay millones de cosas que son importantes y que hay que decir. Nuestros silencios intentan ser un granito de arena que diga ‘hablen’, intento decirle uno a uno al espectador y en silencio: ‘habla’. De ahí que sea pública la exposición, al aire libre y en la que pueda aproximarse cualquier persona, de cualquier edad, capacidad física y estrato social”.
Sin embargo la Caja táctil, la escultura número 11 y distinta al resto de los guardianes, permite un diálogo con los espectadores invidentes y los niños, es desde su apertura en Lisboa, la que más satisfacciones le ha traído al artista. “Traté de hacer una exposición que nos involucre a todos. Creí que tenía que ser de acuerdo al tema, grandota, y eso hizo que las placas que cubren la boca de las esculturas quedaran fuera del alcance de los niños y de las sensaciones de los ciegos, cuando me di cuenta de eso fue un momento muy fuerte. Afortunadamente fue sólo por un breve momento y traté de remediarlo creando un cubo de acero que me ayudó a construir una comunidad de ciegos que se dio cita en el estudio y me ayudó a perfeccionarla”.
La exposición, que hizo su primer arribo en Lisboa, Portugal, ha dejado a su paso por otras ciudades como Madrid y Bruselas un grato sabor de boca para el artista; ahora toca el turno de Alemania, y será Postdam la sede, donde se inaugure este jueves 1|5 de julio.
-- ¿Cómo encontraste tu estética?
-- Desde el principio tengo identificado el punto que creo debe ocupar mi propuesta y mi discurso. Creo en los mismos materiales y los mismos discursos. Hay una frase en la psicología que dice: “Infancia es destino”. Crecí en los Altos de Jalisco, donde se cultivaba agave y donde se criaban todo tipo de animales. Ahí la gente convive muy de cerca, van a la iglesia a la misma hora y ese contacto tan cercano con la naturaleza me hizo llevar a mis cuadros esos elementos. (...) La estética de la obra, deviene de un estudio de todas las culturas antiguas, desde el México prehispánico hasta las culturas originarias de las regiones de Sudamérica, África y Asia.
-- ¿Cómo fue recibida la exposición “Nuestros silencios” en el extranjero?
-- Cada lugar tiene su propia manera de recibirla. Todos los lugares desde el pueblo más pequeño hasta la ciudad más grande tienen grandes silencios. La muestra de que haya quien denuncie da como resultado un avance social; la obra no tiene ningún letrero político, ni es una provocación, es una exposición de esculturas con un concepto social.
-- ¿Qué significa para ti representar al país?
-- Una responsabilidad muy grande. Creo que México por sí solo es un embajador cultural en el mundo, muchas veces me preguntan “¿qué se siente vivir en un país que exporta balazos?”, es ahí cuando entra la responsabilidad de decirles que no es un país que exporta balazos, es verdad que una bomba hace más ruido que dos millones de actos de bondad, que suceden todos los días y quiero que éstos sean los que se tomen en cuenta.
- ¿Es difícil ser un artista en México?
- Como a cualquier otro artista, me hicieron a un lado. Estoy muchas veces en esa circunstancia; no porque pases una valla ya no te encuentras con dificultades. Cada día se tienen que construir las cosas. Todos tenemos exactamente lo que merecemos, al margen de que haya injusticias y accidentes. Qué tanto trabajas en algo es la medida en la que los resultados regresan. La vida es como el juego de Serpientes y Escaleras, no sabemos con quién te vas a topar mañana, pero sí podemos planear con quién queremos encontrarnos y eso puede hacer que cambien las cosas.
-- ¿Qué tan autocrítico eres?
-- Mucho, y me rodeo de gente que sea el doble para que me ayude a mantener los pies en la tierra. Lo más importante que hace un artista es su trabajo, si algo que está afuera cobra más importancia que la obra algo está saliéndose de control.
EL INFORMADOR/ Rosa Elia Reyes
Navega: www.rivelino.com.mx * www.nuestrossilencios.com.mx
Lo que viene
Prepara exposición en México
Rivelino se encuentra en pláticas para llevar una pieza importante al pabellón de México en la Expo Universal Shanghai 2010. “El hecho de que tu país escoja tu trabajo como su representante, entre los millones de mexicanos haciendo cosas importantes, es muy halagador”.
Aunque muchos estados de la República conocen el trabajo del artista jalisciense -sobre todo en el centro y Sur del país-, su tierra aún no recibe una de sus exposiciones, por lo que confía en venir con una propuesta de alto impacto. “El año cerrará con Nuestros silencios en Londres, tratando de generar una salida espectacular rumbo a Francia, cerrando el año del Bicentenario de la Independencia y arrancar el Año de México en Francia, confiando en que la exposición llegue a México en agosto de 2011”.
La próxima escultura, Dentro de, está programada para noviembre. Es una obra en dos tiempos: “Una parte se inaugurará en un museo en Oaxaca y otra en un museo de la Ciudad de México, y recorrerán hacia el Norte y hacia el Sur; en algún momento se van a encontrar”. Al interior se proyectarán imágenes fuertes y en otra se recrea la sensación de la luz al final del túnel, y surge a partir de la caja táctil de Nuestros silencios.
PERFIL
Un artista de las palabras
Rivelino Moreno Valle (1973) es originario de San José de Gracia, Jalisco inicia su carrera como artista autodidacta y se formó en la escuela de Bellas Artes en la capital del país. Artistas como José Clemente Orozco, Rufino Tamayo o Picasso son piedras angulares en su visión artística. Su obra, que se desarrolla con materiales como hierro, cobre, madera, pintura, papel o cerámica, ha recorrido diversos estados de la República. Ha llevado al extranjero exposiciones como Zion, una colección de 50 piezas de pequeño formato. Nuestros silencios, la actual muestra que ha visitado países como Portugal, España, Bélgica y ahora Alemania, continuará su viaje por Italia, Inglaterra y Francia antes de llegar a México.
“Todos los días debemos tocar puertas, el 99% están cerradas, pero no hay que dejar de intentarlo”
“México es un país de artistas; hay que recobrar la valentía y el liderazgo que siempre tuvo para hacer cosas a nivel internacional”
Rivelino, artista plástico
GUADALAJARA, JALISCO (13/JUL/2010).- Donde reina el silencio, todo habla. En los muros, la naturaleza se transforma en comunión con las ideas del artista: es el estudio de Rivelino, reinterpretación de un laboratorio donde la creatividad cobra vida en las manos de quienes ahí trabajan.
Crisálidas y semillas germinando recorren las paredes del recinto donde el artista jalisciense lleva a monumentales cuadros y efigies su estética, en la que diversos metales, cerámica, barro y fibras como algodón y papel están presentes.
No es a través de sus palabras sino de su obra que Rivelino comunica su forma de entender el mundo y, en específico, a las sociedades. Inquieto investigador de la conducta humana, el artista nacido en San José de Gracia, Jalisco, cambió el consultorio del psicólogo que pudo ser por la experiencia orgánica de trabajar con metales, arcillas y pintura para crear. Nada es obra de la casualidad, y todo se resume en la sencilla premisa de su vocación: “prefiero ser un artista feliz aficionado a la psicología, que un psicólogo infeliz aficionado al arte”.
En el centro de su santuario, anclado en el corazón de la capital del país, un guardián (el onceavo busto de bronce de la exposición Nuestros silencios que ha recorrido Portugal, España y Bélgica) observa el trabajo de todo su equipo, custodia el recinto y comunica, aún con la boca cerrada por una placa. Es en este escenario donde todo sucede.
Un principio natural
La historia de cómo Rivelino decidió que su propuesta estética fuera accesible para que se contemplara no sólo con los ojos sino también con las manos, tiene un principio personal difícil de adivinar: su mejor amiga de la infancia es ciega e interpretar el mundo desde ese ángulo, es algo que el artista no olvida; lo evidencia un anillo en su mano en el que su nombre está escrito en braille.
Para entender la exposición Nuestros silencios hay que sentirla, a primera vista los 10 guardianes -bustos colosales de casi cuatro metros de altura- llevan la boca sellada por una placa. Uno tras otro revelan un poderoso mensaje: la necesidad de expresarse y la censura.
Rivelino apostó por una exposición que invitara a reflexionar sobre todos esos mensajes que se callan. “Merecía toda mi atención gritarle a la gente a través de 11 esculturas que era importante hablar, decir que los niños merecen el 100% de atención o pedir que no golpeen a las mujeres; hay millones de cosas que son importantes y que hay que decir. Nuestros silencios intentan ser un granito de arena que diga ‘hablen’, intento decirle uno a uno al espectador y en silencio: ‘habla’. De ahí que sea pública la exposición, al aire libre y en la que pueda aproximarse cualquier persona, de cualquier edad, capacidad física y estrato social”.
Sin embargo la Caja táctil, la escultura número 11 y distinta al resto de los guardianes, permite un diálogo con los espectadores invidentes y los niños, es desde su apertura en Lisboa, la que más satisfacciones le ha traído al artista. “Traté de hacer una exposición que nos involucre a todos. Creí que tenía que ser de acuerdo al tema, grandota, y eso hizo que las placas que cubren la boca de las esculturas quedaran fuera del alcance de los niños y de las sensaciones de los ciegos, cuando me di cuenta de eso fue un momento muy fuerte. Afortunadamente fue sólo por un breve momento y traté de remediarlo creando un cubo de acero que me ayudó a construir una comunidad de ciegos que se dio cita en el estudio y me ayudó a perfeccionarla”.
La exposición, que hizo su primer arribo en Lisboa, Portugal, ha dejado a su paso por otras ciudades como Madrid y Bruselas un grato sabor de boca para el artista; ahora toca el turno de Alemania, y será Postdam la sede, donde se inaugure este jueves 1|5 de julio.
