Cultura
Conoce a la ganadora del 'Oscar del ballet'
La mexicana es la primera bailarina de la Ópera de Berlín; y este mes recibirá la Medalla al Mérito en Artes por la Asamblea Legislativa del Distrito Federal
GUADALAJARA, JALISCO (14/OCT/2014).- Cuando Elisa Carrillo Cabrera tenía cinco años no podía estarse quieta, lo que quería era moverse. Su entusiasmo lo canalizó al ballet, sin imaginar que esa disciplina se convertiría en su vida.
De eso han pasado más de 25 años. Hoy la mexicana, quien es la primera bailarina de la Ópera de Berlín —una de las compañías de mayor prestigio en el mundo— ha pisado grandes escenarios y ha obtenido reconocimientos tan importantes como el Premio a la Mejor pareja en el 12vo Festival Internacional Dance Open, de San Petesburgo —considerado como “El Oscar del Ballet”—. Este octubre recibirá la Medalla al Mérito en Artes, otorgada por la Asamblea Legislativa del Distrito Federal.
Carrillo Cabrera comparte, en entrevista telefónica desde Alemania, que la expresión artística se ha convertido en todo lo que es, y en la luz interna que es su pasión: es decir, la danza.
LA ENTREVISTA
Elisa Carrillo, bailarina
—¿A qué edad usaste tu primer traje de bailarina?
—Desde que estaba chiquita en esa escuela tuvimos alguna clase donde los papás iban a vernos y después recuerdo que mis papás me compraron un tutú y mi leotardo rosa, a la mejor yo tenía como seis o siete años.
—¿Recuerdas lo que sentiste?
—Estaba muy emocionada de que ese día llegara, fue una decisión muy bonita, realmente de niña yo el acuerdo que me sentía soñada.
—¿Cuál fue la barrera más difícil de superar para trabajar en una compañía extranjera o no existieron?
— Yo creo que barreras te encuentras en toda tu vida, para mí fue difícil llegar a otro continente, a tener otro idioma, adaptarte a otro estilo de vida, pero claro que en una profesión como en todas siempre hay momentos de dificultad en los que uno debe trabajar mucho. El idioma no, porque ese lo aprendí muy rápido. Fue el tener que adaptarse a estar sola, acostumbrarse al ritmo de vida diferente.
—¿Por qué no te quedaste a bailar en México?
— Mi vida se decidió así porque yo recibí una beca a los 16 años para irme al extranjero, y siempre había soñado con estar en los grandes escenarios y aunque quería estar en la Compañía Nacional de Danza llegó la oportunidad y jamás lo dudé. Fue como se me abrieron las puertas.
—¿Qué es lo que más extrañas del país?
—Mi familia, para mí hasta ahora ha sido lo más difícil. También la comida, el ambiente, la música, los colores, toda esa belleza que tenemos. Pero lo que más me duele es no poder estar cada momento con mis seres queridos.
—¿Cuáles son las renuncias que debe hacer una bailarina para lograr el éxito, para estar al nivel que tú tienes?
—Estar sola y salir adelante en cualquier situación, a pesar de que ellos siempre han estado en la distancia. Aprender a tomar decisiones. Todo implica esfuerzo, mucha disciplina, trabajo, pero cuando amas algo se vuelve parte de tu esfuerzo por lograr un sueño.
—¿Quién es tu ejemplo a seguir en el ballet o tú eres tu propia guía?
—Durante mi carrera he conocido a muchísimos bailarines maravillosos, realmente verlos , observar toda la diferencia ha sido algo que me ha ayudado a salir adelante, no te puedo mencionar sólo un nombre, pero claro que uno sigue su propio camino hasta la fecha me siguen ayudando a ser mejor.
—¿En qué escenario te falta bailar?
—He tenido la oportunidad de bailar en muchos de los escenarios más importantes del mundo de la danza, pero uno nunca termina, hay tantos teatros maravillosos que en general yo estoy abierta a cualquiera. Quiero ir a muchos, aunque estén en pueblos chiquitos o no sean muy conocidos mientras más pueda conocer mejor.
—¿Cuándo no bailas ballet, cuál es tu rutina?
—Mi vida realmente está dedicada a la danza, casi no tengo días libres. Cuando no hay ensayos me pongo a preparar algún proyecto para México, también le dedicó mucho tiempo a eso. Pero también trató de hacer una rutina de una vida diaria, salir al cine, ir a ver alguna exposición concierto u ópera, o disfrutar mi tiempo con mi pareja, con mi esposo y desconectarme un poco.
—¿Qué significó ser nombrada como una de las 50 personalidades más importantes de Berlín, cuáles son las responsabilidades que adquieres con un nombramiento de ese nivel?
—Fue algo muy especial, yo ni siquiera me imaginaba algo así, fue muy emocionante. Ver mi nombre en uno de los periódicos más importantes de la ciudad es un honor. No tengo ninguna responsabilidad pero es maravilloso saber que pensaron en mí, que se fijaron, porque además hay muchos artistas, siempre hay algo nuevo.
—¿Esperas repetir el lugar obtenido en el 12 Festival Internacional de Dance Open?
— Ese fue un evento en el que ya me he presentado en otras ocasiones, tener la oportunidad de ganar este premio con mi pareja fue algo maravilloso, si me vuelven a invitar y tengo la posibilidad de estar ahí ya veremos lo que pasa. Lo más importante ya sea de ganar o no ganar este premio que es tan valioso en el mundo de la danza es presentarte, ya con asistir. Si llega a haber yo iré con mucha ilusión.
—¿Qué se siente tener en tus manos lo que muchos consideran el “Oscar del Ballet”?
—Fue algo muy emocionante, que no me esperaba. En la cuna de la danza estar alrededor de tantos bailarines famosos y compañeros, pero además saber que dentro de todo ellos también te reconocen, fue algo bellísimo. Además para mí representa algo muy especial por venir de tan lejos, yo jamás hubiera imaginado cuando estaba en México que iba a estar en algún momento en Rusia y ganando algo para mi país, porque representa todo, toda la vida.
—¿Tienes alguna pieza favorita para interpretar?
—Puedo decir que hace unos años bailamos el Ballet de “Blancanieves” fue una de las coreografías más importantes en mi carrera. También “Romeo y Julieta”, hay muchos que he disfrutado, pero esos más.
De eso han pasado más de 25 años. Hoy la mexicana, quien es la primera bailarina de la Ópera de Berlín —una de las compañías de mayor prestigio en el mundo— ha pisado grandes escenarios y ha obtenido reconocimientos tan importantes como el Premio a la Mejor pareja en el 12vo Festival Internacional Dance Open, de San Petesburgo —considerado como “El Oscar del Ballet”—. Este octubre recibirá la Medalla al Mérito en Artes, otorgada por la Asamblea Legislativa del Distrito Federal.
Carrillo Cabrera comparte, en entrevista telefónica desde Alemania, que la expresión artística se ha convertido en todo lo que es, y en la luz interna que es su pasión: es decir, la danza.
LA ENTREVISTA
Elisa Carrillo, bailarina
—¿A qué edad usaste tu primer traje de bailarina?
—Desde que estaba chiquita en esa escuela tuvimos alguna clase donde los papás iban a vernos y después recuerdo que mis papás me compraron un tutú y mi leotardo rosa, a la mejor yo tenía como seis o siete años.
—¿Recuerdas lo que sentiste?
—Estaba muy emocionada de que ese día llegara, fue una decisión muy bonita, realmente de niña yo el acuerdo que me sentía soñada.
—¿Cuál fue la barrera más difícil de superar para trabajar en una compañía extranjera o no existieron?
— Yo creo que barreras te encuentras en toda tu vida, para mí fue difícil llegar a otro continente, a tener otro idioma, adaptarte a otro estilo de vida, pero claro que en una profesión como en todas siempre hay momentos de dificultad en los que uno debe trabajar mucho. El idioma no, porque ese lo aprendí muy rápido. Fue el tener que adaptarse a estar sola, acostumbrarse al ritmo de vida diferente.
