Cultura

Revisan legado de la primera fotógrafa muerta en guerra

Su historia impactó porque fue la primera fotoperiodista que falleció en un conflicto y porque era la pareja sentimental y profesional de Robert Capa; hoy la recuerdan

GUADALAJARA, JALISCO (01/AGO/2010).-  El Partido Comunista Francés consideró en 1937 a Gerda Taro como “mártir antifascista”, después de que la encontraron muerta en Brunete (Madrid), a los 26 años, bajo las cadenas de un tanque republicano que aplastó literalmente la mitad de su cuerpo.

Su historia impactó porque fue la primera fotoperiodista que falleció en un conflicto y porque era la pareja sentimental y profesional de Robert Capa, cofundador de la agencia francesa Magnum.

Pero el tiempo pone a cada uno en su lugar. Cuando se cumple el centenario de su natalicio, 1 de agosto de 1910, su valía se empieza a respetar independientemente de Robert Capa, ante todo por las tesis de dos investigadores Irme Shaber y François Maspero, y la labor del Internacional Center of Photography (ICP) de Nueva York.

La dificultad para estudiar el legado de Gerda Taro estriba en que su carrera fotográfica es breve, teniendo en cuenta que murió unos días antes de cumplir 27 años, y que en una gran parte de su trayectoria trabajó como agente y en colaboración con Robert Capa.

La alemana Gerda Taro y el húngaro Robert Capa --cuyos nombres originales eran Gerta Pohorylle y Endre Friedman-- decidieron inventarse la figura de un fotógrafo con glamour llamado Robert Capa en un París de Entreguerras de 1936.

La jugada fue efectiva hasta que les descubrieron, de ahí que parte de los contactos de las fotografías estén firmadas como "Capa" y "Capa-Taro", aunque los investigadores mantienen la teoría que los dos trabajaron conjuntamente y firmaron sus tomas como "Capa".

Y ahí radica el problema: definir el estilo de la mirada de Taro es complicado debido a la brevedad de su carrera profesional, que se desarrolló en la cobertura del bando republicano de la Guerra Civil española.

Por lo que sus biógrafos Shaber y Maspero y los comisarios del International Center of Photography toman como referencia sus fotos de la contienda española, donde se tiene constancia que se separó de Capa, que firmó sus fotos y que trabajó para revistas y diarios franceses.

Ello conlleva una revisión de las atribuciones de las fotos de Capa, ya que ningún familiar de Taro (1910-1937) sobrevivió, debido a que eran judíos y murieron durante el régimen nazi. En cambio, a la muerte de Capa su archivo pasó a manos de su hermano y de Magnum.

De ahí que se haya encontrado "en el reverso de pruebas de contacto de negativos de la época, la leyenda 'Photo Gerda Taro, Black Star', que ha sido tachada por 'Credit Robert Capa-Magnum'”, según explica François Maspero, autor de Gerda Taro, la sombra de una fotógrafa.

Hace tres años, el ICP, que alberga la mayor colección de fotos de Gerda Taro, organizó una monográfica de la fotógrafa que ahora acoge hasta septiembre próximo el Círculo de Bellas Artes de Madrid bajo el título Gerda Taro/This is War! Robert Capa at Work.

Además, el próximo 24 de septiembre el ICP inaugura la exposición La Maleta Mexicana, con trabajos de Taro, Capa y Chim (David Seymour), lo que permitirá más revisiones de la fotógrafa.

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