Cultura
Aún sin pagos músicos de 'El fantasma de la Ópera'
El violista Jesús Bátis denuncia que aún no han recibido el salario por el trabajo realizado; los coproductores no asumen la responsabilidad total
GUADALAJARA, JALISCO (28/ABR/2015).- Hace ya un mes que se presentó
“El fantasma de la Ópera” en el Teatro Galerías y los músicos de la Orquesta Sinfónica Danubio Azul siguen sin ver un peso de la paga que el director del ensamble, José Luis Perales, les prometió.
El violista Jesús Bátis es uno de los músicos más indignados con la situación, y en el tiempo transcurrido se ha dado a la tarea de presionar al director para obtener su salario, y si bien éste le ha respondido que hay una corresponsabilidad con el productor Jorge Córdova —a quien, por cierto, Bátis nunca conoció—, éste (Córdova) se ha puesto en contacto con el músico para decirle que a él no le toca eso. ¿Dónde quedó la bolita?
Según el convenio establecido entre Córdova y Perales —del cual este medio tiene una copia— ambos personajes fungían como coproductotores, de tal suerte que las ganancias se dividirían a la mitad. Sin embargo, el contrato es ambiguo con respecto a quién le corresponde pagar al personal contratado.
En este sentido, José Luis Perales explicó vía telefónica que a él le compete pagar la mitad de los sueldos, y la otra mitad a Córdova; sin embargo, está dispuesto a sumir la totalidad de los salarios (de mil 500 a mil 700 pesos).
“A grandes rasgos lo que sucede es que sí se va a pagar. En esta ocasión se ha complicado la entrega del pago porque el encargado de los pagos no nos reportó nunca la nómina, como quien dice nos dejó bailando con esa parte. Entonces lo que se les dice a todos (los músicos) como mensaje, es que se está buscando pagarles aun cuando por responsabilidad ética nos corresponde como coproductores la mitad y no el 100%, lamentablemente el otro coproductor (Córdova), está haciendo oídos sordos para pagar la mitad que le corresponde”.
Perales asegura que, según Córdova, la obra no tuvo saldo a favor: “La cuentas no son muy claras por parte del coproductor Jorge Córdova que estaba encargado de los ingresos”.
En tanto, Córdova —quien respondió un cuestionario a través de su representante legal, Mariana González—-, aseguró que Perales fue el encargado de ponerse de acuerdo en los pagos con los músicos. “El señor José Luis Perales fue quien contrató a todos los artistas de los cuales yo sólo tuve el honor de conocer a la mitad, porque los músicos y coristas ni siquiera sabían de mí ni yo de ellos”.
Tener o no tener contrato... ¿cuál es la ventaja?
Según el productor, la sociedad entre él y Perales consistía en que los inversionistas pondrían el capital necesario para montar la obra y José Luis pondría el capital humano artístico y se encargaría de construir el escenario con recursos de los inversionistas, quedando como socios y no como contratantes de la academia.
En dicho convenio se establece que Córdova estaría a cargo de atender vestuarios, vestuaristas, escenarios, maquillistas, props, publicidad, teatro y transporte, del área artística le corresponden, la dirección escénica y coreográfica, en tanto a Perales le atañen maestros, actores (cantantes), músicos, coristas y bailarines.
José Luis Perales está analizando si puede proceder una demanda para deliberar las responsabilidades: “No podemos demandar si no hay bases sólidas”.
De cualquier forma, el director de la orquesta reiteró que buscará la forma de pagarle a los músicos, quienes —por cierto— no firmaron ningún contrato para trabajar en la puesta en escena: “Tenemos la mala costumbre en el medio de que rara vez se hace un contrato por escrito, de las dos partes, y muchos somos conocidos”, advirtió Jesús Bátis. “Está mal, soy consciente, si nosotros hubiéramos tenido un contrato o un papel, ya nos hubiéramos ido directamente a otras instancias”.
El violista Jesús Bátis es uno de los músicos más indignados con la situación, y en el tiempo transcurrido se ha dado a la tarea de presionar al director para obtener su salario, y si bien éste le ha respondido que hay una corresponsabilidad con el productor Jorge Córdova —a quien, por cierto, Bátis nunca conoció—, éste (Córdova) se ha puesto en contacto con el músico para decirle que a él no le toca eso. ¿Dónde quedó la bolita?
Según el convenio establecido entre Córdova y Perales —del cual este medio tiene una copia— ambos personajes fungían como coproductotores, de tal suerte que las ganancias se dividirían a la mitad. Sin embargo, el contrato es ambiguo con respecto a quién le corresponde pagar al personal contratado.
En este sentido, José Luis Perales explicó vía telefónica que a él le compete pagar la mitad de los sueldos, y la otra mitad a Córdova; sin embargo, está dispuesto a sumir la totalidad de los salarios (de mil 500 a mil 700 pesos).
“A grandes rasgos lo que sucede es que sí se va a pagar. En esta ocasión se ha complicado la entrega del pago porque el encargado de los pagos no nos reportó nunca la nómina, como quien dice nos dejó bailando con esa parte. Entonces lo que se les dice a todos (los músicos) como mensaje, es que se está buscando pagarles aun cuando por responsabilidad ética nos corresponde como coproductores la mitad y no el 100%, lamentablemente el otro coproductor (Córdova), está haciendo oídos sordos para pagar la mitad que le corresponde”.
Perales asegura que, según Córdova, la obra no tuvo saldo a favor: “La cuentas no son muy claras por parte del coproductor Jorge Córdova que estaba encargado de los ingresos”.
En tanto, Córdova —quien respondió un cuestionario a través de su representante legal, Mariana González—-, aseguró que Perales fue el encargado de ponerse de acuerdo en los pagos con los músicos. “El señor José Luis Perales fue quien contrató a todos los artistas de los cuales yo sólo tuve el honor de conocer a la mitad, porque los músicos y coristas ni siquiera sabían de mí ni yo de ellos”.
Tener o no tener contrato... ¿cuál es la ventaja?
Según el productor, la sociedad entre él y Perales consistía en que los inversionistas pondrían el capital necesario para montar la obra y José Luis pondría el capital humano artístico y se encargaría de construir el escenario con recursos de los inversionistas, quedando como socios y no como contratantes de la academia.
En dicho convenio se establece que Córdova estaría a cargo de atender vestuarios, vestuaristas, escenarios, maquillistas, props, publicidad, teatro y transporte, del área artística le corresponden, la dirección escénica y coreográfica, en tanto a Perales le atañen maestros, actores (cantantes), músicos, coristas y bailarines.
José Luis Perales está analizando si puede proceder una demanda para deliberar las responsabilidades: “No podemos demandar si no hay bases sólidas”.
De cualquier forma, el director de la orquesta reiteró que buscará la forma de pagarle a los músicos, quienes —por cierto— no firmaron ningún contrato para trabajar en la puesta en escena: “Tenemos la mala costumbre en el medio de que rara vez se hace un contrato por escrito, de las dos partes, y muchos somos conocidos”, advirtió Jesús Bátis. “Está mal, soy consciente, si nosotros hubiéramos tenido un contrato o un papel, ya nos hubiéramos ido directamente a otras instancias”.