Cultura
Autoridad promete sanciones “ejemplares”
El municipio y especialistas coinciden en que es necesario el castigo para evitar daños y demoliciones como la de la Privada Zuno, ocurrida la semana pasada, promovida por los dueños del bar Orage
GUADALAJARA, JALISCO (12/ABR/2012).- Las sanciones a los desarrolladores inmobiliarios que destruyan el patrimonio edificado serán “ejemplares” para evitar las demoliciones de fincas protegidas por su valor histórico y artístico, asegura en entrevista el secretario de Obras Públicas del Ayuntamiento de Guadalajara, Octavio Domingo González Padilla. Concuerdan con esa intención especialistas como Juan Palomar Verea, Gabriel Casillas Moreno y Mónica del Arenal, quienes piden simplemente el cumplimiento de la ley y la actuación de la autoridad.
¿Pero qué será eso de sanción ejemplar? ¿Cinco mil vueltas de rodillas a la Plaza de la Liberación portando un letrero en la frente que diga: “Destruí una finca patrimonial para construir un estacionamiento”? No. Los castigos ya están marcados en la legislación y contemplan multas como pagar “el doble del valor previsto para la restitución del daño”, según el artículo 95 de la Ley de Patrimonio Cultural y Natural del Estado de Jalisco y sus municipios. Además de que “la imposición de sanciones administrativas o económicas, no exime de la responsabilidad penal por los probables delitos en los que hubiere incurrido el infractor”, dicta el artículo 97.
El problema es que a la autoridad le da miedo aplicar la ley, considera la arquitecta y especialista en restauración, Mónica del Arenal, quien explica en entrevista que las sanciones no han sido ejemplares porque los funcionarios piensan que ese tipo de medidas aleja a los inversionistas y detienen el empleo. “Ese tipo de amenazas, que en realidad son chantajes, hace que no se mueva nada; así toda la gente que iba a participar en esa ‘gran obra’ no pierde su empleo, y no se deja de activar económicamente el municipio, pero siempre sale perdiendo el patrimonio”.
Del Arenal señala que los desarrolladores que dañen fincas protegidas deben pagar grandes multas económicas y hay que señalarlos públicamente por actuar mal y violar la ley, así podría evitarse casos como el ocurrido el 4 de abril, cuando los propietarios del Bar Orage demolieron ilegalmente a Privada Zuno –obra de Pedro Castellanos (1902-1961)-, ubicada en José Guadalupe Zuno 1975, entre avenida Chapultepec y Progreso.
Para Gabriel Casillas Moreno, ex procurador de Desarrollo Urbano del Estado, es necesario que las sanciones sean “ejemplares, pero éstas no pueden ser mayores a las que la ley establezca. El Ayuntamiento de Guadalajara tiene que hacer que en sus normas existan sanciones ejemplares”.
En lo anterior coincide, el arquitecto Juan Palomar Vera, quien comenta que “habría que aplicar la ley en toda su extensión. Si en otros casos se dan hechos como éste –Privada Zuno- de demoliciones sin ninguna licencia, lo que corresponde es que se restituya íntegramente la propiedad al estado que guardaba. En el momento que esto sea aplicado por las autoridades y que se conozca que hay firmeza en las acciones del Gobierno automáticamente cambiará las condiciones”.
El secretario de Obras Públicas de Guadalajara comenta que en los próximos días habrá una reunión con los propietarios de la Privada Zuno, quienes “tendrán que restaurar la casa, y si no cumplen, vendrían procedimientos jurídicos”.
El funcionario tapatío detalla que se buscará “sentar un precedente de que no se va a permitir ninguna demolición que no esté autorizada. No queremos que esto siga, queremos aplicarnos más y queremos trabajar más para que esto no suceda –daño al patrimonio-, no debe suceder. Creo que a quien esté infringiendo la ley de esa manera se le debe de exigir que restaure y reparare, si no lo hace se le debe sancionar fuerte para que no vuelva a suceder”.
El ex procurador de Desarrollo Urbano del Estado comenta que existen leyes que apoyan a los propietarios interesados en cuidar sus casas. “En Jalisco, en el Código Urbano y en el Reglamento de Zonificación Urbana de Guadalajara, está establecido la posibilidad de aplicar la transferencia de derechos de desarrollo, los cuales consiste en que una finca patrimonial pueda vender sus derechos de desarrollo a otras”.
Un ejemplo de lo anterior iba a darse con el Hotel Fiesta Americana en Providencia y fincas patrimoniales del Centro, pero esta iniciativa no prosperó, comenta Casillas Moreno.
El Reglamento de Gestión del Desarrollo Urbano para el Municipio de Guadalajara señala que las áreas de transferencia de derechos de desarrollo son “las de protección histórico patrimonial o ecológicas” y cuentan con un mecanismo, que es un fideicomiso público del Ayuntamiento, para recibir los recursos que deben invertirse en la conservación de las fincas protegidas, según se establece en las normas.
Herramientas que no se usan
Casillas Moreno detalla que esta figura legal es “muy interesante, pero no habido autoridades con el interés de aplicarla y desgraciadamente en Guadalajara se aplicado muy poco porque no lo ha promovido la autoridad municipal”.
Otro apoyo es el que brinda los ayuntamientos de Zapopan y Guadalajara, que es el reconocimiento anual a los propietarios que mantienen bien sus fincas y un descuento en el pago del predial, pero “es muy poco comparado con lo que se necesita para comprar y restaurar una casa. Simbólicamente está muy bien, pero no es suficiente. Creo que sí tendría que optarse por la transferencia de derechos desarrollo, el cual funciona muy bien en otros países porque hay un fideicomiso que administra ese dinero para restaurar fincas y finalmente ese dinero es aportado por promotores inmobiliarios”.
Hoy, el recorrido por casas en riesgo
La demolición de la Privada Zuno, obra de Pedro Castellanos, el Ayuntamiento tapatío tiene tres patrullas en la zona que están obligadas a detener cualquier tipo de intervención en las casas, ubicadas en el perímetro B de protección, comenta el secretario de Obras Públicas del Ayuntamiento de Guadalajara, Octavio Domingo González Padilla, quien explica que los elementos de seguridad llegarán a las fincas para solicitar los permisos de la intervención.
Otra medida es la identificación de las fincas en riesgo de demolición, por lo que hoy el funcionario tapatío, personal de la Dirección de Inspección y Vigilancia de Guadalajara, vecinos de la colonia Americana y el director de Patrimonio Cultural de la Secretaría de Cultura (SC) de Jalisco, Modesto Aceves Ascencio, realizarán un recorrido por las calles José Guadalupe Zuno, Efraín González Luna y Lerdo de Tejada.
En esta ruta, que arrancará entre las 17:30 y 18:30 horas, seguramente se contempla la visita a la ex Casa Moda, en Lerdo de Tejada y Miguel de Cervantes-, y una serie de casas en Guadalupe Zuno y General San Martín. También, tendría que visitarse el inmueble de avenida Vallarta, esquina Robles Gil.
OPCIONES
Seis soluciones
Impulsar y promover la transferencia de derechos de desarrollo, ya establecida en la ley municipal.
Informar a los propietarios que existen mecanismos de apoyo para conservar sus fincas patrimoniales.
Buscar usos compatibles con los inmuebles protegidos.
Establecer planes de intervención para la conservación desde la iniciativa privada y el Gobierno.
Incrementar los apoyos económicos para que los propietarios intervengan sus casas.
Involucrar a los bancos para generar esquemas de crédito en proyectos de conservación.
¿Pero qué será eso de sanción ejemplar? ¿Cinco mil vueltas de rodillas a la Plaza de la Liberación portando un letrero en la frente que diga: “Destruí una finca patrimonial para construir un estacionamiento”? No. Los castigos ya están marcados en la legislación y contemplan multas como pagar “el doble del valor previsto para la restitución del daño”, según el artículo 95 de la Ley de Patrimonio Cultural y Natural del Estado de Jalisco y sus municipios. Además de que “la imposición de sanciones administrativas o económicas, no exime de la responsabilidad penal por los probables delitos en los que hubiere incurrido el infractor”, dicta el artículo 97.
El problema es que a la autoridad le da miedo aplicar la ley, considera la arquitecta y especialista en restauración, Mónica del Arenal, quien explica en entrevista que las sanciones no han sido ejemplares porque los funcionarios piensan que ese tipo de medidas aleja a los inversionistas y detienen el empleo. “Ese tipo de amenazas, que en realidad son chantajes, hace que no se mueva nada; así toda la gente que iba a participar en esa ‘gran obra’ no pierde su empleo, y no se deja de activar económicamente el municipio, pero siempre sale perdiendo el patrimonio”.
Del Arenal señala que los desarrolladores que dañen fincas protegidas deben pagar grandes multas económicas y hay que señalarlos públicamente por actuar mal y violar la ley, así podría evitarse casos como el ocurrido el 4 de abril, cuando los propietarios del Bar Orage demolieron ilegalmente a Privada Zuno –obra de Pedro Castellanos (1902-1961)-, ubicada en José Guadalupe Zuno 1975, entre avenida Chapultepec y Progreso.
Para Gabriel Casillas Moreno, ex procurador de Desarrollo Urbano del Estado, es necesario que las sanciones sean “ejemplares, pero éstas no pueden ser mayores a las que la ley establezca. El Ayuntamiento de Guadalajara tiene que hacer que en sus normas existan sanciones ejemplares”.
En lo anterior coincide, el arquitecto Juan Palomar Vera, quien comenta que “habría que aplicar la ley en toda su extensión. Si en otros casos se dan hechos como éste –Privada Zuno- de demoliciones sin ninguna licencia, lo que corresponde es que se restituya íntegramente la propiedad al estado que guardaba. En el momento que esto sea aplicado por las autoridades y que se conozca que hay firmeza en las acciones del Gobierno automáticamente cambiará las condiciones”.
El secretario de Obras Públicas de Guadalajara comenta que en los próximos días habrá una reunión con los propietarios de la Privada Zuno, quienes “tendrán que restaurar la casa, y si no cumplen, vendrían procedimientos jurídicos”.
El funcionario tapatío detalla que se buscará “sentar un precedente de que no se va a permitir ninguna demolición que no esté autorizada. No queremos que esto siga, queremos aplicarnos más y queremos trabajar más para que esto no suceda –daño al patrimonio-, no debe suceder. Creo que a quien esté infringiendo la ley de esa manera se le debe de exigir que restaure y reparare, si no lo hace se le debe sancionar fuerte para que no vuelva a suceder”.
El ex procurador de Desarrollo Urbano del Estado comenta que existen leyes que apoyan a los propietarios interesados en cuidar sus casas. “En Jalisco, en el Código Urbano y en el Reglamento de Zonificación Urbana de Guadalajara, está establecido la posibilidad de aplicar la transferencia de derechos de desarrollo, los cuales consiste en que una finca patrimonial pueda vender sus derechos de desarrollo a otras”.
Un ejemplo de lo anterior iba a darse con el Hotel Fiesta Americana en Providencia y fincas patrimoniales del Centro, pero esta iniciativa no prosperó, comenta Casillas Moreno.
El Reglamento de Gestión del Desarrollo Urbano para el Municipio de Guadalajara señala que las áreas de transferencia de derechos de desarrollo son “las de protección histórico patrimonial o ecológicas” y cuentan con un mecanismo, que es un fideicomiso público del Ayuntamiento, para recibir los recursos que deben invertirse en la conservación de las fincas protegidas, según se establece en las normas.
Herramientas que no se usan
Casillas Moreno detalla que esta figura legal es “muy interesante, pero no habido autoridades con el interés de aplicarla y desgraciadamente en Guadalajara se aplicado muy poco porque no lo ha promovido la autoridad municipal”.
Otro apoyo es el que brinda los ayuntamientos de Zapopan y Guadalajara, que es el reconocimiento anual a los propietarios que mantienen bien sus fincas y un descuento en el pago del predial, pero “es muy poco comparado con lo que se necesita para comprar y restaurar una casa. Simbólicamente está muy bien, pero no es suficiente. Creo que sí tendría que optarse por la transferencia de derechos desarrollo, el cual funciona muy bien en otros países porque hay un fideicomiso que administra ese dinero para restaurar fincas y finalmente ese dinero es aportado por promotores inmobiliarios”.
Hoy, el recorrido por casas en riesgo
La demolición de la Privada Zuno, obra de Pedro Castellanos, el Ayuntamiento tapatío tiene tres patrullas en la zona que están obligadas a detener cualquier tipo de intervención en las casas, ubicadas en el perímetro B de protección, comenta el secretario de Obras Públicas del Ayuntamiento de Guadalajara, Octavio Domingo González Padilla, quien explica que los elementos de seguridad llegarán a las fincas para solicitar los permisos de la intervención.
Otra medida es la identificación de las fincas en riesgo de demolición, por lo que hoy el funcionario tapatío, personal de la Dirección de Inspección y Vigilancia de Guadalajara, vecinos de la colonia Americana y el director de Patrimonio Cultural de la Secretaría de Cultura (SC) de Jalisco, Modesto Aceves Ascencio, realizarán un recorrido por las calles José Guadalupe Zuno, Efraín González Luna y Lerdo de Tejada.
En esta ruta, que arrancará entre las 17:30 y 18:30 horas, seguramente se contempla la visita a la ex Casa Moda, en Lerdo de Tejada y Miguel de Cervantes-, y una serie de casas en Guadalupe Zuno y General San Martín. También, tendría que visitarse el inmueble de avenida Vallarta, esquina Robles Gil.
OPCIONES
Seis soluciones
Impulsar y promover la transferencia de derechos de desarrollo, ya establecida en la ley municipal.
Informar a los propietarios que existen mecanismos de apoyo para conservar sus fincas patrimoniales.
Buscar usos compatibles con los inmuebles protegidos.
Establecer planes de intervención para la conservación desde la iniciativa privada y el Gobierno.
Incrementar los apoyos económicos para que los propietarios intervengan sus casas.
Involucrar a los bancos para generar esquemas de crédito en proyectos de conservación.