Cultura

El esplendor del arte moderno y contemporáneo de la India se abre al público

La antigua residencia de un marajá en el corazón de Delhi aloja la Galería Nacional de Arte Moderno (NGMA)

NUEVA DELHI, LA INDIA.- La antigua residencia de un marajá en el corazón de Delhi aloja la Galería Nacional de Arte Moderno (NGMA), que tras su reciente ampliación propone una mirada profunda y narrativa del arte de la India desde 1857.

Con un fondo de 17 mil  obras, el museo apenas exponía unas 300, pero la inauguración de una nueva ala ha permitido dar cabida a 2.300, distribuidas en varias plantas en un atractivo recorrido por los periodos y movimientos pictóricos del último siglo y medio.

Para el director de la NGMA, Rajeev Lochan, el museo debe tener un carácter divulgativo y aspirar a relatar "la modernidad india", cargada de debates de identidad, contactos con Occidente y construida sobre un legado cultural milenario.

"Cuando el museo fue creado, empezó con una colección de unas 200 obras, pero hoy tiene casi 17.000 y obviamente la dimensión del arte también ha crecido", dijo Lochan en una entrevista con Efe.

El entonces primer ministro Jawaharlal Nehru inauguró en 1954 este museo público en la casa de Jaipur, antigua residencia de un marajá, situada cerca de la Puerta de la India, en la Nueva Delhi ideada por el arquitecto británico Edwin Lutyens, plagada de grandes monumentos oficiales que empequeñecen al individuo.

La NGMA tiene hoy un recinto en la ciudad financiera de Bombay y espera abrir pronto otra en la sureña Bangalore para poder mostrar algunas de las grandes obras que el Estado ha conseguido durante las últimas décadas.

El director del museo explicó que su intención es seguir ampliando la red y abogó por presentar con respeto todas las etapas artísticas de los últimos 150 años.

La nueva ala de la NGMA inaugurada este año muestra los primeros compases a partir de 1857, en plena India colonial, marcados por el realismo importado del Imperio Británico, aunque con abundancia de temas y paisajes indios.

Irrumpe a principios del siglo XX un movimiento vital, el de la Escuela de Bengala, que fija la mirada en el pasado mogol, emprende una búsqueda del espíritu del arte indio e incluso se aproxima a la pintura japonesa.

Abanindranath Tagore, sobrino del poeta Rabindranath Tagore, es el máximo exponente de este movimiento, no exento de escarceos con el surrealismo y el cubismo, y la NGMA es generosa en la exposición de sus cuadros.

Con más profusión aún, el museo muestra al público obras de Amrita Sher-Gil (1913-1941), célebre artista nacida en Hungría y conocida como la Frida Kahlo de la India, pero cuya obra bebe de la pintura mogol, la Escuela de Bengala y las vanguardias europeas.

El paseo continúa con los artistas de la India postindependiente, a partir de 1947, que quisieron romper con el nacionalismo y abogaron por una libertad absoluta en la expresión, el color y la forma.

El Grupo de Artistas Progresistas de Bombay abanderó esta apertura, con pintores de renombre en su órbita como F.N. Souza, S.H. Raza, M.F. Husain y Tyeb Mehta, los más cotizados aún hoy en el mercado internacional y con varias obras de estilo expresionista y abstracto en la nueva ala de la NGMA.

La revista Forbes llamó a Husain (nacido en 1915) el "Picasso" de la India, apelativo que algunos críticos también han dedicado al recién fallecido Mehta.

Al recorrer los cuadros más cubistas de Husain y una obra de la serie "Diagonal" de Mehta cuyos detalles recuerdan al "Guernica", el visitante del NGMA constatará que los expertos no se devanaron los sesos con este bautizo.

Consultado por Efe, el pintor bengalí Ashok Bhowmik se refirió a Souza o Mehta como "sobrevalorados" y censuró que "el arte indio haya tomado las formas de Occidente sin considerar sus orígenes", algo que achacó a motivos comerciales.

El artista, que expone su obra en galerías de Delhi, consideró "excelente" la nueva disposición del museo, aunque echó en falta una gran red de salas de arte moderno que incluya obras de todos los estados de la India.

Reacio a hacer un discurso sobre la esencia pictórica india, el director de la NGMA sostuvo, por su parte, que "la razón por la cual el arte contemporáneo indio es tan vibrante es porque tiene síntesis y asimilaciones de fuentes variadas, tanto en color como en forma y contenido".

Para Lochan, "el concepto de abstracción existía en el orden filosófico indio, en sus formas tradicionales artísticas, pero ciertamente no en la forma en que creció en Occidente".

Las obras más recientes expuestas en el museo dirigido por Lochan ya revelan estas tensiones artísticas, en el centro de la creación actual: el desarrollo de la abstracción, el aura cada vez más global de los cuadros, el contacto con otras tradiciones y la mirada introspectiva de la India.

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