Suplementos | Jesús nos insiste que es sumamente importante que estemos alerta Un llamado urgente de amor Jesús nos insiste que es sumamente importante que estemos alerta Por: EL INFORMADOR 28 de noviembre de 2011 - 07:07 hs Hace unos días leía el texto de una conferencia que ofreció el Cardenal Godfried Danneels, arzobispo de Malinas-Bruselas y presidente de la Conferencia Episcopal de Bélgica, que me causó gran impacto, en virtud de que en nuestro país la realidad se asemeja cada vez más a la de Europa, y que quise tomar como base para mi reflexión de hoy. El Cardenal Danneels, entre otras cosas, afirma: “En todas partes hay alguien que está deprimido por nuestros tiempos, y no pasa un día sin que los periódicos ofrezcan titulares con desalentadoras noticias que reflejan guerra, violencia, genocidio, desempleo, crimen y terrorismo, y una gran confusión ética. “El panorama actual revela una sociedad que ha perdido la confianza en sí misma: flota desamparada como un astronauta en su nave en busca de algo sólido que asir. La gravedad que surge de los grandes ideales religiosos en Europa ha desaparecido. “A la ‘crisis de interioridad’ , se suma la desaparición de ideales y proyectos que lleva a la humanidad a ser narcisista y consumista. Existe un gran vacío interior, soledad y desaliento, y la juventud es quien más sufre todo esto, pero persiste la pregunta ‘¿cómo puedo ser feliz? “En su camino, la gente busca guías, pero éstas sólo son ‘terapias a corto plazo’ o ‘falsas guías?’: desde medicación --que está alcanzando proporciones alarmantes en nuestro tiempo-- a alcohol y drogas, o publicaciones que excluyen todo sendero a la felicidad que pueda requerir reflexión, autocontrol, esfuerzo, conversión o búsqueda de una vida más espiritual y ética. “O si hay una alusión a la espiritualidad, entonces se sitúa en el área del esoterismo y técnicas de salvación automáticas. La conversión del corazón y del interior de la persona no se considera. “La clave para toda esta situación tiene un nombre: es la Esperanza. Sólo hay un medio para ejercitar la esperanza: orar y mantenerse vigilantes, en una actitud de expectación. “La oración es expresar gratitud por todo lo que nos ha precedido, pero también profundizando las promesas que aún han de cumplirse”. El Señor Jesús, como nos lo recuerda el pasaje evangélico de este primer domingo de Adviento, nos insiste a todos sus discípulos que es sumamente importante que estemos alerta y que permanezcamos en vela. El hecho de que lo diga en varias ocasiones en pasaje tan breve como éste, destaca su vital y trascendente importancia; y es así porque está de por medio, nada menos que nuestra salvación. Cuántos católicos subsisten con la idea de que pueden vivir conforme a sus propios deseos, planes, criterios, decisiones, sin tomar para nada en cuenta a Dios y al plan de vida y salvación que tiene para ellos, y tal vez sumidos en una situación de indiferencia o quizá rebeldía o desobediencias y de no amar a Él ni a los demás, creyendo que Dios es tan misericordioso que los perdonará, o --como dijo aquel delincuente ignorante y petulante-- que “es su obligación perdonarnos” y bastará con que al final, antes de la muerte, se arrepientan, pidan perdón y ¡listo, ya se salvaron! La cuestión no está en si serán o no perdonados -si es que tienen tiempo y oportunidad de hacer eso--, ya que la misericordia divina es infinita, sino que en lo general, quienes mueren en un accidente, o repentinamente, el tiempo de que disponen es mínimo, y muchas veces por lo traumático del momento y no estar acostumbrados y --por así decirlo-- entrenados para suplicar ese perdón, ni siquiera se ocupan de ello y terminan por morir sin ese perdón, porque por lo demás tan es misericordioso nuestro Dios, como también es justo. Estar alerta y vigilantes es vivir en el amor, mas no el amor humano tan imperfecto y limitado, sino elamor que recibimos de nuestro Padre, en Jesús, por su Espíritu, el cual es un don que el mismo Dios nos da desde nuestro bautismo, y que hemos de cultivar y hacer crecer día con día, ejerciéndolo con Él mismo y nuestros semejantes. Y para poderlo ejercer es imprescindible, primero, dejarnos amar por Dios, sabiendo lo que nos dice Su Palabra en la primera carta de San Juan 4, l0: “En esto consiste el amor: no es que nosotros hayamos amado a Dios, sino que Él nos amó primero y envió a su Hijo como víctima por nuestros pecados”. La mejor forma de dejarnos amar por Dios es tener ese encuentro cotidiano con Él, en la oración, en donde Él derramará su amor, su ternura y cariño paternal, para nosotros, a nuestra vez, amar a nuestro prójimo con ese amor; lo conoceremos, pues Él se nos revelará; abriremos nuestro corazón y nuestra vida entera para dejarnos transformar por ese amor, y entonces le corresponderemos con nuestra entrega, confianza, obediencia y dependencia totales e incondicionales. Si vivimos alertas, vigilantes, movidos por ese amor único e infinito, entenderemos el mensaje que Jesús nos da hoy a través de su Palabra. No es una advertencia, ni mucho menos una amenaza, sino un llamado urgente de amor. ¿Cómo le responderemos? Francisco Javier Cruz Luna cruzlfcoj@yahoo.com.mx Temas Religión Fe. Lee También La gran reunión mágica Romería: Los kilómetros al ritmo de la fe ¿Qué día es la Romería 2025 en Guadalajara? No habrá ley seca durante Romería 2025 Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones