Cultura
Exponen en Nueva York ''Bouquet pour le 14 Julliet 1919'' de Henri Matisse
El cuadro se pondrá a la venta la próxima semana
NUEVA YORK, ESTADOS UNIDOS (30/ABR/2010).- La casa de
subastas Sotheby's expuso hoy para el público en Nueva York el cuadro de Henri Matisse (1869-1954) "Bouquet pour le 14 Julliet 1919", valorado entre 18 y 25 millones de dólares, el cual se pondrá a la venta la próxima semana.
La obra del pintor francés, que podrá verse en la sede neoyorquina de la casa de subastas hasta el día de su venta, el próximo 5 de mayo, es la celebración personal del artista del día de la Toma de la Bastilla.
La obra muestra un ramo de flores frescas de tonos vivos en un jarrón de porcelana blanca y azul sobre una mesa, que contrasta con el fondo de una tonalidad más apagada, que simula una pared empapelada.
La pintura refleja "el estilo fresco y colorido que definiría la carrera de Matisse de 1919 en adelante y marca el renovado optimismo del artista después de uno de los periodos más difíciles de su carrera", explicó Sotheby's en un comunicado.
En esos años el pintor sufrió problemas, algunos de índole profesional relacionados con la venta de sus cuadros, otros por su lucha contra el cubismo y el arte abstracto que intentaba contrarrestar a través de las formas y los colores, y otros de carácter familiar, ya que su hija Marguerite contrajo una grave enfermedad.
Al terminar la primavera de 1919, Matisse pasó el verano en su casa familiar de Issy-les-Moulineaux, y allí celebró la victoria aliada en la Primera Guerra Mundial y el inicio de una nueva etapa artística, según los expertos.
El pintor francés realizó esta pieza de gran formato (116 x 89 cm) durante su etapa de aislamiento en Niza y al poco tiempo de pintarla la vendió a la familia de marchantes de arte Bernheim-Jeune.
La obra del pintor francés, que podrá verse en la sede neoyorquina de la casa de subastas hasta el día de su venta, el próximo 5 de mayo, es la celebración personal del artista del día de la Toma de la Bastilla.
La obra muestra un ramo de flores frescas de tonos vivos en un jarrón de porcelana blanca y azul sobre una mesa, que contrasta con el fondo de una tonalidad más apagada, que simula una pared empapelada.
La pintura refleja "el estilo fresco y colorido que definiría la carrera de Matisse de 1919 en adelante y marca el renovado optimismo del artista después de uno de los periodos más difíciles de su carrera", explicó Sotheby's en un comunicado.
En esos años el pintor sufrió problemas, algunos de índole profesional relacionados con la venta de sus cuadros, otros por su lucha contra el cubismo y el arte abstracto que intentaba contrarrestar a través de las formas y los colores, y otros de carácter familiar, ya que su hija Marguerite contrajo una grave enfermedad.
Al terminar la primavera de 1919, Matisse pasó el verano en su casa familiar de Issy-les-Moulineaux, y allí celebró la victoria aliada en la Primera Guerra Mundial y el inicio de una nueva etapa artística, según los expertos.
El pintor francés realizó esta pieza de gran formato (116 x 89 cm) durante su etapa de aislamiento en Niza y al poco tiempo de pintarla la vendió a la familia de marchantes de arte Bernheim-Jeune.