Sábado, 11 de Octubre 2025
Suplementos | Buick Enclave

Todo en nombre del confort

El primer Buick a la venta en México en más de una década, nos deja tan cómodos que casi queremos vivir en él

Por: EL INFORMADOR

Si lo que usted necesita es un vehículo cómodo para transportar hasta a siete pasajeros y no le importa el precio, la Buick Enclave bien puede ser la mejor elección. Pero antes de correr al distribuidor más cercano, mejor lea un poco más antes de tomar la decisión.

Con la desaparición de la marca Pontiac, no quedaba más a General Motors de México que traer la única marca que faltaba en nuestro país: Buick. Claro, la decisión se tomó antes de saber que ya no se vendería Opel. Quedaba elegir cuál modelo traer y, por las características del mercado mexicano, la decisión no podría ser otra más que una SUV, el modelo que se encarga de reabrir la venta nacional hacia la marca que un día ya vendió Century en suelo nacional.

Porque los otros dos modelo existentes son sedanes, el Lucerne y el La Crosse y nosotros, bueno, preferimos las camionetas porque todavía nos hace falta tener clara la noción de que no son políticamente correctas.
El detalle es que la Enclave, lanzada en 2007, ya debe recibir un rediseño muy pronto (y por pronto, queremos decir este año) y esto, hará que los que adopten la camioneta ahora, se sientan algo frustrados por haber hecho una fuerte inversión en un modelo que se vio viejo rápidamente.

Hay, empero, mucho que amará en la Enclave. En primer lugar, su diseño exterior es muy agraciado. Sus formas son sensuales y modernas, lo que es clave en la idea de bajar el promedio de edad del consumidor de Buick en Estados Unidos, que hoy es de nada menos que 70 años. Su tamaño impone y esto será un fuerte handicap mientras la “ola ecológica” no nos inunde.

El interior es, empero, su parte más agradable. Bien hecho y diseñado, los materiales son de un nivel que se puede poner al tú por tú con marcas de lujo como Lincoln o Acura. Sin embargo, no llega a la fría exactitud de Audi, por ejemplo. Hay detalles perfectibles. Por ejemplo el volante, que se ajuste gracias a un pequeño motor eléctrico, no sube lo suficiente y tapa un poco la visibilidad de los instrumentos. Los más altos nunca lo podrán tener a su altura adecuada.

Los más bajos que necesiten levantar el asiento para una mejor visión frontal, sufrirán del mismo problema. La posición de conducción, por lo mismo, queda comprometida.

La Enclave compensa de alguna manera esta falla, con un ambiente muy agradable y más silencioso que un templo tibetano. Estar en ella en el tráfico, es como tener su oasis particular. Un excelente sistema de sonido firmado por Bose con entrada auxiliar y puerto USB; doble quemacocos; asientos forrados de buena piel; varios compartimentos y portavasos; cámara de reversa insertada en el espejo retrovisor y otras amenidades, ayudan a pasarla de maravilla dentro de esa camioneta. Empero y al igual que otros modelos de GM, hace mucha falta el manos libres Bluetooth para el celular.

Es un detalle de seguridad y de relación con el vehículo. Es tan agradable llegar al auto y que éste, apenas después de encenderlo, reproduzca la música que tenemos en nuestro teléfono, que sentimos el coche como un amigo que nos entiende y recibe con gusto. GM, que pena, parece aún no percibirlo.
El espacio en las tres filas de asientos es bueno, incluso para adultos. Pero en la tercera, es mejor que sólo dos viajen. Las dos filas posteriores se pueden abatir para que el piso quede totalmente plano. Con esto, el área de carga aumenta considerablemente. Usando las tres filas para llevar personas, claro que el espacio de carga se compromete. Antes de salir del tema del interior, hay que decir que el sistema de ingreso y egreso a la tercera fila es muy bien diseñado y simple. Todo mecánico, pero funcional. Excelente trabajo de los ingenieros de GM.
El conjunto mecánico es muy bueno. Se trata, por supuesto, de la misma máquina y caja de transmisión que está presente en sus gemelas, la GMC Acadia y la Chevrolet Traverse. Su desempeño es probado y aprobado. La Enclave arranca de forma determinada, lo que siempre es agradable. La suspensión es suave, lo que también es placentero, más si los ocupantes ya cruzaron la línea del medio siglo de existencia. Lo mismo es válido para la dirección.