—¿Por qué no te quedaste a bailar en México?
— Mi vida se decidió así porque yo recibí una beca a los 16 años para irme al extranjero, y siempre había soñado con estar en los grandes escenarios y aunque quería estar en la Compañía Nacional de Danza llegó la oportunidad y jamás lo dudé. Fue como se me abrieron las puertas.
—¿Qué es lo que más extrañas del país?
—Mi familia, para mí hasta ahora ha sido lo más difícil. También la comida, el ambiente, la música, los colores, toda esa belleza que tenemos. Pero lo que más me duele es no poder estar cada momento con mis seres queridos.
—¿Cuáles son las renuncias que debe hacer una bailarina para lograr el éxito, para estar al nivel que tú tienes?
—Estar sola y salir adelante en cualquier situación, a pesar de que ellos siempre han estado en la distancia. Aprender a tomar decisiones. Todo implica esfuerzo, mucha disciplina, trabajo, pero cuando amas algo se vuelve parte de tu esfuerzo por lograr un sueño.
—¿Quién es tu ejemplo a seguir en el ballet o tú eres tu propia guía?
—Durante mi carrera he conocido a muchísimos bailarines maravillosos, realmente verlos , observar toda la diferencia ha sido algo que me ha ayudado a salir adelante, no te puedo mencionar sólo un nombre, pero claro que uno sigue su propio camino hasta la fecha me siguen ayudando a ser mejor.
—¿En qué escenario te falta bailar?
—He tenido la oportunidad de bailar en muchos de los escenarios más importantes del mundo de la danza, pero uno nunca termina, hay tantos teatros maravillosos que en general yo estoy abierta a cualquiera. Quiero ir a muchos, aunque estén en pueblos chiquitos o no sean muy conocidos mientras más pueda conocer mejor.
—¿Cuándo no bailas ballet, cuál es tu rutina?
—Mi vida realmente está dedicada a la danza, casi no tengo días libres. Cuando no hay ensayos me pongo a preparar algún proyecto para México, también le dedicó mucho tiempo a eso. Pero también trató de hacer una rutina de una vida diaria, salir al cine, ir a ver alguna exposición concierto u ópera, o disfrutar mi tiempo con mi pareja, con mi esposo y desconectarme un poco.
—¿Qué significó ser nombrada como una de las 50 personalidades más importantes de Berlín, cuáles son las responsabilidades que adquieres con un nombramiento de ese nivel?
—Fue algo muy especial, yo ni siquiera me imaginaba algo así, fue muy emocionante. Ver mi nombre en uno de los periódicos más importantes de la ciudad es un honor. No tengo ninguna responsabilidad pero es maravilloso saber que pensaron en mí, que se fijaron, porque además hay muchos artistas, siempre hay algo nuevo.
—¿Esperas repetir el lugar obtenido en el 12 Festival Internacional de Dance Open?
— Ese fue un evento en el que ya me he presentado en otras ocasiones, tener la oportunidad de ganar este premio con mi pareja fue algo maravilloso, si me vuelven a invitar y tengo la posibilidad de estar ahí ya veremos lo que pasa. Lo más importante ya sea de ganar o no ganar este premio que es tan valioso en el mundo de la danza es presentarte, ya con asistir. Si llega a haber yo iré con mucha ilusión.
—¿Qué se siente tener en tus manos lo que muchos consideran el “Oscar del Ballet”?
—Fue algo muy emocionante, que no me esperaba. En la cuna de la danza estar alrededor de tantos bailarines famosos y compañeros, pero además saber que dentro de todo ellos también te reconocen, fue algo bellísimo. Además para mí representa algo muy especial por venir de tan lejos, yo jamás hubiera imaginado cuando estaba en México que iba a estar en algún momento en Rusia y ganando algo para mi país, porque representa todo, toda la vida.
—¿Tienes alguna pieza favorita para interpretar?
—Puedo decir que hace unos años bailamos el Ballet de “Blancanieves” fue una de las coreografías más importantes en mi carrera. También “Romeo y Julieta”, hay muchos que he disfrutado, pero esos más.