Suplementos | Estamos acostumbrados a temerle a la muerte, o por lo menos evadirla a través de las bromas, los apodos o las caricaturas Vida en la muerte Mucha gente llega a tener tanto miedo a la muerte, que hace todo lo posible por detenerla hasta donde sea posible Por: EL INFORMADOR 28 de marzo de 2009 - 10:22 hs Estamos acostumbrados a temerle a la muerte, o por lo menos evadirla a través de las bromas, los apodos o las caricaturas; sin embargo, la muerte es un acontecimiento que sucederá a todos los humanos que actualmente poblamos este planeta. Mucha gente llega a tener tanto miedo a la muerte, que hace todo lo posible por detenerla hasta donde sea posible. Esto explica la razón de que cerca del 30% del gasto médico que hace una persona en toda su vida, lo realice en su último año de vida. Nuestra tendencia natural (y nuestro instinto de supervivencia) es aferrarnos a la vida de todas las maneras posibles, sin embargo, un día el Maestro de maestros dijo una frase revolucionaria: “El que se ama a sí mismo se pierde, y el que se aborrece a sí mismo en este mundo se guardará para la vida eterna”. ¿Qué significan estas palabras? Otra versión del evangelio dice: “El que ama su vida, la perderá; y el que aborrece su vida en este mundo, para vida eterna la guardará”. Parece una locura pensar que si amamos nuestra vida en esta tierra, acabaremos perdiéndola, pero a medida que conocemos la naturaleza humana, nos damos cuenta de que es una verdad. Tomemos el ejemplo de los impulsos infantiles. Durante los años de la infancia, el niño experimenta numerosos impulsos, muchos de los cuales le causarán más problemas que soluciones. Su deseo será comer golosinas siempre, y no tener hábitos de higiene y disciplina; esto al principio parecería una manera de “amar su vida”, pero todos sabemos que el resultado a la larga le causará muchos problemas. Otro caso es el de la juventud. Hay muchos impulsos en el corazón de los jóvenes, los cuales deben aprender a controlar adecuadamente para que no tengan problemas futuros; sin embargo, una gran cantidad de jóvenes ceden a sus impulsos sexuales, después de los cuales enfrentan situaciones como embarazos no deseados, enfermedades de transmisión sexual y muchas otras cosas más. En este caso, el joven está “amando su vida” aquí en la tierra, pero finalmente perderá muchas oportunidades para su futuro, tales como casarse virgen, o estar libre de una enfermedad que contagiará a su esposa. El caso de los adultos no es diferente, ya que de igual manera hay muchos impulsos que tocan a la puerta de la voluntad de la gente, tales como engañar, defraudar, ser irresponsable, etc., y todo esto con el propósito de llevar una vida cómoda, a expensas de afectar a los demás. Hay personas que prefieren “amarse a sí mismas”, a pesar de que sus decisiones van a afectar a los que los rodean. Un padre que decide gastar su dinero en alcohol, va a poder pasar un buen rato, pero afectará la economía de su familia. En fin, hay tantos ejemplos como posibilidades en la vida de los humanos. Por eso son tan importantes las palabras del Señor Jesús: no hay mejor inversión que “perder” nuestra vida en este mundo, para ganarla para la eternidad. ¿Pero qué significa “perderla”? ¿Será acaso algo como lastimarse, o pensar en suicidio? Por supuesto que no. Se refiere a una actitud de poner los intereses de otros por encima de los nuestros y decidir lo que es mejor para todos, aún en contra de nuestros impulsos naturales. Jesús usó el ejemplo del grano de trigo, dando a entender que aunque es difícil “morir”, el resultado no es otro grano de trigo, sino una espiga con muchos granos. Angel Flores Rivero iglefamiliar@hotmail.com Temas Religión Fe. Lee También La gran reunión mágica Romería: Los kilómetros al ritmo de la fe ¿Qué día es la Romería 2025 en Guadalajara? No habrá ley seca durante Romería 2025 Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones