Cultura
El INAH cumple 71 años de conservar la historia
De acuerdo con el INAH, a lo largo de más de sus siete décadas de vida ha sido el custodio de 116 museos y 177 zonas arqueológicas del país
CIUDAD DE MÉXICO.- El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) conmemora este miércoles su 71 aniversario con la misión de proteger, investigar, conservar y difundir el vasto patrimonio cultural de México, además de impulsar el estudio etnográfico de los pueblos indígenas del país.
De acuerdo con el INAH, a lo largo de más de sus siete décadas de vida ha sido el custodio de 116 museos y 177 zonas arqueológicas del país, así como uno de los principales formadores de recursos humanos en Latinoamérica, en los ámbitos de la Arqueología, Antropología y Restauración.
Lo que fuera el Departamento de Monumentos dio paso al INAH en 1939, por mandato del entonces presidente Lázaro Cárdenas, y se convirtió en una de las instituciones académicas y científicas más importantes del país.
La formación de arqueólogos, historiadores y restauradores de bienes culturales, fue una de las primeras necesidades del Instituto tras su creación y con el tiempo logró forjar escuelas de alto nivel, hoy reconocidas en diversas partes del mundo.
Se trata de las escuelas nacionales de Antropología e Historia (ENAH), y de Conservación, Restauración y Museografía (ENCRyM), esta última inició sus funciones en 1966, con el reconocimiento de la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura).
Sergio Arturo Montero Alarcón, uno de los fundadores de la ENCRyM, dijo que esta escuela fue la primera institución educativa en el mundo que contó con la especialidad en Restauración a nivel licenciatura. "Mucha gente que se formó con nosotros, posteriormente desarrolló la disciplina en sus países de origen", indicó.
El INAH también es pionero en museografía. Desde hace cuatro décadas emprendió el desarrollo de esta especialidad -única en Latinoamérica- para aplicarla a la difusión y preservación del patrimonio cultural que se resguarda en los recintos museísticos.
El Museo Nacional de Antropología, en 1964, fue el primer recinto que desde su planeación se estructuró con base en el método museístico mexicano, con los egresados de la entonces carrera de Museografía.
"Fue el museo más moderno de su tiempo y con mayor desarrollo en el mundo porque incorporó todas las técnicas de vanguardia de la época; muchos de los recintos que se crearon posteriormente aprovecharon la experiencia que tuvimos en el de Antropología", comentó Alfonso Soto Soria, pionero de la disciplina en México.
La Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH) es la institución que más ha contribuido a la docencia de la antropología en el país y en América Latina, con una fuerte presencia en el contexto internacional.
Su origen, en 1938, se encuentra en el Departamento de Antropología de la Escuela de Ciencias Biológicas del Instituto Politécnico Nacional. En 1939, se creó el Instituto Nacional de Antropología e Historia, y en 1946, la Escuela recibió su nombre actual.
Los objetivos principales de la ENAH son la enseñanza profesional en licenciatura y posgrado; la investigación y la difusión de la cultura en los ámbitos de la antropología y la historia, además de la enseñanza de lenguas indígenas; difundir y socializar los conocimientos poniéndolos al alcance no solamente de los especialistas, sino también de la sociedad en su conjunto.
En la actualidad se imparten siete licenciaturas y cinco posgrados. En el primer rubro están las carreras de Antropología Física, Antropología Social, Arqueología, Etnohistoria, Historia y Lingüística. Mientras que a nivel maestría y doctorado se ofrecen las especialidades de Antropología Social, Antropología Física, Arqueología, Historia/Etnohistoria y Ciencias del Lenguaje.
De acuerdo con el INAH, a lo largo de más de sus siete décadas de vida ha sido el custodio de 116 museos y 177 zonas arqueológicas del país, así como uno de los principales formadores de recursos humanos en Latinoamérica, en los ámbitos de la Arqueología, Antropología y Restauración.
Lo que fuera el Departamento de Monumentos dio paso al INAH en 1939, por mandato del entonces presidente Lázaro Cárdenas, y se convirtió en una de las instituciones académicas y científicas más importantes del país.
La formación de arqueólogos, historiadores y restauradores de bienes culturales, fue una de las primeras necesidades del Instituto tras su creación y con el tiempo logró forjar escuelas de alto nivel, hoy reconocidas en diversas partes del mundo.
Se trata de las escuelas nacionales de Antropología e Historia (ENAH), y de Conservación, Restauración y Museografía (ENCRyM), esta última inició sus funciones en 1966, con el reconocimiento de la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura).
Sergio Arturo Montero Alarcón, uno de los fundadores de la ENCRyM, dijo que esta escuela fue la primera institución educativa en el mundo que contó con la especialidad en Restauración a nivel licenciatura. "Mucha gente que se formó con nosotros, posteriormente desarrolló la disciplina en sus países de origen", indicó.
El INAH también es pionero en museografía. Desde hace cuatro décadas emprendió el desarrollo de esta especialidad -única en Latinoamérica- para aplicarla a la difusión y preservación del patrimonio cultural que se resguarda en los recintos museísticos.
El Museo Nacional de Antropología, en 1964, fue el primer recinto que desde su planeación se estructuró con base en el método museístico mexicano, con los egresados de la entonces carrera de Museografía.
"Fue el museo más moderno de su tiempo y con mayor desarrollo en el mundo porque incorporó todas las técnicas de vanguardia de la época; muchos de los recintos que se crearon posteriormente aprovecharon la experiencia que tuvimos en el de Antropología", comentó Alfonso Soto Soria, pionero de la disciplina en México.
La Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH) es la institución que más ha contribuido a la docencia de la antropología en el país y en América Latina, con una fuerte presencia en el contexto internacional.
Su origen, en 1938, se encuentra en el Departamento de Antropología de la Escuela de Ciencias Biológicas del Instituto Politécnico Nacional. En 1939, se creó el Instituto Nacional de Antropología e Historia, y en 1946, la Escuela recibió su nombre actual.
Los objetivos principales de la ENAH son la enseñanza profesional en licenciatura y posgrado; la investigación y la difusión de la cultura en los ámbitos de la antropología y la historia, además de la enseñanza de lenguas indígenas; difundir y socializar los conocimientos poniéndolos al alcance no solamente de los especialistas, sino también de la sociedad en su conjunto.
En la actualidad se imparten siete licenciaturas y cinco posgrados. En el primer rubro están las carreras de Antropología Física, Antropología Social, Arqueología, Etnohistoria, Historia y Lingüística. Mientras que a nivel maestría y doctorado se ofrecen las especialidades de Antropología Social, Antropología Física, Arqueología, Historia/Etnohistoria y Ciencias del Lenguaje.