Cultura

Casa tomada para el teatro de Cromos Niebla

Con la memoria no hay concesiones: un olor, un sonido, una imagen llevan al recuerdo

CIUDAD DE MÉXICO.-Con la memoria no hay concesiones: un olor, un sonido, una imagen llevan al recuerdo. Y así, sin concesiones, las actrices de la compañía Cromos Niebla han creado la obra Memorias prestadas. Juego escénico a cuatro voces, que está en una breve temporada en ARTeria México.

Alejandra Hera, María Sandoval, Marina Vera, bajo la dirección de Claudia Cabrera, actúan en la obra que ha estado por varios lugares de la ciudad y que en ARTeria recupera diversos los espacios de la casa, como la entrada, las escaleras y una sala de la planta alta, donde el espectador vive la obra desde dentro.

Al reflexionar acerca de los límites del teatro, Cabrera dice: “En mi experiencia como espectadora estaba cansada de la misma dinámica del teatro; el cine, desde niña, lo superaba. Creo que el cine cuenta muy bien las cosas entonces no vale la pena, en teatro, hacer eso mismo. Y me pregunto cómo aprovechar esas posibilidades que tiene la teatralidad como las de estar ahí en vivo y el tener la tercera dimensión”, afirma a KIOSKO.

Cabrera cuenta que la obra inició como un laboratorio sobre los límites del actor y del espectador, una mirada al pasado y al presente y un juego entre la fantasía y la realidad.

A partir del texto El Marinero, de Fernando Pessoa, se desprendieron más ideas, por ejemplo buscar la memoria en de los otros. “La pregunta entonces fue cómo conseguir que el público nos prestara su memoria”, comenta Cabrera.

La invitación al espectador es que mire al pasado: “Ir atrás nos lleva, invariablemente, a preguntarnos ¿podríamos haberlo hecho de otro modo?”

Para recordar, la obra propone una suerte de instrucciones con la idea de llegar a ese fin y así toparse con lugares insospechados. Cabrera dice que también es una reflexión acerca de los límites: ¿dónde empieza la realidad y dónde la irrealidad?, ¿en qué momento se separa el mundo interior del exterior?

En la obra, tres mujeres están reunidas para velar el cadáver de una cuarta.

“Es un trabajo arriesgado en todos los sentidos, no hay una trama en sí, lo que queremos es involucrar al espectador en todo lo que sucede. Y aunque sabíamos del riesgo decidimos no hacer concesiones”, explica la directora.

Para dar forma al juego escénico, la escenografía se sugiere más como una instalación, y la pieza es muy plástica. “La creación de atmósferas es nuestra prioridad. No tenemos la pretensión de someternos a una línea argumental, por ello el resultado es un artefacto compuesto de fragmentos de distintos pasados, dejando espacios abiertos para que en ellos se involucre el espectador”.

Cromos -que anteriormente era Movimiento de la Niebla- tiene en esta puesta su primera producción escénica, concebida para cualquier espacio y público posible, en una temporada breve.

Funciones viernes 7 y sábado 8 de agosto a las 20 hrs. en ARTeria México (Isabel La Católica núm. 12, Centro Histórico, entre 5 de mayo y Tacuba, a dos cuadras del Metro Allende), para todos los amantes del teatro experimental.




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