Cultura
Poesía iberoamericana, en la frontera del autoconocimiento
Autores de distintas latitudes aseguran que hay un fuerte movimiento poético, aunque lamentan que aún faltan lectores
GUADALAJARA, JALISCO (22/MAR/2016).- Son muchos y muchas, algunos se conocen por encuentros literarios o porque un colega les hizo llegar un libro fruto de algún viaje al otro lado del Atlántico, y pese a su variedad y buena salud, la poesía iberoamericana aún tiene camino para conocerse a sí misma.
La poesía, cuyo día internacional se celebró ayer, “cobra significado”, a juicio de la poeta española Elena Medel, “con un solo lector que la necesite” y su reconocimiento “tiene que ser algo íntimo, en el encuentro con cada lector, no con un grupo”.
Medel explica que conoce “intensamente” lo que se escribe en países como Argentina, México o Colombia y, por el contrario, desconoce la poética de otros países iberoamericanos: “Por mis lecturas, creo que existe un movimiento interesantísimo, con todas sus inmensas particularidades, de escritores que forjan ahora su propia tradición”.
De entre los autores que conoce bien, la directora de la editorial La Bella Varsovia recomienda la lectura de Gerardo Grande (México) o Natalia Litvinova (Argentina) y subraya su “inmenso interés” en la poesía chilena de, por ejemplo, Malú Urriola o Carmen Berenguer.
Para Luis Muñoz, poeta y profesor de la Universidad de Iowa (EU), la poesía “ha aportado a Iberoamérica una conciencia y una imaginación diversas”. Además, a su juicio, la poesía iberoamericana más interesante de ahora mismo es la escrita por mujeres: “Hay un extraordinario poder de expresión, de revelación, de conflicto. Tanto en las que practican una poesía íntima como una poesía de testimonio, pero, sobre todo, en las que exploran la intersección entre ambas”.
Por otra parte, el poeta colombiano Darío Jaramillo insiste en que “la importancia de las cosas cambia según la época” y que lo mismo sucede con la poesía que “nunca ha sido importante en la sociedad occidental judeo-cristo-mahometana” y agrega que “sobrevive en la intimidad de unos pocos que, además, no creen en la importancia de ‘lo que es importante’. La poesía sólo es importante para alguien que acepte la utilidad de lo inútil”.
Jaramillo, uno de los poetas contemporáneos más reconocidos en castellano, cree además que este género literario no está valorado por la sociedad: “Se hace la farsa de que sí, pero en términos de valores sociales la poesía es totalmente superflua hoy en día”.
En ello coincide Hernán Bravo Varela, poeta mexicano y jefe de comunicación de la Casa del Poeta, quien opina que la sociedad valora la poesía como “un polvoriento fetiche” pero que un día internacional sirve para “despojarla de nocivos lugares comunes”.
“Entre tanta palabrería y sinsentido cotidianos, el día que celebramos la poesía también exhibimos, según Luis Cardoza y Aragón, ‘la única prueba concreta de la existencia del hombre’”, cita el mexicano.
SABER MÁS
Un día de reflexión
• Desde 1999, la UNESCO celebra el 21 de marzo el Día Mundial de la Poesía e invita a reflexionar sobre el poder del lenguaje poético y el florecimiento de las capacidades creadoras de cada persona.
• El principal objetivo de esta acción es apoyar la diversidad lingüística a través de la expresión poética y dar oportunidad a lenguas amenazadas de ser un vehículo de comunicación artística en sus comunidades.
TOMA NOTA
Poetas para leer
• Diversos sitios web en el mundo aprovecharon el día para recomendar algunos de los grandes poetas de ayer, hoy y siempre. Aquí presentamos algunos nombres a los que indudablemente hay que acercarse:
• Pablo Neruda, Gabriela Mistral, Rubén Darío, Mario Benedetti, Alí Chumacero, Jaime Sabines, José Gorostiza, Sor Juana Inés de la Cruz, Elías Nandino, Federico García Lorca, Jorge Luis Borges, Octavio Paz, Nicanor Parra, Elena Garro, Antonio Machado, Rafael Alberti, Walt Whitman, Amado Nervo, José Martín, Charles Baudelaire, Fernando Pessoa, Gioconda Belli, César Vallejo, Gonzalo Rojas, Alfonsina Storni, Nicolás Guillén, Juan Gelman, José Emilio Pacheco, William Blake, Hugo Gutiérrez Vega y Alfred Tennyson, entre otros.
• A través de “El amor, el sueño y la muerte de la poesía mexicana”, Jaime Labastida presenta un amplio e interesante panorama poético. El libro está a la venta en las librerías Gandhi y El Sótano.
La poesía, cuyo día internacional se celebró ayer, “cobra significado”, a juicio de la poeta española Elena Medel, “con un solo lector que la necesite” y su reconocimiento “tiene que ser algo íntimo, en el encuentro con cada lector, no con un grupo”.
Medel explica que conoce “intensamente” lo que se escribe en países como Argentina, México o Colombia y, por el contrario, desconoce la poética de otros países iberoamericanos: “Por mis lecturas, creo que existe un movimiento interesantísimo, con todas sus inmensas particularidades, de escritores que forjan ahora su propia tradición”.
De entre los autores que conoce bien, la directora de la editorial La Bella Varsovia recomienda la lectura de Gerardo Grande (México) o Natalia Litvinova (Argentina) y subraya su “inmenso interés” en la poesía chilena de, por ejemplo, Malú Urriola o Carmen Berenguer.
Para Luis Muñoz, poeta y profesor de la Universidad de Iowa (EU), la poesía “ha aportado a Iberoamérica una conciencia y una imaginación diversas”. Además, a su juicio, la poesía iberoamericana más interesante de ahora mismo es la escrita por mujeres: “Hay un extraordinario poder de expresión, de revelación, de conflicto. Tanto en las que practican una poesía íntima como una poesía de testimonio, pero, sobre todo, en las que exploran la intersección entre ambas”.
Por otra parte, el poeta colombiano Darío Jaramillo insiste en que “la importancia de las cosas cambia según la época” y que lo mismo sucede con la poesía que “nunca ha sido importante en la sociedad occidental judeo-cristo-mahometana” y agrega que “sobrevive en la intimidad de unos pocos que, además, no creen en la importancia de ‘lo que es importante’. La poesía sólo es importante para alguien que acepte la utilidad de lo inútil”.
Jaramillo, uno de los poetas contemporáneos más reconocidos en castellano, cree además que este género literario no está valorado por la sociedad: “Se hace la farsa de que sí, pero en términos de valores sociales la poesía es totalmente superflua hoy en día”.
En ello coincide Hernán Bravo Varela, poeta mexicano y jefe de comunicación de la Casa del Poeta, quien opina que la sociedad valora la poesía como “un polvoriento fetiche” pero que un día internacional sirve para “despojarla de nocivos lugares comunes”.
“Entre tanta palabrería y sinsentido cotidianos, el día que celebramos la poesía también exhibimos, según Luis Cardoza y Aragón, ‘la única prueba concreta de la existencia del hombre’”, cita el mexicano.
SABER MÁS
Un día de reflexión
• Desde 1999, la UNESCO celebra el 21 de marzo el Día Mundial de la Poesía e invita a reflexionar sobre el poder del lenguaje poético y el florecimiento de las capacidades creadoras de cada persona.
• El principal objetivo de esta acción es apoyar la diversidad lingüística a través de la expresión poética y dar oportunidad a lenguas amenazadas de ser un vehículo de comunicación artística en sus comunidades.
TOMA NOTA
Poetas para leer
• Diversos sitios web en el mundo aprovecharon el día para recomendar algunos de los grandes poetas de ayer, hoy y siempre. Aquí presentamos algunos nombres a los que indudablemente hay que acercarse:
• Pablo Neruda, Gabriela Mistral, Rubén Darío, Mario Benedetti, Alí Chumacero, Jaime Sabines, José Gorostiza, Sor Juana Inés de la Cruz, Elías Nandino, Federico García Lorca, Jorge Luis Borges, Octavio Paz, Nicanor Parra, Elena Garro, Antonio Machado, Rafael Alberti, Walt Whitman, Amado Nervo, José Martín, Charles Baudelaire, Fernando Pessoa, Gioconda Belli, César Vallejo, Gonzalo Rojas, Alfonsina Storni, Nicolás Guillén, Juan Gelman, José Emilio Pacheco, William Blake, Hugo Gutiérrez Vega y Alfred Tennyson, entre otros.
• A través de “El amor, el sueño y la muerte de la poesía mexicana”, Jaime Labastida presenta un amplio e interesante panorama poético. El libro está a la venta en las librerías Gandhi y El Sótano.