Suplementos | San Marcos 9, 30-37 Sí quieres ser el primero… La radicalidad de Jesús es totalmente contradictoria a los criterios a los que nos hemos habituado, baste ver el podio de premiación que nos propone en el evangelio, el que quiera ser el primero, que sea el último. Que alguien me explique Por: EL INFORMADOR 23 de septiembre de 2012 - 00:37 hs . / “La cruz es la única garantía cierta de superioridad, a la renuncia a todo para tenerlo todo" SE LOS DIJO AL OÍDO En el pasaje evangélico de este domingo nos topamos con un Jesús que desea encontrarse a solas con sus discípulos, quiere decirles algo al oído, para que todos lo entendamos, nos lo desea gritar a través de ellos. Les habla con entera claridad de lo que ha de ser su entrega, que conllevará su muerte, pero con ello también la gloria de la resurrección. Les esta haciendo una de las más grandes revelaciones de la historia, Dios que da su vida para salvarnos. Pero la cerrazón de los oyentes no les permite siquiera preguntar y clarificar sus dudas, su mente es incapaz de cuestionar, están embotados en sus criterio, y no han comprendido lo que claramente se les ha dicho, no han escuchado porque sus oídos están en otra sintonía, han puesto su atención en el prestigio y la conquista, olvidándose de frente a quien están. Han hecho oídos sordos, tienen oídos pero no oyen, y difícilmente el que no oye puede llegar a comprender. TENÍAN MIEDO Al escuchar este texto de san Marcos, me es difícil desde mi perspectiva, pensar por el tiempo que ha trascurrido en la vida de Jesús con sus discípulos que no se atrevieran a preguntar y pedir una explicación ante lo que el Maestro les dice, por vergüenza o temor a ser reprendidos, sino más bien, imagino que su temor se fundamenta en volver a constatar que en lo referente a este tema su Maestro sigue siendo persistente y no cambia de idea, creo y me uno a los discípulos que le tememos a la cruz, nos aterroriza el sabernos capturados, llevados a condenación, a tal grado que no somos capaces de ver y mucho menos entender la resurrección también claramente anunciada, nos ganan los conceptos reconocidos, como son: entregados, cruz y muerte. Creo que al igual que los discípulos, después de dos mil años, yo también tengo miedo de pedir una explicación, porque ya sé que me dirá. EL EXAMEN El Maestro, en su viaje hacia Jerusalén, o sea hacia la muerte, somete a sus más cercanos a una especie de examen, para saber si han comprendido las lecciones fundamentales de su pedagogía. El examen final y decisivo es el de la lógica de la cruz. Los resultados del examen no aparecen muy alentadores, cuando Jesús toma los resultados de sus alumnos. Emerge una realidad indiscutible y decepcionante: la no comprensión del mensaje de Cristo, sobre todo en sus puntos más definidos. Jesús se encamina a su destino último, pero sin estar ni mucho menos seguro acerca de la madurez alcanzada por los que han estado en su escuela y han compartido su vida, lo cual podemos decir que será parte de su pasión. Los discípulos aun después del tiempo vivido con Jesús, todavía no han captado los contenidos esenciales, las orientaciones de fondo, el estilo con que se promueve su causa. La cruz no sólo es rechazada por los enemigos, es incomprendida por los propios, los más cercanos. El examen presencial que les hace Jesús deberá ser llevado a extraordinario, para que teniendo los resultados y la nota aprobatoria frente a sus ojos, la resurrección, entonces sí comprendan la cruz, y la vayan aceptando en sus vidas. LOS ÚLTIMOS Los alumnos de excelencia, los que se han llevado los premios y reconocimientos, son los más pequeños, los servidores de los demás, el examen se nos ha entregado, toca ahora a cada uno de nosotros, aprobarlo: el que quiera ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos. Quien renuncia a sí mismo en los demás, ha comenzado a comprender la pedagogía de la cruz, único camino a la resurrección. No se trata sólo de proclamar fragmentos de la vida de Jesús, se trata, sobre todo, de hacernos peregrinos de la cruz, entender la metodología de Jesús es reconocer, que la grandeza no está donde nos hemos habituado a buscarla y verla, sino en otra parte. El podio de premiación del Maestro, es en forma de cruz, el que quiera ser el primero, que venga y se suba, para que reciba una corona de gloria que es de inmortalidad y eterna, participe de su resurrección, coronados con su sangre gloriosa, prenda de nuestra redención. LA PALABRA DE DIOS PRIMERA LECTURA: Sabiduría 2, 12. 17-20 "Si el justo es hijo de Dios, él lo ayudará y lo librará de las manos de sus enemigos”. SEGUNDA LECTURA: Santiago 3, 16-4, 3 "Los que tienen la sabiduría que viene de Dios son puros, ante todo. Además, son amantes de la paz, comprensivos, dóciles, están llenos de misericordia y buenos frutos, son imparciales y sinceros”. EVANGELIO: San Marcos 9, 30-37 "Si alguno quiere ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos”. PARA SABER... El 24 de septiembre se celebra la fiesta de la advocación de Nuestra Señora de la Merced o de las Mercedes, que equivale al nombre de Nuestra Señora de la Misericordia, y es de esta misma devoción a Virgen Madre que se desprende el nombre de la congregación de los mercedarios, fundados por san Pedro Nolasco el 10 de agosto de 1218, con el carisma particular de la atención a la redención de los cautivos y exiliados. Con san Pedro Nolasco, en la primera mitad del siglo XIII, comienza a invocarse a la Santísima Virgen bajo el conocidísimo título “de la Merced”. Santa María de la Merced es ciertamente una invocación antigua, pero siempre nueva y actual, porque expresa un aspecto esencial del misterio de María, evocando su presencia maternal y misericordiosa a favor de los fieles cristianos que se hallan en peligros y ansiedad, para que, rotas las cadenas de toda opresión, alcancen la plena libertad del cuerpo y del espíritu. Venerar a la Virgen, bajo el título de la Merced, es lo mismo que recurrir a ella como madre de misericordia a favor de aquellos que son los más marginados de la sociedad. “Merced” en la Edad Media es sinónimo de misericordia, piedad o compasión, ejercida para con aquellos que se hallan privados de libertad y en peligro de perder su fe cristiana. La misericordia mercedaria es efectiva y afectiva, no humilla a la persona, sino, por el contrario la redime y libera, la dignifica. De esta misericordia está necesitado el mundo actual. DESDE LAS LETRAS EL SUEÑO DE LA INOCENCIA Ramón López Velarde Soñé que comulgaba, que brumas espectrales envolvían mi pueblo, y que Nuestra Señora me miraba llorar y anegar su Santuario. Tanto lloré, que al fin mi llanto rodó afuera e hizo crecer las calles como en un temporal; y los niños echaban sus barcos papeleros, y mis paisanas, con la falda hasta el huesito, según se dice en la moda de la provincia, cruzaban por mi llanto con vuelos insensibles, y yo era ante la Virgen, cabizbaja y benévola, el lago de las lágrimas y el río de respeto… Casi no he despertado de aquella maravilla que enlazará mis Últimos óleos con mi Bautismo; un día quise ser feliz por el candor, otro día, buscando mariposas de sangre, mas revestido ya con la capa de polvo de la santa experiencia, sé que mi corazón, hinchado de celestes y rojas utopías, guarda aún su inocencia, su venero de luz: ¡el lago de lágrimas y el río del respeto! Temas Religión Fe. Lee También ¿Cómo llegar en camión o tren a la Romería 2025? La gran reunión mágica Romería: Los kilómetros al ritmo de la fe ¿Qué día es la Romería 2025 en Guadalajara? 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