Empero, esa suavidad es algo excesiva y le confiere a la Enclave una conducción artificial, algo anestesiada. Muchos son adoradores de ese estilo de manejo, el problema —para Buick— es que no son precisamente jóvenes los que lo prefieren.

En nuestras pruebas, la Enclave tardó 10.96 segundos para llegar a los 100 km/h, a 1,560 metros de altitud. Nada mal para un vehículo en esencia familiar, con el tamaño y peso que tiene la camioneta. En el frenado su desempeño ya no fue tan sobresaliente y fueron necesarios 43 metros para detenerla desde los 100 km/h. Es cierto, hay sedanes que necesitan más espacio, pero también hay SUVs que frenan mejor.

Nos queda, luego de algunos días de convivencia con la Enclave, una sensación agradable. Porque estar en ella luego de un pesado día de trabajo, es sentirse relajado incluso antes de llegar a nuestra casa. A veces, hasta más, como en la semana en que la tuve, cuando tenía pintores y albañiles en la casa. En esos días, deseaba no bajarme nunca de la Enclave. No se puede decir lo mismo de la mayoría de sus competidores.

Cuando escuchamos por primera vez el precio de 625 mil pesos que cuesta esta camioneta, pensamos que era demasiado elevado. Hoy, poco más de un mes más tarde, vemos que no es así. Sus rivales directos: Acura MDX; Lincoln Navigator; Audi Q7, por nombrar sólo unas cuantas, ya son todas más caras. El único detalle es ver si Buick es capaz de transformarse en un nombre que confiera orgullo a los propietarios de uno de sus autos, como lo hacen sus rivales. Si esto se logra —y confesamos nuestra poca creencia en el tema— la Enclave puede entrar, irónicamente, en la categoría de ganga.

Sergio Oliveira

Ficha técnica
Buick Enclave

Motor: Frontal transversal; seis cilindros en V; 3.6 litros de desplazamiento; DOHC; 24 válvulas; con inyección directa de combustible. Potencia: 288 CV @ 6,300 rpm / Torque: 270 libras-pie @ 3,400 rpm.
Traverse: V6; 3.6L; SOHC; Potencia: 281 CV @ 6,300 rpm. Torque- 266 libras-pie @ 3,400 rpm. (EN EU HAY UNA VERSIÓN DE TRAVERSE CON MISMO MOTOR DE 288 CV DE LA ENCLAVE, EN MÉXICO NO)

Tracción: Integral.

Transmisión: Automática de seis velocidades (6+R), con modo secuencial.

Suspensión: Delantera – Independiente, de tipo McPherson, con resortes helicoidales y barra estabilizadora. Trasera- Independiente, de brazos tipo H, con resortes helicoidales y barra estabilizadora.

Frenos: De discos ventilados en las cuatro ruedas, con sistema antibloqueo (ABS).

Dirección: De piñón y cremallera, con asistencia hidráulica.

Dimensiones y capacidades en milímetros:
Largo / Ancho / Alto
5,126 / 2,007 / 1,834 (5,027 mm de largo, Traverse)
Distancia entre ejes: 3,023 mm.
Peso: 2,261 kilogramos. (2,141 kg. Versión AWD y 2,234 kg. en la FWD (EU), de Traverse).
Tanque- 83 litros.
Cajuela- 657 litros con asientos en su posición, hasta 3,265 litros con la segunda fila abatida.

Precio: 625 mil pesos

Resultados de la prueba realizada en el Autódromo Guadalajara:
Aceleración de 0-100 km/h en 10.96 segundos.
Frenado de 100-0 km/h en 43 metros.
Cuarto de milla en 16.8 segundos a 136.4 km/h.
Velocidad máxima gobernada: 180 km/h.

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