GUADALAJARA, JALISCO (27/SEP/2015).- Atrapados en el paraíso. “Mamá no te vayas a preocupar pero hoy no regresaré a Guadalajara. Hay un enfrentamiento entre las autodefensas y el Ejército”, luego de escupir estas palabras, Sergio sabía lo que su madre le contestaría: “Te dije que no te fueras, que era peligroso”. Estaban atrapados en La Ticla: mar, arena y tablas de surf. El problema era que esa playa es parte de Santa María de Ostula, municipio de Aquila, Michoacán, y que la relación entre el gobierno y la comunidad se había calentado: uno de los líderes, Cemei Verdía, había sido detenido. El pueblo estaba furioso.