Suplementos | Veracidad Valores para la vida Es necesario que el Evangelio quede incrustado en la mente y en el corazón Por: EL INFORMADOR 4 de diciembre de 2010 - 12:40 hs A través de los siglos, todos: los evangelistas, los santos, los autores que han reflexionado sobre el Evangelio y nosotros mismos... todos estamos de acuerdo en que, para que el mensaje de Jesucristo tenga fuerza dinamizadora y pueda ser comunicado con eficacia, debe llenar primeramente el corazón. Es necesario que el Evangelio quede incrustado en la mente y en el corazón, y desde allí podrá volverse luz y palabra eficaz, que se hace eco de la Palabra viva de Jesucristo. Pero también afirma Jesús en el Evangelio, que no basta con decir “Señor, Señor”, no es suficiente expresar con palabras que queremos seguir y amar a Jesucristo nuestro Señor, ser sus discípulos y apóstoles; es necesario que las acciones corroboren las palabras y que comuniquen con la vida lo que expresan en la teoría. La primigenia condición para que las palabras tengan fuerza y sean capaces de dar vida, es que deben ser expresadas desde la más auténtica sinceridad del corazón. De otra manera estaremos --como bien lo afirma Jesús en el ejemplo tan gráfico que propone-- construyendo nuestra vida en arenas movedizas que cambian constantemente, que el primer golpe de viento la derrumba y si arrecia una tormenta la destruye fatalmente. En cambio, quien se apoya en la roca firme que es Cristo, puede llegar a pensar con claridad, a hablar con la verdad y vivir con sinceridad. ORACIÓN Señor Jesús, admiro todo cuanto eres y cuanto nos has enseñado, pero sobre todo admiro tu sinceridad que supo apoyarse en la verdad eterna y divina, que no dudó en dar hasta la vida por sostenerla y llevarla hasta las últimas consecuencias. Enséñame, Señor,a vivir conforme a la verdad que nos has enseñado con tu vida y ejemplo, para que mis palabras y acciones expresen lo verdadero de mi corazón y manifiesten lo que llevo en mi ser como el supremo ideal de mi vida. La familia se sostiene en la verdad Hay ocasiones en que padres y madres de familia pretenden que sus hijos no mientan, se alarman cuando lo hacen y los castigan, mientras ellos mismos mienten descaradamente en presencia de los menores y sus hechos son un mal modelo mucho más elocuente que las palabras. Quienes quieren hijos perfectos y nunca se han preocupado por darles ejemplo de veracidad, están pretendiendo algo poco menos que imposible. En la vida, las personas que mienten van perdiendo puntos ante la familia, ante sus compañeros, en el grupo donde interactúan y en el trabajo... y si esto se les ha ido haciendo un hábito que configura ya su personalidad, les va a ser muy difícil llegar a adquirir la veracidad y la credibilidad. Porque no mentir es tan sólo el primer escalón, lo elemental, lo mínimo; ser personas veraces implica mucho más: es preciso llegar a ser coherentes con lo que se piensa, con lo que se dice y con lo que se hace. Una persona que ha logrado integrar la veracidad en su vida, puede ser que no tenga mucho éxito aparentemente; no logra ganancias jugosas como quienes hacen trucos y cometen estafas, pero a la larga va adquiriendo un brillo que le hace sobresalir y resplandecer ante quienes le rodean, porque además le admiran, le respetan, le piden opiniones y escuchan sus consejos. Pero sobre todo, la veracidad es importante porque es la base de los otros valores, personales y sociales, que hacen grande y hermosa la vida. La veracidad es un valor humano y una virtud divina que nos acerca mucho hacia Cristo Jesús, quien dijo: “Yo soy el Camino, LA VERDAD y la Vida”. Por eso en estos días en que esperamos con ilusión y fiesta la Navidad, podemos pedir con insistencia al Niño Jesús que nos ayude a comprender y a amar la Verdad que Él nos vino a enseñar. María Belén Sánchez fsp Temas Religión Fe. Lee También ¿Cómo llegar en camión o tren a la Romería 2025? La gran reunión mágica Romería: Los kilómetros al ritmo de la fe ¿Qué día es la Romería 2025 en Guadalajara? Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones