GUADALAJARA, JALISCO (27/AGO/2017).- Cuando estaba trabajando en Excélsior Tv, en 2016, TV Azteca invitó a la periodista a integrarse a su equipo de especialistas deportivos; la contrataron como miembro de una mesa de debate. “Yo estaba muy feliz donde trabajaba, pero, me ponen una propuesta muy interesante: integrarme a ‘Los Protagonistas’, un programa histórico, icono de los deportes. Se convierte en algo muy atractivo de crecimiento”, cuenta Rebeka Zebrekos en entrevista sobre su integración a la televisora del Ajusco.Las primeras semanas se llevaron a cabo de la forma en que se había acordado, Zebrekos desarrollaba su papel de periodista deportiva junto a sus compañeros de programa. Sin embargo, al poco tiempo comenzaron a aparecer incumplimientos y desacuerdos en su rol dentro Azteca, “ocurrió cuando fui llamada para ser parte del programa “Deporte Caliente”, puntualiza.“Un día me llaman para grabar en otro programa, y cuando me iba a sentar en la mesa, como lo había estado haciendo, junto con los demás analistas, me dicen ‘No, éste es tu lugar’, un banquito… Pensé que era un error porque nadie me avisó nada. Acto seguido me dicen que tendré que hablar sobre los futbolistas guapos y leeré tuits… Y levantar un poco la pierna. Como respuesta les hice saber que yo no haría el programa, porque yo no me siento en el banquito”, relata la periodista.Ante la negativa de Rebeka, el productor a cargo en aquella época le afirmó que no fue ningún error, que la finalidad de esta actividad era “explotar su imagen”.Tras el desacuerdo y a modo de reprimenda, Zebrekos fue retirada de la programación habitual durante seis semanas, “me mandaron a la congeladora y cuando regresé ya había un nuevo equipo de producción conformado por Rodolfo ‘El Pollo’ Ramírez y Ariel ‘El Pibe’ Rothstein; mientras que la productora asociada, Fernanda Torres, siguió en su puesto”.Ramírez y Rothstein le informaron a Zebrekos que ahora, bajo su producción, su rol laboral cambiaría: ella quedaría fuera de la mesa de análisis “mientras la gente se acostumbra a que una mujer hable de deportes”, explicó que para los productores, no era creíble que una mujer con su físico pudiera dominar el tema.A partir de ese momento, el trabajo de Rebeka consistió en dar estadísticas al aire… “Todo esto mientras luchaba por volver al lugar que me correspondía y para el cual había sido contratada… Evidentemente, el plan de Rodolfo Ramírez era otro: ponerme como imagen, y yo siempre me negué a varias cuestiones al respecto”.Era tal la intención de explotar el físico de Rebeka, que en una ocasión, cuando asistieron unos patrocinadores a la televisora, Rebeka fue llamada para realizar un promocional. Al finalizar su labor, Fernanda Torres le insistió en que se comunicara con ellos para salir a cenar y “de reventón”. Por supuesto, Zebrekos se negó, pues “yo estaba contratada para ejercer periodismo”.Actualmente la especialista en deportes está trabajando en una campaña junto con otros abogados y otros periodistas, “quienes no son figuras públicas ni les interesa salir en medios, es un equipo de profesionales comprometidos con nuestro país, comprometidos con los valores y con una sociedad que cambia para bien. A través de la campaña queremos lograr que se suba un punto de acuerdo en esta legislatura, no sé si dé tiempo, para promover que haya un capítulo de delitos especiales en la Ley Federal del Trabajo, porque esto podría ser un candado para que estas personas no cometan estos abusos, que existan los delitos laborales. Es muy fácil estar en un puesto de mando, y hacer lo que quieras con los subordinados sólo por tu puesto”, comenta.“Ahora estamos en la etapa de trazarla, de bajar las ideas y establecer muy bien lo que es el proyecto, próximamente buscaremos a un diputado para subirla a un punto de acuerdo, porque sí es importante que se establezcan los delitos laborales, porque lo que me sucedió a mí, le sucede a muchísima gente, y no tiene que ver solamente con cuestiones de género, tiene que ver con muchos tipos de conductas”.Aunado a su campaña, Rebeka está trabajando para una televisora llamada Life Network, “estoy en el canal México Travel Channel, de lunes a viernes a las 13 horas, los espero con muchísimo gusto, aquí me dedico a conducir un noticiero”, finaliza. Aumento de presionesDespués de estos hechos, la presión para convertir a Rebeka Zebrekos en pura imagen, sin voz ni pensamiento, fue en ascenso. Comenzó el “Reto Protagonista”; una quiniela en la que quien resultara perdedor realizaría una fiesta. “Casualmente, cuando daban los resultados, había veces que yo estaba empatada; sin embargo, mi gráfico lo ponían hasta el final”.Fue así que los productores le comentaron que al ser la perdedora tendría que organizar una Pool Party; incluso, la productora Torres agregó que ambas tendrían que aparecer en traje de baño.Ante tal idea Rebeka Zebrekos intentó quedar fuera del plan, consiguiendo un patrocinador para realizar la fiesta en un restaurante. A los productores no les gustó la propuesta: “Torres tomó una actitud déspota y en una ocasión me gritó en el set. Dos días no me dieron llamado. Posteriormente me pidieron acudir a una reunión con Ariel, Fernanda y una tercera persona. En dicho encuentro, Fernanda comenzó a meterse con cuestiones de mi vida personal -con la hija de Rebeka-… Todo se salió de control, y Ariel, para calmar los ánimos, me dijo que me daría un espacio en noticieros”.Al día siguiente, Rebeka participó en “AzNoticias”; al finalizar el programa, Rothstein la citó a otra reunión con el director de deportes. “Aquí es donde me