Suplementos | Contrario a lo que Lázaro, Marta y María pensaron, Jesús no llegó tarde para atender su Siempre a tiempo Marta y María asumieron que cuando Jesús se enterara de la necesidad de Lázaro, sin duda viajaría rápidamente a Betania para poder sanarlo antes de que fuera demasiado tarde Por: EL INFORMADOR 9 de abril de 2011 - 12:57 hs Contrario a lo que Lázaro, Marta y María pensaron, Jesús no llegó tarde para atender su necesidad. El asunto era grave porque Lázaro estaba muy enfermo, y todos los pronósticos indicaban que no le quedaba mucho tiempo de vida; fue por eso que sus hermanas recurrieron a Jesús. El Maestro había demostrado en numerosas ocasiones que tenía autoridad sobre la enfermedad, y además había distinguido a sus amigos de Betania con un trato cercano e íntimo, al grado de que con cierta frecuencia Jesús había llegado a la casa de Lázaro tan sólo para descansar y estar con los amigos. Fue por eso que Marta y María asumieron que cuando Jesús se enterara de la necesidad de Lázaro, sin duda viajaría rápidamente a Betania para poder sanarlo antes de que fuera demasiado tarde; sin embargo, vieron pasar los días y su angustia aumentó cuando se dieron cuenta de que Jesús no llegaba y Lázaro estaba cada vez peor. Jesús, por su parte, deliberadamente se había detenido unos días más en las regiones donde se encontraba, hasta que supo que ya era el tiempo de regresar a Betania. Sus discílpulos no entendían lo que estaba pasando, y realmente estaban más preoculpados del daño que pudieran recibir de parte de los judíos, que por el estado de salud de Lázaro: por eso, cuando Jesús finalmente enfiló hacia Betania, ellos más bien iban resignados a ser muertos por los judíos. Mientras tanto, las condiciones de Lázaro empeoraron y finalmente murió. El golpe fue devastador para sus hermanas, no sólo por la muerte de su único hermano, sino por el inexplicable silencio de Jesús al respecto. Incluso tuvieron que hacer los preparativos del funeral por ellas mismas y durante los primeros días siguieron sin tener noticias de Jesús. Finalmente, al cuarto día, el Maestro apareció en la aldea; para entonces todos estaban envueltos en el protocolo del duelo; incluso muchos judíos habían venido a consolar a las hermanas, puesto que Betania no estaba tan lejos de Jerusalén. En ese momento, y cada uno por separado, tanto Marta como María aprovecharon la presencia de Jesús para preguntarle la razón de que no las hubiera ayudado cuando más lo necesitaban. Jesús entonces se dirigió a la parte más importante del mensaje: Él no era solamente un hombre capaz de sanar las enfermedades, sino que se refirió a sí mismo como “La Resurrección”. Él no dijo “yo puedo hacer resucitar a los muertos”, sino que dijo: “Yo soy la resurrección y la vida, todo aquel que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá”. Estas palabras nunca habían sido dichas por ningún maestro religioso, ni por iluminado alguno. Nadie se ha atrevido a decir que puede hacer volver a los muertos del más allá, para permitirles seguir viviendo entre nosotros, y la razón de que nadie se haya atrevido a decirlo es que, tarde o temprano, tendría que probarlo. Eso fue precisamente lo que hizo Jesús. Él acababa de decir que era la resurrección y la vida, pero había llegado el mmomento de demostrarlo. Por eso fue a la tumba y a gran voz llamó a Lázaro, lo cual hizo que el muerto resucitara. Este hecho sorprendió a todos, al grado de que muchos judíos creyeron en Jesús respecto a quién era resultaron ser verdad. La lección de este acontecimiento es que si Jesús hubiera ido antes a ver a Lázaro y lo hubiera sanado, la gente sólo seguiría creyendo en Jesús como sanador, cosa que ya habían comprobado, pero era necesario que descubrieran el poder de Jesús sobre la muerte, lo cual es muchísimo mejor, por lo que valió la pena la espera, aunque al principio pareciera que Jesús se estaba tardando. Angel Flores Rivero iglefamiliar@hotmail.com Temas Religión Fe. Lee También La gran reunión mágica Romería: Los kilómetros al ritmo de la fe ¿Qué día es la Romería 2025 en Guadalajara? No habrá ley seca durante Romería 2025 Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones