Suplementos | Por: Vicente García Remus Veredas Río Marabasco Por: EL INFORMADOR 31 de enero de 2010 - 01:27 hs Por la falda oeste del cerro Piligüi, el río Cuzalapa, al pasar por Chacala cambia por el nombre de Marabasco, nombre que conserva hasta desembocar en el Pacífico. Una de las mañanas que disfrutamos de Cihuatlán, optamos por recorrer parte del trayecto del admirable río Marabasco. El primitivo Cihuatlán se asentó a orillas del referido río. El 29 de septiembre de 1865, sufrió una lamentable inundación, y el 20 de febrero de 1867, la mitra de Guadalajara instruyó al presbiterio, Rafael N. Murguía a fundar la nueva Cihuatlán, eligiendo el actual sitio, alto en relación a Marabasco, pero prevaleciendo la fuerte cercanía. En diciembre de 1895, Juan Ignacio Matute y Cañedo, escribió: “El límite Sur de Jalisco ó sea con el Estado de Colima, aunque no bien determinado, puede ser reconocido, pues lo forman la barranca del Muerto al Sur de Tonila hasta su desembocadura en el río Tuxpan, por el poniente la barranca de la Cumbre hasta su desembocadura en el río de Ameca, cerca de Tuluapán, la mayor parte del río de los Sauces ó de la Cofradía, después un paralelo al Sur de Chacala y de allí el río de Cihuatlán, Chacala ó Marabasco y de Sayulita á la Piedra Blanca; límites reconocidos hace tiempo y que hasta ahora no han ofrecido dificultades entre ambos Estados”. Poco antes de llegar a Cihuatlán por su lado poniente, nos desviamos a la derecha por un camino de tierra, a un costado del rancho San Vicente, la brecha se fue adentrando por el precioso valle de Cihuatlán, valle tapizado de plátanos y de palmeras, plantas que agradaban el sendero. Luego de unas huertas, unos sauces nos mostraron el maravilloso río Marabasco, de lecho largo y de arenas marrones. Nos sentamos sobre un tronco a contemplar el atractivo espejo plateado, enmarcado por diversos follajes. Llegamos a El Rebalse y vimos nuevamente al río, delimitado por playas. Al acercarnos a Guasimas, la brecha solo penetró unas huertas de plátanos, delimitadas por canales, una gentil campesina nos dijo: “la desembocadura se puede mirar por El Centinela de Abajo, al otro lado del río, y se entra por El Coyul, pasando el puente”. A corta distancia de la desembocadura, el 21 de julio de 1862, la embarcación “Puerta de Oro”, de bandera estadounidense, se incendió, pereciendo todos sus ocupantes y los lingotes de oro que transportaba (valuados en un millón de billetes verdes) sucumbieron. Oro que dio nombre a la playa vecina. Fuimos al puente, de donde vimos el río, al sur formaba una isla con sauces y al norte se escondía en un recodo de sauces llorones. Del puente seguimos por el sendero a Peñitas, precioso sendero que nos fue regalando vibrantes parajes, cada uno con su peculiar encanto. El camino fue bordeando el río, del costado izquierdo miramos la fabulosa sierra Perote y del derecho bonitos cerros Colimotes; Rincón, Águila y otros que esperan ser bautizados. La brecha fue coqueteando con el río, subía para mirarlo en perspectiva y se acercaba para acariciarlo. Nos fuimos parando para observar el bello río, a veces a través de árboles y otras ocasiones en miradores naturales. Un corto camino atravesaba el río, camino que recorrimos y nos permitió percibir la fresca agua y la fina arena, acercamiento que nos contagió aún más de regocijo. Continuamos nuestro andar y el río sencillamente persistía en manifestar su belleza, dando vida a las veras, alimentando a miles de añejos árboles y estos, cobijando a variadas aves. La nítida agua se extendía con garbo, mostrando su bajo fondo arenoso. Playas blancas contrastaban con la vegetación y el azulado río, al igual que las islas de arena. Los árboles con el sol en su reverso, reflejaban formas cautivadoras Temas Pasaporte Lee También Zacatecas y La Antigua: Viaje a dos joyas históricas de México El arte de saborear Nayarit Un viaje por el tiempo en Cuitzeo, Michoacán Abrazo otoñal en la Riviera Nayarit Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones