Cultura
Ramírez Godoy rescata obra de Diego de Cuentas
Cuatro de las pinturas del destacado autor del virreinato están albergadas en el Museo Regional de la ciudad
GUADALAJARA, JALISCO (23/NOV/2010).- El trabajo del pintor del periodo virreinal Diego de Cuentas y sus obras son rescatadas en una investigación de Guillermo Ramírez Godoy, editada por la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco, que se presentará esta noche, a las 20:00 horas.
Aunque el nombre de Diego de Cuentas puede resultar poco común para la mayoría de los tapatíos, pero no su trabajo pictórico, ya que una de las obras más relevantes del guanajuatense es el mural ubicado en el Templo de la Merced, así como cuatro cuadros albergados en el Museo Regional de Guadalajara (uno de ellos es La Santísima Trinidad y los siete arcángeles, que se da a conocer en la publicación de Ramírez Godoy).
Bajo el título Diego de Cuentas, el perfil barroco de Guadalajara, el tapatío presenta una investigación que no sólo presenta el legado del pintor, sino también una serie de documentos como el testamento y las escrituras de la casa donde vivió el autor del mural del Templo de la Merced.
“Aunque nació en Acámbaro (Guanajuato), su trabajo está en la ciudad y su pieza más importante es La glorificación de la orden de la Merced, que se encuentra en dicho templo. Diego de Cuentas es el pintor virreinal con mayor popularidad en Guadalajara, pero no en el país porque no radicó en la capital del país”, afirma Ramírez Godoy.
El investigador define al pintor como “un hombre místico, apegado a la religión y a su familia, con una gran sensibilidad y conocimientos pictóricos, un personaje que buscó ser diferente porque su obra deja ver ciertas búsquedas, pretendiendo ser original”.
El lenguaje
El trabajo de Diego de Cuentas está asociado con la corriente barroca del virreinato. “Su lenguaje pictórico está bajo la influencia de pintores como Bartolomé Esteban Murillo” y por las propuestas de la Nueva España del siglo XVIII.
El investigador agrega que la característica de dicho lenguaje artístico es “la dulzura representada en el rostro de los personajes, los colores menos intensos y una menor profundidad en el claroscuro”.
Un ejemplo de lo anterior es el mural del templo de La Merced fue la primera obra que Diego de Cuentas realizó en Guadalajara.
Otro de sus trabajos destacados es sobre la iconografía de la Santísima Trinidad, como lo demuestra una imagen resguardada en el Museo Regional.
La Trinidad es un tema que se ha abordado desde la Edad Media debido a que “contiene partes muy importantes del credo católico y ha sido representada de dos formas: la clásica, donde el Espíritu Santo es una paloma blanca, y la antropomorfa, donde el Espíritu Santo aparece como un hombre joven vestido con una túnica roja. Esta última iconografía fue muy popular en el siglo XVIII, sobre todo en la Nueva España”, comenta el autor.
“Este trabajo busca resaltar la obra de este pintor de la Colonia y mi propósito es que la población de Guadalajara conozca a los artistas del virreinato, del siglo XIX y del XX que han surgido en Guadalajara, cantera de la plástica en México”, puntualiza el autor.
Perfil
Autodidacta
Guillermo Ramírez Godoy nació en Guadalajara, en 1943. Se graduó como contador público, pero su interés por el arte y la música le llevó a estudiar de manera autodidacta y con profesores. A los 30 años comenzó su formación en Historia del Arte y en la investigación de la pintura jalisciense.
A la par de su trabajo de investigación, ha impartido conciertos en diferentes foros de la ciudad. Fue fundador de la Sociedad Amigos de la Guitarra de Guadalajara.
Como autor ha publicado los libros Cuatro siglos de pintura jalisciense, Ramas de identidad. Historia y conceptos de la cultura y el arte popular, La pintura jalisciense en el siglo XX e Historia abreviada de la pintura del siglo XX en Guadalajara, entre otros títulos.
Presentación Diego de Cuentas, de Guillermo Ramírez Godoy / Mañana, a las 20:00 horas / Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística de Jalisco (Fray Juan Zumárraga 480, esquina Tepeyac) / Entrada libre
Aunque el nombre de Diego de Cuentas puede resultar poco común para la mayoría de los tapatíos, pero no su trabajo pictórico, ya que una de las obras más relevantes del guanajuatense es el mural ubicado en el Templo de la Merced, así como cuatro cuadros albergados en el Museo Regional de Guadalajara (uno de ellos es La Santísima Trinidad y los siete arcángeles, que se da a conocer en la publicación de Ramírez Godoy).
Bajo el título Diego de Cuentas, el perfil barroco de Guadalajara, el tapatío presenta una investigación que no sólo presenta el legado del pintor, sino también una serie de documentos como el testamento y las escrituras de la casa donde vivió el autor del mural del Templo de la Merced.
“Aunque nació en Acámbaro (Guanajuato), su trabajo está en la ciudad y su pieza más importante es La glorificación de la orden de la Merced, que se encuentra en dicho templo. Diego de Cuentas es el pintor virreinal con mayor popularidad en Guadalajara, pero no en el país porque no radicó en la capital del país”, afirma Ramírez Godoy.
El investigador define al pintor como “un hombre místico, apegado a la religión y a su familia, con una gran sensibilidad y conocimientos pictóricos, un personaje que buscó ser diferente porque su obra deja ver ciertas búsquedas, pretendiendo ser original”.
El lenguaje
El trabajo de Diego de Cuentas está asociado con la corriente barroca del virreinato. “Su lenguaje pictórico está bajo la influencia de pintores como Bartolomé Esteban Murillo” y por las propuestas de la Nueva España del siglo XVIII.
El investigador agrega que la característica de dicho lenguaje artístico es “la dulzura representada en el rostro de los personajes, los colores menos intensos y una menor profundidad en el claroscuro”.
Un ejemplo de lo anterior es el mural del templo de La Merced fue la primera obra que Diego de Cuentas realizó en Guadalajara.
Otro de sus trabajos destacados es sobre la iconografía de la Santísima Trinidad, como lo demuestra una imagen resguardada en el Museo Regional.
La Trinidad es un tema que se ha abordado desde la Edad Media debido a que “contiene partes muy importantes del credo católico y ha sido representada de dos formas: la clásica, donde el Espíritu Santo es una paloma blanca, y la antropomorfa, donde el Espíritu Santo aparece como un hombre joven vestido con una túnica roja. Esta última iconografía fue muy popular en el siglo XVIII, sobre todo en la Nueva España”, comenta el autor.
“Este trabajo busca resaltar la obra de este pintor de la Colonia y mi propósito es que la población de Guadalajara conozca a los artistas del virreinato, del siglo XIX y del XX que han surgido en Guadalajara, cantera de la plástica en México”, puntualiza el autor.
Perfil
Autodidacta
Guillermo Ramírez Godoy nació en Guadalajara, en 1943. Se graduó como contador público, pero su interés por el arte y la música le llevó a estudiar de manera autodidacta y con profesores. A los 30 años comenzó su formación en Historia del Arte y en la investigación de la pintura jalisciense.
A la par de su trabajo de investigación, ha impartido conciertos en diferentes foros de la ciudad. Fue fundador de la Sociedad Amigos de la Guitarra de Guadalajara.
Como autor ha publicado los libros Cuatro siglos de pintura jalisciense, Ramas de identidad. Historia y conceptos de la cultura y el arte popular, La pintura jalisciense en el siglo XX e Historia abreviada de la pintura del siglo XX en Guadalajara, entre otros títulos.
Presentación Diego de Cuentas, de Guillermo Ramírez Godoy / Mañana, a las 20:00 horas / Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística de Jalisco (Fray Juan Zumárraga 480, esquina Tepeyac) / Entrada libre