Cultura

El personaje como elemento de la dramaturgia

Diferentes dramaturgos expusieron la importancia de un personaje dentro de las historias

GUADALAJARA, JALISCO (13/JUN/2014).- En el último día de mesas redondas de la Décimo Segunda Semana Internacional de la Dramaturgia Contemporánea se llevó a cabo la ponencia "Construcción de personajes para la escena" donde se contó con la colaboración de Rey Pamatmat, Bárbara Colio y Gibrán Portela, dramaturgos de gran trayectoria que expusieron sus conceptos sobre la importancia y la vida de un personaje dentro de sus historias, así como el actor como motor principal para darle sentido a su creación literaria.

El primer tópico que se abordó para los especialistas fue, ¿qué es para ellos un personaje? Y la primera en hablar fue Bárbara, quien lo definió como el elemento de una ecuación matemática. "En un sistema y en un universo, los personajes serían los elementos de una ecuación. En la obra pienso en cuál sería el objetivo de la escena, a dónde quiero llegar, la chispa que tiene que surgir dentro de la obra y para causar ese efecto busco los elementos que choquen, se combinen y se repelen, son como elementos químicos. Y cada personaje en su sistema emocional es cómo va a reaccionar ante cierta situación y pienso en cómo pensará y sentirá".

Para Gibrán cada ser es un universo de cosas y él siempre intenta o parte para concebir un personaje a través de alguien cercano o alguien que conoce para después dejarlo ser. Aunque explica que para él un personaje siempre es complejo y cambia con las lecturas, según su visión es una materia cambiante. "Soy un desorganizado para escribir y mis personajes cambian mucho de cuando termino la obra, para mí ellos son eso que sacas de la materia prima del trabajo, una silla que extraes de la realidad y que empiezas a moldear, los objetivos de los personajes los voy desarrollando durante la escritura, sus sueños, sus huecos y sus fallas. Cuando un personaje está fuera de lugar o en contra de lo que todos están a favor ya empezamos a tener algo, me gustan los personajes rebeldes".

Mientras que Rey Pamatmat empieza por la acción y no por los personajes a los que afronta de manera muy intuitiva. "Para mí se trata de cómo el personaje lleva a cabo esa acción, como puede decir: '¡dame esa galleta!', '¿puedo tomar esa galleta?' o sólo la toma, y así empezamos a ver cómo actúa la persona más allá de la persona, escribo mucho sobre actores específicos y mucho tiene que ver con qué les gustaría hacer y qué les daría miedo hacer y así es como yo empiezo a escribir".

El segundo tópico que se tomó en cuenta fueron las dificultades para crear a sus personajes donde Bárbara se enfoca en poblar de razón a cada uno de ellos y ser estricta en no juzgarlos como escritora. También trata de poder dotarlos de fragilidad. Rey trata de entender a sus personajes a partir de lo que a él no le gusta o no asimila para poder generar empatía. Mientras que Gibrán busca dotar a los suyos de contradicciones. "Creo que la manera o una herramienta de un personaje funcional es hacerlo más disfuncional, que se pueda llenarlo de dudas y decisiones que tiene que tomar".

Y en el último tópico, en el tema del actor, Colio asegura sentir gran afinidad con los histriones que hacen a sus personajes pues cuando decides "parirlos", creas una relación de toda la vida con ellos, "siguen pegados a ti el resto de tu vida y hay que gozarlos y responsabilizarte por ellos. A veces cuando escribo tengo actores en mente, pero no es tanto porque ellos los tengan que hacer, sino que esos actores para mí son instrumentos musicales y cada uno tiene una tesitura, un registro, una mirada que al verlos en el escenario voy registrando y pienso en ese peso y se lo doy a mis personajes mientras estoy escribiendo".

Rey, quien es filipino americano, señala que a menudo en Estados Unidos que es donde radica, entre los casting hay poca gente de este tipo y por ende los conoce muy bien y por eso no escribe un personaje a menos que sepa que ellos están disponibles para hacerlo. "En mi obra tengo una relación muy cercana con los actores, y para mí es importante saber qué les divierte o qué les va a asustar".

Finalmente Gibrán resalta que para él es importante ver lo que los actores hacen con sus personajes pues así se puede dar cuenta de muchas cosas y tonos que no pudo percibir al momento de la creación. "Es un juego que a mí me gusta, ves un montón de cosas que no habías visto que pueden ser mejores o no, sin actores no hay nada, soy muy agradecido con la gente que he trabajado".

EL INFORMADOR / ENRIQUE ESPARZA

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