Suplementos | Pasaporte Viajeros en la Historia Viaje a lo más cerca del cielo: Edmund Hillary a un año de su muerte Por: EL INFORMADOR 12 de enero de 2009 - 14:05 hs Hasta antes de mayo 1953, muchos alpinistas de varios países tenían como principal objetivo en su vida profesional llegar al pico más alto del mundo: el Everest, en el Himalaya, en la frontera entre China y Nepal. Se había convertido en una obsesión y muchas expediciones se prepararon para ello. Muchos expedicionarios ya no regresaron, el imponente monte también se convirtió en una gélida tumba para muchos, y no obstante, los intentos por alcanzar la cima no cesaron, muy al contrario, hasta la fecha se sigue escalando el histórico picacho. En la ciudad de Auckland, Nueva Zelanda, nació Edmund Hillary en julio de 1919. Durante la segunda guerra mundial fue piloto y marino en la armada de su país, donde también realizó sus primeras exploraciones, en Gawdhal. A manera de preparación, en 1952 participó en una expedición a la región del Himalaya; luego de detalladas observaciones consideró que en un siguiente viaje podría alcanzar a cima. La guía de los nativos del lugar era importante para el viaje de ascenso, pues ellos habían acumulado mucha experiencia al acompañar a diferentes exploradores que a diario llegaban a las faldas de la desafiante montaña. Debemos recordar que uno de los intentos previos al de Hillary fue el de Mallory e Irvine, quienes desaparecieron en el desafío y se ha dicho que tal vez alcanzaron la cima y murieron después, pero de eso nada se ha podido confirmar. Entre 1933 y 1950 parece que hubo una fiebre por alcanzar la cúspide al grado de que el Everest se volvió casi un mito; se contaron historias fantásticas que al parecer habían sucedido en la cima del monte. En 1950 el gobierno de Nepal autorizó que “expediciones occidentales buscaran nuevas rutas por el lado meridional de la montaña”. Al año siguiente, Erick Shipton lo intentó; y en 1952 los suizos Wyss y Lambert llegaron a una altura de 8,400 metros. El siguiente intento fue el de Hillary en la expedición que dirigía junto con Hunt y Tensing Norgay, nepalí (sherpa) que había acompañado a otros exploradores anteriormente. La clave del éxito fue la estrategia utilizada por Hillary “dividida en diversos ataques”: durante el principio del viaje Hillary y Tensing irían descansando y aprovechando lo hecho por Hunt y el resto del equipo, para así llegar con suficiente fuerza al “ataque” final. Seguramente pusieron sus pies sobre otras huellas de quienes les antecedieron, pero llegó el momento en que caminaron por suelo virgen, donde ningún mortal había sido acariciado por aquella nieve blanca y solitaria. Ya cerca de la cima, la densidad del aire, el frío y los aludes eran el principal obstáculo a vencer. El último y más peligroso tramo parecía que no sería alcanzado por causa de la fatiga y vientos gélidos; finalmente, el 29 de mayo de 1953 llegaron a la parte más alta del mundo, a la más lejana de tierra firme y la más cercana del firmamento, conocido durante mucho tiempo como “el tercer polo”. La noticia recorrió el mundo y los nombres de Hillary y Tensing entraron al salón de la gloria y la fama. El Everest estaba conquistado y los ingleses sostenían que era una especie de “presente” para la reina Isabel, quien había sido coronada cuatro días antes y felicitó a los héroes, como también lo hicieron varios jefes de Estado. Para algunos de sus colegas, la hazaña parecía poner fin al alpinismo, incluso, Felix Germain, reconocido alpinista francés, expresó que el alpinismo “ha muerto”, y que así como le deba enorme alegría la hazaña, parecía que ésta había “eliminado una de las grandes razones de ser del arriesgado deporte”, lo cual ahora sabemos que no fue así, afortunadamente. Hillary siguió trabajando muy de cerca con el pueblo nepalí, donde llegó a ser muy querido por varias generaciones. En 2008, las autoridades de Nepal declararon el 29 de mayo como el día internacional del Everest, en merecido homenaje a la montaña y a su conquistador, quien lamentablemente no supo de la noticia: había fallecido el 11 de enero anterior, hoy hace exactamente un año. Los doctores dijeron que la causa fue un infarto, pero algunos creemos que más bien fue el egoísmo de la muerte. Que escribir y leer este breve texto, sea un homenaje al célebre explorador y a Tensing. Cristóbal Durán ollin5@hotmail.com Temas Pasaporte Lee También Zacatecas y La Antigua: Viaje a dos joyas históricas de México El arte de saborear Nayarit Un viaje por el tiempo en Cuitzeo, Michoacán Abrazo otoñal en la Riviera Nayarit Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones