Cultura

La ciudad y el Encuentro

Guadalajara fue sede del evento más importante de danza a nivel nacional; algunos temas quedaron a ser discutidos por el gremio

GUADALAJARA, JALISCO (25/JUN/2014).- En la semana que acaba de pasar, Guadalajara fue sede del Encuentro Nacional de Danza. Más de 500 participantes de distintos rincones del país se reunieron en dicha ciudad entre los que se distinguían coreógrafos, intérpretes, programadores, investigadores gestores culturales y críticos relacionados con la escena fueron convocados para participar en distintos encuentros, jornadas y actividades que sucedieron en esta intensa semana. También se presentaron funciones de distintas compañías en varios teatros de la ciudad así como en espacios no convencionales.

Primer acierto: las jornadas de encuentros con otros para discutir y compartir experiencias en común, confrontar visiones y sobretodo, abrir el panorama de la danza desde distintas aristas más allá del escenario.

De estos eventos me tocó participar en el seminario “MOV-S, políticas del cuerpo: espacio y acción colectiva”. Una sorprendente experiencia que nos dejó a más de uno de los participantes repensando de manera seria las urgencias por las que atraviesa la escena y los recursos con los que contamos para hacerles frente. Además, la posibilidad de pensarlo en colectivo desde sujetos que trabajamos en lugares distintos, no solo físicamente, nos permitió participar de un proceso vivo de construcción colectiva de saberes con bastante buen nivel argumentativo. Un espacio refrescante para pensar.

Segundo acierto: la selección de espacios no convencionales para la presentación de trabajos que pretenden indagar en otros modos de exploración del cuerpo y el movimiento. Por otro lado, hay aspectos de este encuentro que se podrían discutir para replantear sus siguientes ediciones. El primero y muy importante: la relación con la ciudad y los habitantes de la sede, en este caso Guadalajara. De los beneficios para el gremio podríamos seguir hablando porque sin duda son muchos. Pero me queda la sensación de la baja participación no solo de artistas de otras disciplinas o gestores culturales o gente relacionada directamente con el arte, sino del público en general: ¿cómo se pensó en ellos? ¿Cómo se piensa en el público o los públicos de la ciudad sede? ¿Cuál es la diferencia entre hacerla en San Luis Potosí, Guadalajara o Veracruz? ¿Qué de la ciudad le aporta al Encuentro y qué del Encuentro a la ciudad? La descentralización de estos Encuentros y Muestras Nacionales implica procesos más profundos que el mero desplazamiento territorial. Habría que pensarlo y explorar otros modos relación con los habitantes para que tuvieran la posibilidad de ser testigos en su ciudad de lo que está sucediendo con la danza en el país, de la diversidad de los artistas de los estados y de la multiplicidad de miradas desde donde se está trabajando el cuerpo en movimiento. Ojalá que la Muestra Nacional de Teatro también tome nota de esta experiencia.

Lourdes González / Comité organizador

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