despiden, por lo que se nota que fue algo planeado y doloso”. Zebrekos grabó dicha reunión, y en el audio se puede escuchar la despidieron con el siguiente argumento: “que necesitaban alguien más joven, de 19 o 20 años que estuviera dispuesta a hacer entretenimiento y que mostrara más piel”. ¿Cómo se dan este tipo de agresiones?Cada hecho narrado por la periodista Rebeka Zebrekos confirma la violencia de género de la que fue víctima. Saraí Pando, Maestra en Estudios de Género por la Universidad Pública de Navarra, en España, afirma respecto a este caso:“Es muy sencillo, para saber si hay violencia de género basta con notar las diferencias. En este caso, a Christian Martinoli (periodista deportivo) no le van a pedir enseñar el muslo o mostrar más piel. Rebeka salía con vestidos brillantes, mientras que los demás de trajes opacos. En el momento en el que no se exige lo mismo a un hombre que a una mujer empieza la desigualdad de género”.No hay elementos exactos para visibilizar esta conducta de la que se puede ser víctima, en el caso de Rebeka, Pando observa un círculo de violencia normalizado: “Comienza como con ella, manipulando poco a poco”. Sin embargo, la especialista destaca no es una conducta anormal, pues las desigualdades de género en el trabajo comenzaron desde hace años.“Es un proceso cultural que se da desde hace mucho tiempo, que ha hecho que vean a las mujeres como inferiores, y hay una resistencia a que esto cambie. Lo que pasó con Rebeka puede funcionar como metáfora a la resistencia de dejar ver otras identidades diferentes de género. La sociedad patriarcal quiere seguir con la situación de los roles convencionales, en las que no incursionen nuevos, donde la mujer haga otras cosas”. El panorama en MéxicoSi bien la violencia de género en el país es indudable, Saraí Pando detalla las complejidades de ésta en una nación como la nuestra.“La violencia en México atraviesa el cuerpo de la mujer. Tenemos varios escenarios muy difíciles como la presencia del narcotráfico, y que estamos en una situación y un Estado de necropolítica, donde el cuerpo de la mujer se ha vuelto un medio de transacción, una moneda de cambio, una forma de comprar o vender cosas, es una manera también de enviar un mensaje, que es de alguna manera lo que hizo la gente de la televisora, que dice que lo que realmente puede hacer una mujer en un medio tan androcentrista como lo ha sido el de los deportes, es que no pueden ser sino sólo como imagen u objeto, y no como una persona con palabras”. No quedarse calladaZebrekos decidió alzar la voz ante la violencia de género de la que fue víctima, por lo que denunció a los tres responsables: Fernanda Torres, Rodolfo Rodríguez y Ariel Rothstein, este último actualmente se encuentra en Argentina, su país natal.“Mi decisión es alzar la voz, porque si me quedo callada me convierto en cómplice de los agresores. Yo sé que me enfrento a muchísimas cosas. No es fácil alzar la voz ni defender tus derechos. Como ciudadanos tenemos la obligación de denunciar para evitar que a otros le sucedan, por eso yo lo estoy haciendo”. Además, también comenzó una campaña, junto con otros periodistas y abogados, con la finalidad de que se establezcan a nivel legal de delitos laborales.Por su parte, Saraí Pando, también recomienda tener una red de apoyo para hablarlo “en la medida y capacidad de cada quien, pero esto es lo primero, no guardar silencio”. Denunciar ante la leyKarla Sahagún, profesora de Derecho en la Universidad Panamericana y abogada jurídica, durante su presidencia en la Junta de Conciliación y Arbitraje, trabajó con casos donde trabajadoras eran acosadas y se veían obligadas a dejar la empresa. Ella recomienda las siguientes acciones para quienes sufran de acoso laboral.“Estas cuestiones están en la Ley del Trabajo, existe un artículo, reformado desde 2012 precisamente por el acoso laboral, no se establecía, pero con tantas cosas que se han visto, el legislador consideró regularla y aparece esa figura como causal inclusive de rescisión del contrato de trabajo con base al artículo 51, también puede solicitar ante la junta de conciliación una indemnización”.Los ciudadanos jaliscienses tienen la posibilidad de acudir a la Procuraduría de la Defensa del Trabajo de la Secretaria del Trabajo y Previsión Social, para establecer su queja, “la misma procuraduría se encarga de dar un citatorio con el patrón dos o tres días después, y trata de conciliar ese punto, mediar para que el patrón haga algo al respecto sin necesidad de rescindir un contrato”.Mientras que, si se trata de un servidor público, cada Estado tiene un órgano de control disciplinario, el cual acoge las quejas respectivas al acoso laboral para establecer un remedio. Sin embargo, si no se logra llegar a un acuerdo o el acoso ha producido un daño moral, emocional o físico, el caso puede ser llevado a juicio y el perjudicado puede obtener una indemnización por daños y perjuicios de tres meses de sueldo o 20 días por año, etcétera. Para lograrlo, la víctima debe recabar pruebas. Se debe tomar en cuenta que la duración de estos juicios tardan entre tres o cuatro años. ¿Qué hace falta?Tanto Sahagún como Pando ven ausencias de programas que podrían mejorar la situación de la violencia de género laboral. La especialista propone “talleres con perspectivas de género tanto a hombres como a mujeres”.Mientras que, desde el punto de vista jurídico, Sahagún plantea que, “la Secretaria de Trabajo podría tomar medidas más fuertes. Hacer inspecciones donde hablen con los trabajadores sobre el ambiente laboral, que haya multas si no hay cambios positivos”.