Cultura
Fotografías de artistas mexicanos acercan a México y París
Se trata de fotografías tomadas de la vanguardia mexicana tomadas durante los años veinte y treinta
PARÍS, FRANCIA (12/NOV/2010).- Las fotografías modernas de tres artistas de origen mexicano, Manuel Álvarez Bravo, Agustín Jiménez y Luis Márquez, se exponen actualmente en el
Instituto Cultural de México de París acercando así la realidad mexicana a la capital francesa.
"Sombra y luz", que así se llama la selección de 60 instantáneas que conforman la muestra, está ligada a "las repercusiones que el conflicto armado de 1910 provocó sobre el espíritu y la creatividad de ciertos intelectuales y artistas", indica su comisario, Ernesto Peñaloza.
Coincidiendo con el "Mois de la Photo" de París y con el primer centenario de la Revolución Mexicana, las imágenes, tomadas en México en los años veinte y treinta, se encuadran dentro de la vanguardia de la fotografía mexicana, caracterizada por "la integración en el universo visual de elementos y de objetos que anteriormente no interesaban a los artistas", indica Peñaloza.
"La exposición aspira a construir un discurso visual que desemboca en una reflexión breve alrededor de lo que fue nuestra vanguardia fotográfica", destaca el comisario en la presentación de la exposición.
"Pescador de imágenes" (Márquez, 1939), "Desnudo" (Márquez, 1930) o "La buena adormecida" (Álvarez, 1938-1939) son algunas de las imágenes que recoge la muestra.
La elección de Bravo, Jiménez y Márquez, unidos por "numerosos puntos de convergencia", se debe, según el comisario, al trato personal que le dieron al tema de la revolución mexicana.
Sus pasos por el Ministerio de Educación Pública, por revistas como "El Universal", "Todo" o "Nuestro México" y sus intervenciones en la exposición colectiva "Guillermo Toussaint y once fotógrafos" de 1929, son algunos de los aspectos que unen a estos tres artistas.
Manuel Álvarez (1902-2002), considerado como "el padre de la fotografía en México" sintetiza en su obra "la relación no siempre evidente entre mexicanidad y modernidad", señalan los organizadores de la exposición,
Por su parte, Agustín Jiménez (1901-1974), destaca por "desarrollar la función social de la fotografía, rechazando considerarla como un simple producto artístico autónomo".
Por último, Luis Márquez (1899-1978), que comenzó su carrera profesional trabajando en el cine, estuvo en contacto con la vanguardia artística internacional abanderada por Cartier-Bresson, Paul Strand y Modotti, entre otros.
La exposición, ubicada en el Instituto de México de París, estará abierta al público hasta el próximo 25 de febrero de 2011.
"Sombra y luz", que así se llama la selección de 60 instantáneas que conforman la muestra, está ligada a "las repercusiones que el conflicto armado de 1910 provocó sobre el espíritu y la creatividad de ciertos intelectuales y artistas", indica su comisario, Ernesto Peñaloza.
Coincidiendo con el "Mois de la Photo" de París y con el primer centenario de la Revolución Mexicana, las imágenes, tomadas en México en los años veinte y treinta, se encuadran dentro de la vanguardia de la fotografía mexicana, caracterizada por "la integración en el universo visual de elementos y de objetos que anteriormente no interesaban a los artistas", indica Peñaloza.
"La exposición aspira a construir un discurso visual que desemboca en una reflexión breve alrededor de lo que fue nuestra vanguardia fotográfica", destaca el comisario en la presentación de la exposición.
"Pescador de imágenes" (Márquez, 1939), "Desnudo" (Márquez, 1930) o "La buena adormecida" (Álvarez, 1938-1939) son algunas de las imágenes que recoge la muestra.
La elección de Bravo, Jiménez y Márquez, unidos por "numerosos puntos de convergencia", se debe, según el comisario, al trato personal que le dieron al tema de la revolución mexicana.
Sus pasos por el Ministerio de Educación Pública, por revistas como "El Universal", "Todo" o "Nuestro México" y sus intervenciones en la exposición colectiva "Guillermo Toussaint y once fotógrafos" de 1929, son algunos de los aspectos que unen a estos tres artistas.
Manuel Álvarez (1902-2002), considerado como "el padre de la fotografía en México" sintetiza en su obra "la relación no siempre evidente entre mexicanidad y modernidad", señalan los organizadores de la exposición,
Por su parte, Agustín Jiménez (1901-1974), destaca por "desarrollar la función social de la fotografía, rechazando considerarla como un simple producto artístico autónomo".
Por último, Luis Márquez (1899-1978), que comenzó su carrera profesional trabajando en el cine, estuvo en contacto con la vanguardia artística internacional abanderada por Cartier-Bresson, Paul Strand y Modotti, entre otros.
La exposición, ubicada en el Instituto de México de París, estará abierta al público hasta el próximo 25 de febrero de 2011.