Cultura

Gastronomía mexicana concursa ante la UNESCO

La propuesta presentada por segunda ocasión camina hacia una posible declaratoria como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad

GUADALAJARA, JALISCO (12/JUL/2010).- Pocos son los procesos que se mantienen a través de los años, uno de ellos es la elaboración de una tortilla a mano. Se trata de un “ritual que tiene por lo menos cinco mil años de antigüedad y aún está presente”, expresa Ignacio Gómez Arriola, integrante del Comité Nacional Mexicano del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (ICOMOS, por sus siglas en inglés), quien comenta que este año se postuló a la gastronomía mexicana como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

Es la segunda ocasión que la gastronomía mexicana participa ante la Organización de la Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). La primera vez ocurrió en 2005, entonces se rechazó la candidatura y este año se presentó un nuevo expediente bajo el lema “Salvemos la cocina mexicana que es de las mejores del mundo”, así como la investigación coordinada por Gloria López Morales, del Conservatorio de la Cultura Gastronómica Mexicana.

Con la posible declaratoria de la gastronomía mexicana como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad se espera que la cocina tradicional se prepare con ingredientes libres de transgénicos ni aditivos. Además, pondrá en valor cada uno de los platillos.
La propuesta incluye a la comida mexicana ancestral, desde la domesticación del maíz, del frijol, del agave, de la calabaza y del chile, hasta el periodo de fusión.

De la actual gastronomía nacional, Gómez Arriola comenta que es una mezcla de otras propuestas como “la autóctona y la europea, con toques asiáticos y hasta africanos. Nuestra cocina es muy rica y tiene un gran valor”.

El concurso de la UNESCO está en etapa final, según lo previsto será en agosto cuando se den a conocer los resultados. México ya inscribió como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad La Noche de Muertos y en 2009 sumó a los voladores de Papantla y el Santuario de Otomís de Querétaro.  
El representante de ICOMOS México explica que desde hace unos cuantos años se llevó a cabo la Convención del Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, que se refiere a los elementos de la cultura intangible que son fundamentales.

En la fase final
En 2009 se presentó la candidatura de la gastronomía mexicana; ahora está en la evaluación, y “va caminando bien”, afirma Gómez Arriola, quien espera que sea en agosto cuando se dé un fallo positivo.

“En el ámbito internacional, ha sido difícil que se reconozcan las gastronomías de los países, si se da la declaratoria  sería una de las primeras”, según el representante del ICOMOS México.

Para Gómez Arriola, la iniciativa permitiría poner en valor la gastronomía  mexicana. El especialista considera que en Jalisco es un tema muy descuidado, “no lo vemos como patrimonio, pero tenemos el pozole, las tostadas, los sopes”. Y añade que es un buen momento para que se reconozca porque este año es el Bicentenario de la Independencia y Centenario de la Revolución.

EL INFORMADOR/ Mayra Torres de la O

Año enfocado al patrimonio agrícola

Para el ICOMOS, este año está dedicado a la protección del patrimonio agrícola. Tanto dicho organismo con la UNESCO han incluido este objetivo en sus programas, incluyendo estos bienes en la Lista de Patrimonio Mundial y en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, así como en la de los Sistemas Ingeniosos del Patrimonio Agrícola Mundial.

“Esto surge de una legítima reivindicación científica y social: la necesidad de valorar y proteger todos los bienes culturales y naturales significativos generados por la actividad agraria a lo largo de la historia. El establecimiento de los criterios que deberían guiar la identificación formal del patrimonio agrícola es un objeto de estudio urgente y reciente, pues en general han habido mayores logros en la protección de otro tipo de patrimonios”, dice el documento enviado por el ICOMOS y firmado por la doctora en Historia del Arte Celia Martínez Yáñez.

El patrimonio ha sido desconsiderado, y sin embargo tiene una gran importancia para la humanidad, por su valor de subsistencia, su contribución al desarrollo sostenible y al respeto por el paisaje.

 El reconocimiento y valoración del patrimonio agrícola en el ámbito internacional se ha producido, sobre todo, en el marco de la UNESCO e ICOMOS con la inscripción en la Lista del Patrimonio Mundial de los paisajes culturales agrarios y sitios mixtos culturales y naturales de valor universal excepcional; al igual que propia actividad agrícola, y los conocimientos, costumbres y tradiciones relacionados con la misma, dentro del concepto de Patrimonio Inmaterial y los instrumentos desarrollados de cara a su valoración y protección internacional, es decir, la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial y la Lista del Patrimonio Inmaterial que requiere medidas de urgente salvaguardia.

Los retos para ICOMOS son ampliar la investigación del patrimonio agrícola como un patrimonio multidimensional, vivo y productivo, representa un importante y emergente desafío científico, en el que disciplinas provenientes de diferentes ramas del conocimiento deberían aliarse para ofrecer a la sociedad principios e instrumentos con los que afrontar la conservación de unos bienes patrimoniales y culturales que son imprescindibles para el desarrollo del hombre, para nuestra propia subsistencia, y que por ello constituyen, sin lugar a dudas, un verdadero patrimonio mundial y universal.

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