-- ¿Cómo encontraste tu estética?
-- Desde el principio tengo identificado el punto que creo debe ocupar mi propuesta y mi discurso. Creo en los mismos materiales y los mismos discursos. Hay una frase en la psicología que dice: “Infancia es destino”. Crecí en los Altos de Jalisco, donde se cultivaba agave y donde se criaban todo tipo de animales. Ahí la gente convive muy de cerca, van a la iglesia a la misma hora y ese contacto tan cercano con la naturaleza me hizo llevar a mis cuadros esos elementos. (...) La estética de la obra, deviene de un estudio de todas las culturas antiguas, desde el México prehispánico hasta las culturas originarias de las regiones de Sudamérica, África y Asia.
-- ¿Cómo fue recibida la exposición “Nuestros silencios” en el extranjero?
-- Cada lugar tiene su propia manera de recibirla. Todos los lugares desde el pueblo más pequeño hasta la ciudad más grande tienen grandes silencios. La muestra de que haya quien denuncie da como resultado un avance social; la obra no tiene ningún letrero político, ni es una provocación, es una exposición de esculturas con un concepto social.
-- ¿Qué significa para ti representar al país?
-- Una responsabilidad muy grande. Creo que México por sí solo es un embajador cultural en el mundo, muchas veces me preguntan “¿qué se siente vivir en un país que exporta balazos?”, es ahí cuando entra la responsabilidad de decirles que no es un país que exporta balazos, es verdad que una bomba hace más ruido que dos millones de actos de bondad, que suceden todos los días y quiero que éstos sean los que se tomen en cuenta.
- ¿Es difícil ser un artista en México?
- Como a cualquier otro artista, me hicieron a un lado. Estoy muchas veces en esa circunstancia; no porque pases una valla ya no te encuentras con dificultades. Cada día se tienen que construir las cosas. Todos tenemos exactamente lo que merecemos, al margen de que haya injusticias y accidentes. Qué tanto trabajas en algo es la medida en la que los resultados regresan. La vida es como el juego de Serpientes y Escaleras, no sabemos con quién te vas a topar mañana, pero sí podemos planear con quién queremos encontrarnos y eso puede hacer que cambien las cosas.
-- ¿Qué tan autocrítico eres?
-- Mucho, y me rodeo de gente que sea el doble para que me ayude a mantener los pies en la tierra. Lo más importante que hace un artista es su trabajo, si algo que está afuera cobra más importancia que la obra algo está saliéndose de control.
EL INFORMADOR/ Rosa Elia Reyes
Navega: www.rivelino.com.mx * www.nuestrossilencios.com.mx
Lo que viene
Prepara exposición en México
Rivelino se encuentra en pláticas para llevar una pieza importante al pabellón de México en la Expo Universal Shanghai 2010. “El hecho de que tu país escoja tu trabajo como su representante, entre los millones de mexicanos haciendo cosas importantes, es muy halagador”.
Aunque muchos estados de la República conocen el trabajo del artista jalisciense -sobre todo en el centro y Sur del país-, su tierra aún no recibe una de sus exposiciones, por lo que confía en venir con una propuesta de alto impacto. “El año cerrará con Nuestros silencios en Londres, tratando de generar una salida espectacular rumbo a Francia, cerrando el año del Bicentenario de la Independencia y arrancar el Año de México en Francia, confiando en que la exposición llegue a México en agosto de 2011”.
La próxima escultura, Dentro de, está programada para noviembre. Es una obra en dos tiempos: “Una parte se inaugurará en un museo en Oaxaca y otra en un museo de la Ciudad de México, y recorrerán hacia el Norte y hacia el Sur; en algún momento se van a encontrar”. Al interior se proyectarán imágenes fuertes y en otra se recrea la sensación de la luz al final del túnel, y surge a partir de la caja táctil de Nuestros silencios.
PERFIL
Un artista de las palabras
Rivelino Moreno Valle (1973) es originario de San José de Gracia, Jalisco inicia su carrera como artista autodidacta y se formó en la escuela de Bellas Artes en la capital del país. Artistas como José Clemente Orozco, Rufino Tamayo o Picasso son piedras angulares en su visión artística. Su obra, que se desarrolla con materiales como hierro, cobre, madera, pintura, papel o cerámica, ha recorrido diversos estados de la República. Ha llevado al extranjero exposiciones como Zion, una colección de 50 piezas de pequeño formato. Nuestros silencios, la actual muestra que ha visitado países como Portugal, España, Bélgica y ahora Alemania, continuará su viaje por Italia, Inglaterra y Francia antes de llegar a México.
“Todos los días debemos tocar puertas, el 99% están cerradas, pero no hay que dejar de intentarlo”
“México es un país de artistas; hay que recobrar la valentía y el liderazgo que siempre tuvo para hacer cosas a nivel internacional”
Rivelino, artista plástico